Protocolos y participación piden estudiantes en toma

Por: Isabel Charlin Fotografía: Víctor Orellana 10:50 PM 2018-05-29

En la UBB, conviven demandas del movimiento feminista, con otras locales.

En todo el país las universidades han sido el espacio que ha visto germinar con más fuerza las demandas feministas en relación a la construcción de ambientes no sexistas y el fin al acoso y abuso sexual y de poder al interior de las aulas.

Chillán no ha sido la excepción y en sus dos principales casas de estudio los estudiantes se han manifestado y han demandado petitorios.

En el Campus Chillán de la Universidad de Concepción  las alumnas cumplen tres semanas en toma.

“Nuestros ejes fundamentales del petitorio son el feminismo y la equidad de género, el problema de autoritarismo dentro de los espacios universitarios, y otras demandas históricas ligadas a la infraestructura y a la vinculación con el medio”, sostuvo la estudiante de Derecho y vocera del movimiento, Gabriela Carmona.

“Hemos estado realizando un trabajo coordinado con los centros de estudiantes para investigar y llegar al fondo de aquellas situaciones que normalmente no se denuncian. En ese contexto, vimos varios focos en Medicina Veterinaria y Derecho, casos que solo han derivado en algunas suspensiones de contrato o relegación a clínicas (abandono del aula). El centro de alumnos de Medicina Veterinaria ha recibido 70 denuncias de casos de acoso, abusos sexuales, e incluso, intentos de violación”, sostuvo la estudiante, quien planteó la necesidad de contar con institucionalidad local para enfrentar estos temas. 

“Si bien la universidad cuenta con la Dirección de Equidad de Género y Diversidad, esta actúa de manera absolutamente centralizada, solo en Concepción”, afirmó. 

En cuanto a la respuesta de la autoridad, Gabriela Carmona sostuvo que pidieron una agenda clara, “con medidas a corto, mediano y largo plazo para implementar cada uno de los puntos que solicitamos, y una vez que se entregue este itinerario y se genere un protocolo contra las represalias académicas, en atención a varios tipos de violencia que hemos vivido quienes hemos estado movilizados; nosotros podemos deponer la toma. Estamos dispuestos al diálogo con las autoridades, pero queremos sellar un compromiso antes de bajar la movilización”, advirtió la vocera de las estudiantes.

Al respecto, el director general del Campus Chillán, Pedro Rojas, manifestó que siguiendo la línea de la declaración entregada por rectoría, “acogemos las demandas, entendemos la problemática a nivel nacional sobre abusos, acosos y cosas afines, que por supuesto, deben detenerse y no pueden existir más. El rector ha planteado medidas concretas, y resalta la invitación a participar en las mesas de trabajo con representantes de los distintos campus para elaborar un protocolo. Eso se va a concretar, y va a ser mucho más efectivo este trabajo en la medida que las movilizaciones se depongan”.

No obstante ello, Rojas precisó que la autoridad sigue abierta al diálogo. “No es una condición al diálogo el hecho de deponer la toma. Nosotros hemos estado abiertos al diálogo en todo momento. Es más, organizamos como Dirección, junto al rector, la presentación en Chillán de los resultados de un estudio sobre interacción de género dentro de la universidad; se invitó a los estudiantes por medio de correo electrónico, e incluso, se quería debatir junto al rector después de dicha presentación. Lamentablemente no se pudo concretar, las razones las desconozco de por qué no participaron, pero eso da cuenta que ha habido disposición a conversar. Es cierto que no es fácil bajo estas condiciones, pero el mensaje del rector siempre ha sido mantener el diálogo bajo las vías institucionales para llegar a un acuerdo, y así mantener el funcionamiento de la institución”, planteó Pedro Rojas, quien confirmó, en tanto, la llegada a Chillán de la Dirección de Equidad de Género y Diversidad.

“Se va a evaluar la frecuencia de trabajo con la presencia de la Dirección de Equidad en los tres campus, eso está comprometido, y habrá una bajada local al respecto”, aseveró el director general del Campus Chillán.

Demandas en la UBB

En la Universidad del Bío-Bío conviven varias tomas. Algunas, ligadas a peticiones internas de carreras, que incluso, solicitan la salida de algunos directivos. Todas, sin embargo, adhieren también al movimiento feminista.

Sebastián Jara, estudiante de Trabajo Social -carrera que está en toma desde el 7 de mayo-, sostuvo que su movilización responde a la exigencia de una educación no sexista, espacios más democráticos al interior de la universidad, protocolos claros en casos de acoso y el planteamiento de un comité ético para resolver problemas con algunos docentes.

“Se da mucho la relación asimétrica de poder entre académicos y estudiantes, y nos gustaría contar con una institucionalidad triestamental para abordar este problema”, sostuvo.

Pablo Godoy, vocero de Pedagogía en Historia y Geografía, carrera que está movilizada desde la segunda semana de abril, reconoció que además de las demandas feministas, que comparten, su petitorio se basa en la solicitud de triestamentalidad.

“Todos los procesos de la Facultad de Educación hubiesen sido afrontables si hubiese existido un cuerpo triestamental, en que participaran estudiantes, académicos y funcionarios. Tenemos problemas de acoso y abuso por parte de algunos profesores, que podrían haber sido resueltos por la vía de la triestamentalidad”, manifestó.

Al respecto, el director de Desarrollo Estudiantil de la UBB, Eduardo Solís, sostuvo que la Subdirección de Desarrollo Estudiantil y la Dirección de Docencia en Chillán están dialogando con los estudiantes en toma.

En Chillán la toma no tiene que ver directamente con el movimiento feminista. En el caso de la Facultad de Educación y Pedagogía en Historia, se ha mantenido una conversación abierta permanente que ha seguido el protocolo, el cual es solicitar entregar los edificios tomados, para así restablecer la normalidad académica, y seguir dialogando. Hemos acercado algunas posiciones y seguimos con las conversaciones abiertas”, planteó el directivo.

Sobre las demandas del movimiento feminista, Solís afirmó que la universidad ya instaló una mesa de trabajo multiestamental, que suma a algunas direcciones, quienes en conjunto tienen como objetivo crear un protocolo y proponer un plan de nuevo trato entre hombres y mujeres en el mediano y largo plazo.

Comentarios