¿Cómo se desagrega el sueldo de los parlamentarios?

Por: Isabel Charlin Fotografía: Mauricio Ulloa |Infografía: José San Martín 10:15 PM 2018-06-23

El debate en torno a los montos de dinero que reciben los parlamentarios mensualmente, y cómo gastan sus sueldos reflotó en el Congreso luego que se aprobara -con el rechazo de la mayoría de los legisladores de Chile Vamos-, un proyecto de acuerdo que solicita retomar la discusión, iniciada a la luz de varios proyectos de ley presentados por parlamentarios, los que duermen en el Congreso.

El elevado monto que reciben los diputados y senadores en el país en comparación con el sueldo mínimo nacional y el promedio que reciben los chilenos, es la principal crítica, razón por la cual han surgido distintas posturas entre los legisladores: bajar la dieta de los congresistas; bajar los sueldos de todos los altos estamentos del Estado; o disminuir específicamente el número de diputados, que hoy alcanza los 155. Para algunos, el debate no se centra en el ahorro o en las áreas hacia donde reasignar los montos, sino en el mensaje hacia la ciudadanía en torno a la disminución de la brecha salarial. 

Un parlamentario tiene un sueldo bruto de $9.359.000, del cual recibe $6.602.482 líquidos, una vez descontada la previsión y la salud.

En comparación, el sueldo mínimo bruto en Chile es de $276.000 y, en promedio, éste queda en $225.000 líquidos por los descuentos tradicionales.

Es decir, un sueldo bruto en el Congreso equivale a 34 remuneraciones mínimas brutas.

Según Giorgio Jackson (RD), uno de los parlamentarios que inició el debate sobre la rebaja de la dieta parlamentaria (no de las asignaciones), un diputado o senador no debería recibir más de 15 veces un sueldo mínimo. Es decir, no más de $3.000.000.

Además de la dieta, los legisladores reciben asignaciones parlamentarias. Estas han sufrido recortes en el último tiempo, y ha mejorado al mismo tiempo el sistema de rendición. Se trata de gastos en recursos humanos y personal, para el cual los diputados tienen un tope de $6.000.000 para asistentes, asesores legislativos, secretarias, etc.; gastos operacionales, como arriendos, servicios básicos o tecnológicos, que tienen un límite de $3.800.000, y que incluyen la bencina cuyo límite bordea los $500 mil; y asesorías externas, para lo cual se asigna $1.000.000. En el caso de los senadores, estos montos casi duplican los de los diputados.

Las asignaciones son flexibles y pueden mezclarse (en caso de necesitar más dinero en un ítem u otro. Estos fondos, además, si no se gastan, quedan en el Congreso si es que no se ocupan.

Posturas

A nivel local, los diputados han mostrado diversos puntos de vista: Frank Sauerbaum (RN) y Jorge Sabag (DC) son partidarios de reducir el número de parlamentarios, más que disminuir la dieta; en tanto Carlos Abel Jarpa (PR) , Loreto Carvajal (PPD) y Gustavo Sanhueza (UDI), con matices, creen que es necesario discutir sobre rebajar los sueldos, pero no solo de los parlamentarios, sino de todos los altos cargos del Estado.

Comentarios