Intensidad es la meta a explotar en el plantel rojo

Por: Sergio Bustos Fotografía: Fernando Villa 08:45 PM 2018-05-23

“El triunfo ante Cobreloa nos sirve mucho en la parte anímica, para proyectar lo que viene”.
Michael 
Silva 

No hay dobles lecturas en la interna del plantel de Ñublense. Tras el fulminante triunfo ante Cobreloa por 5 goles a 0, y el alto nivel colectivo e individual exhibido por los “diablos rojos”, surge la convicción de que solo manteniendo ese arrollador ritmo de juego se podrá disputar uno de los cupos para ascender a la Primera División. Ello, en forma directa, o clasificando a la liguilla. 

“Jugando a este nivel podemos estar peleando arriba”, admitió el técnico Emiliano Astorga, aún cuestionado por una parte de la hinchada roja que pidió su salida luego que en las anteriores últimas cuatro fechas Ñublense solo cosechara un punto. 

Las críticas del medio futbolístico no solo se sustentaban en la deficiente producción de unidades en la tabla, sino que se dirigían a la abúlica y anunciada propuesta táctica de Astorga. Por ello, lo del domingo pasado puede marcar un punto de inflexión para lo que resta de torneo, cuya primera rueda muestra  a Copiapó (16 puntos) y Magallanes (13 puntos) como los últimos rivales a enfrentar. 

Precisamente la duda es si Ñublense será capaz de mantener la alta intensidad ofensiva y rapidez en el norte. 

Manuel “Pepe” Lara, técnico de divisiones inferiores del Rojo, estima que es perfectamente posible que el equipo repita el esquema y disposición táctica mostrada ante los loínos. 

“Creo que hubo un cambio de actitud que derivó en que se anulara a un buen equipo como Cobreloa. Si jugaron a uno o dos toques, rápido, con ánimo de ataque, no se explica que antes no lo hicieran. Influyó que Astorga estuviera cuestionado y quedó demostrado que también los jugadores tienen responsabilidad”, dice Lara, proyectando que en Copiapó no es un mal resultado un  empate, pero ante los magallánicos, si se repite el libreto, un triunfo es más que probable. 

“Antes vimos a un Ñublense, lento, sin actitud. Si antes corrían un metro, ahora corrieron dos. Jugaron con simpleza, sin caer en esa latencia de tocar hacia atrás o los costados. Hubo una salida rápida hacia el arco contrario, y se consiguieron goles de muy buena factura, entonces quedó demostrado que hay plantel para luchar por el ascenso. No se puede cambiar tanto. Era común que la oncena titular completa estuviera un nivel bajo, y el domingo fue todo lo contrario, los once anduvieron a un gran nivel”, complementa Lara. 

¿Será capaz Astorga de mantener la flexibilidad táctica y volver a plantear una mayor movilidad y dinámica en el ataque por las bandas y la creación en mediocampo? 

La incógnita se resolverá el fin de semana, cuando a partir de las 16.00 horas del domingo,  el Rojo enfrente a los copiapinos que cayeron 1-0 ante Melipilla en su último partido en casa. Al menos, las voces de los jugadores ñublensinos ratifican que manteniendo el nivel de juego exhibido ante el elenco de Rodrigo

Pérez, se puede dar pelea para intentar volver a la división de honor del fútbol chileno. 

“Esperamos seguir de la misma manera en el resto del campeonato. El profesor (Emiliano Astorga) tiene estrategia para cada partido. Eso sí, lo que no tenemos que perder son las ganas y la manera en la que se jugó contra Cobreloa. La intensidad que metimos, el orden. Solo de esa forma vamos a obtener mejores resultados de los que veníamos teniendo”, proyecta el lateral René Bugueño, protagonista por la banda derecha ante los “zorros del desierto”.

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