Contaminación en Chillán es siete veces peor que en Santiago

Por: Jorge Chávez Fotografía: Agencia UNO 10:35 AM 2018-06-02

Peak horarios de contaminación por humo de leña con niveles hasta siete veces superiores en comparación a lo que se vive en Santiago se detectaron las últimas dos semanas en la intercomuna, según la evaluación realizada por la oficina de Medio Ambiente de la empresa Intergas.

El análisis de la firma, basados en los registros históricos consignados en el Sistema de Información Nacional de Calidad del Aire (Sinca), indican que el promedio horario más crítico alcanzado por Chillán en los últimos dos meses se constató el jueves 24 de mayo, cuando a las 20:00 horas la estación Purén midió 758 microgramos por metro cúbico (ug/m3) de material particulado fino (MP2,5). Dos días después (26 de mayo), la capital del país anotó su mayor peak horario del año al sumar 110 ug/m3 de MP2,5 a una hora similar.

Cifras de 530, 526 y 475 ug/m3 de MP2,5 son los otros tres mayores peak horarios en la Zona Saturada de Ñuble, mientras que en Santiago el rango solo fluctuó entre los 50 y 100 ug/m3 de MP2,5.

Saturados

Las mediciones realizadas por el monitor Purén de Chillán indican que el año pasado se constataron 59 días con elevados índices de contaminación por humo de leña. Fueron 29 Alertas, 21 Preemergencias y nueve Emergencias Ambientales las constatadas por la estación que forma parte del Sinca.

La realidad de Santiago en cuanto a saturación por MP2,5 fue más benigna en 2017. De acuerdo al balance que hizo la Seremi de Medio Ambiente de la Región Metropolitana, el año pasado se vivieron 25 Alertas y solo dos Preemergencias, acumulando 27 episodios críticos comprobados, menos de la mitad de los que sucedieron en la capital de Ñuble.

Respecto a la notoria diferencia entre la calidad del ambiente respirable de Santiago en comparación al de la intercomuna, el gerente general de Intergas, Rodrigo Larrondo, lamentó que la política restrictiva al popular combustible sea muy flexible y laxa en el sur d Chile y dura en la capital del país.

“Hemos estudiado el problema científicamente 15 años. La leña es inviable para grandes zonas urbanas y no se puede seguir eludiendo soluciones de fondo. Tenemos cada vez más parlamentarios y autoridades, pero ¿dónde están los liderazgos? Los líderes del sur no han representando bien a los ciudadanos frente a Santiago en este grave problema. Así se llegó a estos niveles, un verdadero crimen social para las ciudades del sur como Chillán, causando una pésima calidad de vida, y peor, miles de muertes cada año. Aquí se está incumpliendo la Constitución, que exige al Estado proteger nuestra salud y el ambiente”, comentó.

El ejecutivo calificó como escandalosa la actual realidad ambiental de la Zona Saturada ñublensina y advirtió que, según estimaciones hechas por la firma, hay peaks horarios a nivel local que son incluso 23 veces más elevados que en Santiago.

Soluciones

El representante de Intergas comentó que en una reunión que tuvo con la ministra de Energía, Susana Jiménez, le planteó la seriedad de la situación chillaneja y de otros lugares de Chile y aprovechó la oportunidad para presentarle una serie de alternativas que podrían ser promovidas por su cartera, con el objetivo de mejorar la realidad ambiental de esta parte del país.

Incorporar a la leña como un combustible en la Superintendencia de Energía y Combustibles (SEC), para fijarles normas y fiscalizacio- nes para su producción, co- ordinar con otros ministerios la prohibición progresiva de usar biomasa en los sectores de mayores ingresos y nuevas urbanizaciones y comprometerse en la masificación de la política de aislación térmica de casas.

“No es posible que en ciudades con el clima del sur el 90% de las viviendas no tenga aislación razonable(...). Con US$3.000 ($1.890.000 aproxi- madamente) por vivienda para aislación de techo, muros y piso en 33.000 viviendas de Chillán, se reduciría a la mitad las emisiones, las familias se beneficiarían de plusvalía, ahorros en energía y mejora en calidad de vida. Son grandes beneficios para Chillán y solo por menor costo en salud se ahorrarían US$15 millones anuales para siempre y la inversión es US$11 millones por ocho años”, concluyó Rodrigo Larrondo.

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