Ramón Riquelme fue despedido ayer entre poesía y aplausos

Por: Carolina Marcos Fotografía: Brenda Mundaca 10:00 PM 2018-05-28

A partir de ahora, Tulio Mendoza será el depositario de la obra de Riquelme. 

40 años vivió Ramón Riquelme Acevedo en Quinchamalí, la cuna de su esposa. 

La lluvia que ayer nunca dejó de caer sobre la región no fue impedimento para que la localidad entera de Quinchamalí acompañara en su último adiós al poeta Ramón Riquelme Acevedo, quien falleció este sábado debido a un paro cardiorrespiratorio a los 84 años. Al momento de su muerte, Riquelme tenía varios proyectos en proceso. Uno de ellos, tal como lo detalló en año pasado a LA DISCUSIÓN, era escribir sus memorias. 

Varios de los poetas y escritores que ayer llegaron hasta Quinchamalí para rendirle un sentido homenaje, se enteraron ahí que muchos de estos proyectos seguirán en pie, tal como Ramón Riquelme lo hubiese querido. Ahora, de la mano de Tulio Mendoza quien fuera su más cercano amigo en vida. 

Tras un responso que se realizó en su casa, sus amigos hablaron públicamente de sus virtudes. Entre ellos, el mismo Tulio Mendoza, representante de la Sociedad de Escritores de Chile en su filial de Concepción, quien prometió hacer vida los deseos de Riquelme. También lo acompañaron la escritora Paula Miranda; la representante del Instituto Benidorm, Brenda Mundaca;  y escritor y docente Juan Gabriel Araya, entre otros reconocidos personajes ligados a las letras.

Pero también lo acompañaron varios de sus ex compañeros de cautiverio en la Cárcel de Chillán, lugar en el que permaneció alrededor de tres años luego que fuera acusado de provocar el incendio del Teatro de Concepción tras el golpe de Estado de 1973. Todos hicieron recuerdos de la revista El Muro, una publicación que Riquelme impulsó desde la cárcel con otro de sus amigos en las letras, Luis Contreras. Armado de su poesía, escribió desde el cautiverio las penurias del encierro.   

Por eso, cuando por fin pudo abrazar la libertad tres años más tarde, se radicaría en Quinchamalí, poblado que había sido la cuna de su esposa, la diseñadora Buenaventura “Tuly” Ulloa, quien falleció en el 2005. 

Tras el responso, todos se dirigieron hasta el Cementerio de Quinchamalí en donde quedaron los restos del poeta que en vida había expresado su ferviente deseo de descansar junto a Tuly. 

Su última entrevista

En la última entrevista que el poeta concedió a LA DISCUSIÓN en el 2017, Ramón Riquelme hace expreso su deseo de publicar sus memorias, además de explicar cómo se desarrollaba un día cualquiera para él en Quinchamalí. 

“Mi vida es sencilla, de escritura, hay que trabajar toda la vida, como decía Gonzalo Rojas. También hablo harto con la gente del lugar, que han ido perdiendo su identidad porque es una sociedad en crisis. En mi casa tengo una biblioteca y una pieza donde está mi cama y esos son los lugares que prefiero para escribir y leer. Aún comparto con Pedro Martínez, que es un amigo de Concepción, nos conocimos cuando yo tenía una librería, es un gran lector y aún compartimos. Vivo solo, pero siempre hay personas que me acompañan”, dijo.

“Siempre estoy escribiendo algo, pero el resultado de este trabajo es bien aventurero. Tengo un libro que se llama ‘Diario de viaje’ y es una especie de memoria del siglo XX. Son experiencias mías y visiones de las cosas que he hecho y de situaciones colectivas. Es difícil, porque tengo mis libros en Quinchamalí, entonces hay que recurrir a la memoria. Quiero publicar mis trabajos, pero depende de mi editor que es el poeta Tulio Mendoza, si no, quedarán en el archivador de la memoria”, expresó.

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