“Esta politiquería de la chimuchina no contribuye a crear región”

Por: Isabel Charlin Fotografía: Agencia UNODELEGADOS 09:05 PM 2018-06-08

Sanhueza cree que hay que destacar “el tiraje a la chimenea” que se ha dado a los liderazgos.

La nominación en cargos públicos siempre causa efectos, y los cuestionamientos -con o sin sustento- son algo esperable en este tipo de procesos.

Sin embargo, la designación de los delegados ministeriales de la Región de Ñuble  (futuros seremis) no solo ha despertado las críticas de la oposición. Desde el mismo conglomerado, se ha gestado desde hace un tiempo un “fuego amigo”, que comenzó con el nombramiento de Martín Arrau como delegado presidencial, lo que no dejó contento del todo a RN; mostró un punto de inflexión con los cuestionamientos hacia la gobernadora, Paola Becker (RN), por no tener título universitario; y tuvo su última manifestación esta semana, con críticas de un sector y otro del conglomerado oficialista hacia algunos de los delegados, como es el caso de Jacqueline Guíñez, de RN (Justicia), por haber sido destituida de Gendarmería el 2000; Juan Carlos Molina, también de RN (Agricultura), por ocupar el lugar que estaba contemplado para el actual seremi de Bío Bío, Fernando Bórquez; y Alan Ibáñez, de la UDI (delegado presidencial de Seguridad Pública), quien fue detenido en marzo de 2014 por conducir en estado de ebriedad, lo que lo llevó a enfrentar un juicio simplificado. 

Sobre este último caso, el diputado de RN, Frank Sauerbaum, se refirió en duros términos.

“Quisiéramos que quienes están en algún cargo público tuvieran concordancia con su cargo, por eso, que asuma alguien que fue detenido en un procedimiento en el que se actuó con carabineros, en una situación compleja, me parece contradictorio”, dijo.

Frente a estas críticas, el diputado de la UDI, Gustavo Sanhueza -de quien es cercano Ibáñez-, salió en su defensa, calificando la denuncia como “de mala fe”, la cual “solo tiene como objetivo debilitar a la UDI, y no contribuir  a la unidad al interior de la coalición”.

El parlamentario gremialista  manifestó que “sabemos que vendrán más denuncias y acciones de este tipo, así como ocurrió en el caso de la gobernadora, en que las críticas al parecer partieron desde la UDI. Al final, esta politiquería de la chimuchina no contribuye a crear región, a que la gente se concentre en lo que tiene que hacer, que es trabajar por la Región de Ñuble”, sostuvo Sanhueza.

Para el legislador, con tanta crítica se está dejando de lado una importante virtud del gabinete regional: el tiraje a la chimenea que se le está dando a la conducción política local.

“Es necesario para las competencias y elecciones que se avecinan, que haya rostros nuevos. Hay que ir oxigenando, y hay que darle fuerza a esta conducción con el vigor que trae la juventud, y con la experiencia que también podamos tener los que somos un poco mayores. Es importante dar esta señal de recambio a nivel local en la política. Como UDI buscamos una generación que tenga el potencial político, pero también las capacidades técnicas para ejercer determinados cargos”, advirtió.

- ¿Todos los delegados, independiente del partido al que representen, están sujetos a evaluación durante estos tres meses? ¿Si alguno de ellos no cumple con las expectativas, no asumirá la seremía en septiembre?
- Nadie tiene el puesto asegurado. Los que sí, somos los parlamentarios, que tenemos un mandato por cuatro años, pero en el caso de los nombramientos que hace el Gobierno de turno, están sujetos siempre a una evaluación de su gestión. Obviamente que los delegados ministeriales también, y ésta será de acuerdo a la gestión que hagan en estos meses en pos de la instalación de sus seremías y del levantamiento de información como región para generar los proyectos ad hoc para comenzar a trabajar desde el 6 de septiembre.
Nombre de consenso

- ¿Es efectivo que hasta última hora se efectuaron nombramientos de delegados? Sorprendió mucho la designación de Juan Carlos Molina, en Agricultura, en vez de ratificar a Fernando Bórquez, actual seremi de Bío Bío...
- Internamente, la UDI tenía claro quienes eran los elegidos, y en qué cargos asumirían. Es más, presionamos para que se dieran a conocer a la brevedad. Sí nos sorprendió lo de Agricultura, aunque teníamos claro que el cupo era de RN. Es más, cuando sonó el nombre de Fernando para Bío Bío, estuvimos plenamente de acuerdo y no hicimos ninguna gestión para cambiarlo. Sí nos sorprendió que RN colocara otro nombre como delegado de Ñuble, me da la impresión que se hace con el afán de poder agilizar algunos procesos, y que Fernando (Bórquez) pueda delegar efectivamente en esta persona algunas funciones de manera que pueda tener una gestión más expedita. Juan Carlos (Molina) va más bien a apoyar su gestión, estando más acá, de manera que Fernando pueda hacer los dos trabajos, como seremi de Bío Bío, y organizando el proceso de instalación en Ñuble.

- O sea, ¿No es seguro que Juan Carlos Molina asuma como seremi en septiembre?
- Por lo menos, el nombre que genera consenso es el de Fernando Bórquez. Según el propio ministro Andrés Chadwick, cuando nombraron  a los seremis a nivel nacional, uno de los pocos nombres que contaba con el consenso de todos los partidos de Chile Vamos, era el de Fernando Bórquez, lo que se suma al respaldo de pequeños y medianos agricultores y dirigentes del agro. Su nombre genera respeto en un área sensible para Ñuble.

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