Las dos almas que conviven en el Gabinete Regional

Por: Isabel Charlin Fotografía: Mauricio Ulloa 08:55 PM 2018-06-06

Siete de los dieciocho delegados ministeriales cuentan con magíster o doctorado.

El nombramiento de los dieciocho delegados ministeriales (futuros seremis) de Ñuble, sin duda es un paso fundamental para acelerar el proceso de instalación.

A 92 días del debut de la Región de Ñuble como territorio independiente de Bío Bío, las nuevas autoridades deberán coordinar el aterrizaje o acondicionamiento de sus respectivas carteras en la zona, para lo cual necesitarán desplegar toda su capacidad política y de trabajo.

Precisamente, el delegado presidencial, Martín Arrau destacó la juventud del grupo (no alcanza los 40 años) más como un “plus” que como un problema.

No obstante, desde Chile Vamos ha habido reparos en torno a la inexperiencia del equipo, precisamente, porque algunos de ellos no han pasado por cargos de jefatura en el servicio público, y lo más preocupante, algunos no tienen expertise en sus respectivas áreas.

“Es un Gabinete al que le falta experiencia, está poco probado en estas lides y el cual tiene temor de no llegar a septiembre. Creo que serán finalmente los directores de servicios quienes tendrán la responsabilidad política de echar a andar esto”, comentó un antiguo militante del conglomerado de Gobierno, que no obstante, espera que los designados logren sacar adelante la tarea.

De los dieciocho delegados ministeriales, once muestran en su currículum alguna experiencia en las carteras en que fueron nombrados; un tercio (seis) tiene menos de 35 años, y solo seis han ejercido antes algún cargo de jefatura o relevancia en algún organismo del Estado.

Distintos estilos
En el grupo de futuras autoridades ñublensinas también pueden observarse distintos estilos.

Conviven dos almas (los técnicos versus los políticos de base), diferenciación que ya le costó la ratificación en Ñuble al seremi de Agricultura de Bío Bío, Fernando Bórquez (RN). Se suponía que el ingeniero agrónomo, académico y ex dirigente agrícola iba a asumir la seremía de Ñuble en septiembre, y apoyaría el proceso de instalación desde su actual cargo; sin embargo, su perfil más técnico, alejado del modelo clientelar, le pasó la cuenta, eligiéndose a un nuevo delegado para Ñuble, el ingeniero agrónomo cercano al mundo Prodesal y al diputado Frank Sauerbaum, Juan Carlos Molina, nombre que generó controversia entre la dirigencia del agro local, que quería a Bórquez.

El resto del gabinete también vive esta dualidad. Algunos, como Soledad Castro (Cultura), Felipe Rössler (Educación), Ignacio Vera (Obras Públicas), y Bárbara Kopplin como delegada presidencial de la Subdere, son más técnicos que políticos, no obstante Rössler y Vera han tenido experiencia en el Gobierno, el primero como jefe de Gabinete del subsecretario de Educación, y el segundo, como encargado regional de la Subdere Bío Bío.

Por otra parte, existe otro grupo conformado por militantes de base a nivel local, como es el caso de Carolina Navarrete (UDI) en Bienes Nacionales, Cristóbal Jardúa (UDI) en Transportes y Roger Cisterna (RN) en Economía.

El senador, Víctor Pérez, llamó a confiar en este equipo, el cual será evaluado el 6 de septiembre.

“Si bien es cierto que críticas siempre van a existir, creemos que éstas deben ser fundadas y de realizarse, deben ser posterior a un trabajo, no en el comienzo, es decir, criticar por criticar no resulta válido si no hay un trabajo desarrollado que evaluar, y en ese sentido, los delegados solo deben enfocarse en realizar un proceso de instalación exitoso de aquí al 6 de septiembre próximo”, sostuvo el parlamentario.

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