Ñuble combatirá malos olores de criaderos con normativa

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa 08:15 PM 2018-06-19

70 millones de pesos se invertirán en la generación de antecedentes.

Al menos desde el 2005, los lugareños del sector de Bustamante en la comuna  Coihueco, vienen denunciando las constantes malas prácticas en los procesos productivos del plantel porcino Santa Josefina, perteneciente a la empresa Agrícola y Frutícola Veneto Ltda.

La constante evacuación de desperdicios animales a un canal de regadío, sin hacerles ningún tipo de tratamiento, inunda con fuertes y desagradables olores a toda la zona rural coihuecana, situación que por más de una década ha precarizado el diario vivir de sus habitantes. A esto se suma que los purines arrojados terminan llegando al río Cato, arroyo desde donde muchos se abastecen para el cultivo.

Luego de años de reclamos en contra de la contaminante industria, el 11 de mayo pasado el Tribunal Ambiental de Valdivia autorizó el cierre definitivo del denunciado criadero, tras confirmar la penalidad que previamente había impuesto la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA).

Este es solo uno de la treintena de ejemplos de malas prácticas que a nivel local suma Ñuble en los últimos años, según estadísticas gubernamentales.

Quejas en Ñuble
Los reclamos ciudadanos por malos olores son frecuentes en Ñuble y de acuerdo a lo manifestado por la Secretaría Regional del Ministerio de Salud, estos se dan generalmente por fallas en la producción avícola y porcina.

Según los registros de la Seremi de Salud del Bío Bío, en los últimos dos años y medio han recibido 30 denuncias generadas por la crianza de animales. El 2016 sumaron 14, los cuales llegaron desde seis comunas diferentes; Chillán Viejo (5), Bulnes (4), Chillán (2) y San Carlos, Ránquil y San Ignacio con 1 respectivamente. Mientras que el año pasado los oficios vecinales ante la Autoridad Sanitaria fueron ocho: Coihueco, Chillán (ambas con 2), Pinto, San Carlos, San Nicolás y Chillán Viejo (todas con 1). En tanto que en lo que va del 2018, la Seremi de Salud ha recepcionado 8 denuncias.

La repartición pública señaló que en siete de ellas se aplicó sumarios sanitarios y en 10 oportunidades se notificó a las empresas exigiéndolas que modifiquen sus procesos para evitar impacto ambiental.

Prepararán normativa 
Actualmente no existe en el país una norma que regule las emisión de malos olores que eviten la contaminación del ambiente respirable; no obstante, el Gobierno tiene previsto la creación de una próximamente.

El viernes pasado la Subsecretaría del Medio Ambiente inició el proceso de licitación que permita generar los antecedentes técnicos necesarios para fundamentar una propuesta regulatoria de emisiones de olores en los sectores de crianza de animales.

Con la adjudicación pública el Ejecutivo buscará caracterizar la industria de aves y porcinos a nivel nacional identificando, entre otros aspectos, el nivel de actividad de las empresas, las denuncias ciudadanas en contra de ellas y características del entorno.

El concurso también exigirá el levantamiento de información respecto a los efectos de los olores en la salud de las personas, además de establecer y analizar antecedentes técnicos de las mejores técnicas disponibles utilizadas en los sectores aves y porcinos. Asimismo, las bases establecen que los antecedentes recabados deberán servir para validar la estructura y contenido del Plan de Gestión de Olores (PGO)  y desarrollar un formulario para informarlo a nivel nacional.

Expectación ciudadana
El presidente del Comité Ambiental Comuna Chillán Viejo, Ulises Lari, destacó la iniciativa gubernamental y admitió que será relevante para que en el futuro las llamadas “zonas de sacrificio” no tengan que sufrir a causa de la saturación del aire. Sin embargo, opinó que la futura ley debería extenderse hacia otras fuentes emisoras.

“Es una buena noticia, pero me extraña un poco que esto sea específicamente para planteles donde se crían animales. Creo que debería ampliarse a otras áreas como plantas de tratamiento de aguas servidas, rellenos sanitarios y otras industrias que también generan un impacto ambiental”, sostuvo.

Lila Saldías, dirigente del sector de Bustamante en Coihueco, manifestó que también se debería socializar con la comunidad estos temas.

“Las localidades rurales deberían tener comités medio ambientales; en eso deben preocuparse los vecinos, Gobierno y municipios”, afirmó.

Comentarios