Las 3 causas tras oposición de chillanejos a ser donantes de órganos

Por: Felipe Ahumada 08:30 AM 2016-05-09

El miedo a ser declarado muerto cerebral antes de realmente estarlo, o que alguna mafia mueva invisibles hilos en los pabellones quirúrgicos son las dos principales razones que han esgrimido los 542 chillanejos que desde el 2009 se han presentado en alguna de las notarías locales a certificar que ellos no son donantes de órganos.

Así al menos lo manifiestan los propios empleados de las notarías, quienes involuntariamente terminan siendo los recipientes de esos argumentos cuando ayudan a estas personas a realizar los trámites de rigor.

“Hay, tal vez, algo de desconocimiento del tema, mucha gente no sabe cómo funciona esto de ser donantes y creen que en Chile se puede crear una suerte de tráfico de órganos, cuando todo está muy normado y vigilado”, explica el notario Joaquín Tejos, en cuya oficina se ha certificado la negativa de más de 250 personas.

En la notaría Álvarez dicen que desde que la ley considera a todos los chilenos como donantes universales y se hizo mandatorio el oponerse notarialmente, “más del 90% de las personas que viene a hacer ese trámite son enviados por la Dirección de Tránsito, porque cuando van a sacar la licencia de conducir les preguntan para poner en el carné si son o no donantes”.

De los que se niegan, un 42% son mujeres.

Otro porcentaje tiene que ver con los credos, ya que ciertas religiones pentecostales prohíben a sus fiele recibir órganos o incluso, sangre de otra persona, como es el caso de los Testigos de Jehová.

El trámite es simple, una declaración jurada, una copia legalizada y el envío vía correo al registro nacional. El costo total es de $3.600.

“Es difícil determinar un perfil muy acotado, hay de todo, personas jóvenes, de la tercera edad, adultos muy mayores también. Es más difícil determinar un perfil socioeconómico, porque hemos tenido casos de profesionales y funcionarios municipales, pero tal vez sí son un poco más las personas que parecieran ser de clase media baja”, detallan en la notaría Tejos.

Uno de los que justo ese día había presentado su declaración jurada para no ser donante fue Mauricio San Martín Vera, técnico eléctrico de 35 años, quien precisamente llegó a la notaría para finalizar con sus trámites de renovación de licencia.

“No soy donante porque el sistema de la salud pública no me da seguridad. Todos sabemos que los casos de negligencia se dan todos los días en los hospitales y en caso de un choque a los heridos los mandan al hospital, no los mandan a una clínica privada. Entonces ¿quién te asegura que el médico te va a diagnosticar correctamente, si todos sabemos que ellos cuando están en los hospitales públicos lo hacen todo a la rápida, no más?”.

La cuarta con más negativas
Con un promedio de 15 personas estampando a la semana su negativa a ser donantes, Chillán es la cuarta ciudad con más rechazos en el país.

La primera es Talca, con 1.223 casos; le sigue Santiago, con 607 personas, pese a la aplastante superioridad de población total que presenta la capital chilena con el resto de las ciudades del país.

La tercera ciudad con mayor oposición ciudadana a la donación de órganos es Cauquenes, con 558 casos.

No es de extrañar que Talca y Chillán, entonces, estén en los primeros lugares si se considera que en ambas comunas las noticias por negligencias médicas, supuestas o acreditadas, se suelen dar a menudo.

Así lo interpreta el sociólogo e historiador Gustavo Campos, para quien “esas cosas van de la mano con todo lo que se habla en las redes sociales y el acontecer noticioso, no se puede olvidar también que entre Talca y Chillán, la Ruta 5 Sur suele ser una de las autopistas con más accidentes fatales del país, entonces se mezclan las tres cosas: los accidentes que dejan a personas con riesgo vital, el temor a la negligencia médica en Talca y Chillán y las historias a veces nacidas de la frustración, la impotencia y la rabia que hacen los usuarios de las redes sociales para contar sus experiencias en los hospitales”.

En Chillán sólo figuran renales
No existe en Chillán una lista completa ni total de nuestros vecinos que figuran en la lista de pacientes prioritarios, puesto que en la comuna sólo se inscriben a quienes aguardan por un riñón. Y estos pacientes renales son cerca de 90 conforme a la última actualización del Servicio de Salud Ñuble.

Quienes aguardan por otros órganos están inscritos en otras ciudades, como Concepción o Talcahuano.

Sin embargo, se espera que para el 2017 ya comiencen a realizarse trasplantes de córneas en nuestra ciudad.

“Habiendo donante, hay vida nueva” afirma Jorge Williams Williams, de 73 años, quien recibió un trasplante de riñón hace diez años.

“Yo recibí el riñón derecho, estuve dos años en lista de espera y cinco dializándome aquí en Chillán en Vidial. Sufrir una insuficiencia renal crónica significa un cambio radical en la vida, es esencial el apoyo de la familia, en ese tiempo la diálisis debía costearse y yo no podía trabajar, recibía un pensión que apenas alcanzaba para pagar la mitad del tratamiento que necesitaba para mantenerme vivo”, explica Williams con una sonrisa. 

“Recibir un trasplante es recibir vida nueva, pregúntele a cualquier trasplantado, la persona piensa y valora la vida más que antes, se hace una mejor persona”, cuenta.

La Unidad de Procuración de Órganos del Hospital Herminda Martín está compuesta por el médico especialista Andrés Rubilar Farías y la enfermera Beatriz San Martín González.  Ellos son los encargados de extraer los órganos de quien ha sido declarado con muerte cerebral, junto a dos médicos diferentes del procurador, que darán vida a otras personas que necesitan un órgano.

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