La irregularidad sigue condenando a los diablos rojos

Por: Rodrigo Oses 2018-05-27

Tras la goleada ante Cobreloa,  parecía que Ñublense iniciaba su despegue definitivo para alcanzar la esquiva regularidad en el Torneo de la Primera B.
Sin embargo, ayer en el estadio Luis Valenzuela Hermosilla de la Tercera Región, revivió los fantasmas y pecados que lo volvieron a dejar fuera de la zona de la liguilla por el ascenso al caer por 2-1 frente a Deportes Copiapó.
Los diablos rojos comenzaron ganando el partido, sin merecerlo por 1-0 con un golazo del inspirado Michael Silva, que derrotó al portero Guillermo Orellana, pero en el trámite, siempre fue superior el cuadro de Erwin Durán.
Los locales a base de ataques directos y usando las bandas, sorprendieron al Rojo que no supo contener al local ni sostener la pelota para administrarla.
De hecho, antes de la apertura de la cuenta en la recta final del primer tiempo, el conjunto local transformó en figura al portero Sebastián Contreras quien ahogó por lo menos tres gritos de gol.
El golero se dio mañas de hasta atajar un balonazo de Estigarribia con su rostro y en otras ocasiones con dos tapadas notables. Hasta el horizontal vino a su auxilio cuando el cuadro de casa se insolentaba.Incluso,  a los 7’, Francisco “Paco” Ibañez desperdició un discutido lanzamiento penal. Por eso la ventaja parcial de Ñublense, que siempre sufrió para sacudirse de la presión de Copiapó en la pesada cancha sintética del “Luis Valenzuela Hermosilla”, no desesperó al León de Atacama.
Es que en la primera etapa, el cuadro local ya había avisado en varias ocasiones por intermedio de Puchetta, Román y Estigarribía, que merecía por lo menos un gol.
Silva sorprende
Ñublense no tuvo la tenencia del balón, pero merced a la contundencia de Michael Silva abrió el marcador con un zapatazo tras centro de José Luis Jiménez.
No supo aguantar
En el complemento, Ñublense revivió su peor rostro. El cuadro de Emiliano Astorga sintió el trajín en el norte y la presión de Copiapó que en menos de diez minutos dio vuelta el resultado.
A los 48 minutos, el equipo de Durán, que salió virado con alta agresividad, llegó al empate con un remate de Estigarribía, quien superó la marca de David Tapia y sacó un disparo que se le coló en el primer palo a Sebastián Contreras.
Ñublense sintió el golpe y cuando trataba de sacudirse del zarpazo del León de Atacama, recibió otro mazazo.
Esta vez, Puchetta, arrancó habilitado desde la mitad de la cancha, pilló mal parada a la defensa de Ñublense  y anotó con un remate bajo ante la salida del portero Sebastián Contreras.
Los diablos rojos no lo podían creer. En escasos minutos, ya perdían el partido, no tenían piernas ni fondo futbolístico para cambiar la historia y veían como el corajudo equipo copiapino se seguía creando ocasiones para aumentar el marcador ante la defensa de Ñublense que pecó de falta de concentración.
En la recta final del duelo, Astorga, atónito e incrédulo ante una nueva derrota que volvía a foja cero la alza de la semana pasada, mandó a la cancha a René Bugueño, pero el lateral por derecha no pudo incrementar el caudal ofensivo por el costado derecho.
Con más ímpetu y pelotazos, Ñublense buscó el agónico empate y Sebastián Varas rozó la paridad, pero el elenco local supo manejar la ventaja hasta el pitazo final hundiendo en la completa impotencia a los diablos rojos que no pudieron cambiar la historia en el pasto sintetico de la Tercera Region.
Ñublense dejó escapar otra oportunidad para consolidarse en la parte alta de la tabla de posiciones, salió de la zona de liguilla y bajó al noveno lugar con 19 puntos, los mismos que ahora tiene Copiapó, club que de la mano de estilo ofensivo pretende luchar el ascenso el segundo semestre.
El próximo domingo el cuadro del cuestionado y preocupado Emiliano Astorga, cerrará la primera rueda recibiendo en el estadio Nelson Oyarzún a Magallanes en la última fecha de un irregular campeonato de la Primera B.
Tras este partido, la dirigencia evaluará la campaña del entrenador nativo de San Antonio y analizará la contratación de tres refuerzos, aunque de momento, la irregularidad sigue siendo el sello del Ñublense de Astorga que no ha logrado consolidar una línea de juego que le permita al Rojo ser protagonista.

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