Advierten necesidad de generar un plan de atracción de inversiones

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 09:20 PM 2018-05-20

La fuerte caída de la inversión en los últimos años, que en Ñuble se proyecta como una de las más bajas del país, según el catastro de la Corporación de Bienes de Capital, ha generado preocupación en el mundo privado y académico, donde la instalación de la nueva región se ve como una oportunidad para generar un plan de atracción de inversiones y así revertir las magras cifras.

El presidente de Corñuble, Juan Ramírez; el presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, Alejandro Lama; el decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad del Bío-Bío, Benito Umaña; y el académico de la UBB y director de Corbiobío, Francisco Gatica, coincidieron en que las nuevas autoridades deben impulsar un plan de atracción de inversiones integral, no sin antes definir qué tipo de proyectos se desea potenciar.

Lo anterior, sin perjuicio de todos aquellos incentivos e instrumentos que a nivel nacional el Gobierno está impulsando, como las 12 iniciativas proinversión que anunció el Presidente Sebastián Piñera a comienzos de semana, y que tienen por objetivo reducir la burocracia que constituye un desincentivo a la inversión.

Facilitar la inversión
Juan Ramírez advirtió que “se requiere un plan de atracción de inversiones para Ñuble. Yo creo que en esta materia estamos débiles, se hace necesario más aún ahora que próximamente nos instalamos como región, este plan debiera conllevar las facilidades de parte de las autoridades para la instalación de grandes empresas que vengan a generar empleos”.

Al respecto, dijo que “hoy no existen esas facilidades, todo lo contrario. A nivel municipal, por ejemplo, en Chillán nos vemos enfrentados a altos costos de patente, sobre todo, somos una de las comunas donde se cobra el máximo, con una tasa de 0,50 (por mil) del capital propio, en circunstancias que en otras comunas se cobra el mínimo, que es 0,25. Así que yo creo que no está de parte de las autoridades locales la facilidad para ello; encontrándose, además, con todo lo que implica la burocracia para poder instalar algo, particularmente a nivel municipal. A veces, para llegar a instalar un negocio cualquiera, se requiere: zonificación, asignación de número y por ahí vas avanzando y de repente te encuentras con que la Dirección de Obras no te habilita el local porque carece de un plano del año x, por lo tanto, creo que en ese aspecto las municipalidades tienen un gran trabajo que hacer y así tratar de ser un aporte para atraer inversiones”.

En esa misma línea, el presidente de Corñuble afirmó que en Chillán el actual Plan Regulador Comunal, que establece restricciones a la edificación en altura, “no ayuda a incentivar la inversión inmobiliaria, yo creo que en eso también hay mucho que hacer en la Municipalidad, yo creo que hay que ponerse a la altura de otras ciudades que están dando las facilidades y por eso se están llevando las inversiones”.

Respecto de las características de un plan de atracción de inversiones, Ramírez expuso que además de los incentivos tributarios a nivel municipal, éste debiera considerar también el ámbito de la mano de obra. “Estamos claros que la mano de obra es barata en Ñuble, pero podría haber un incentivo también para gente que quiere invertir acá, en relación a subsidiar la contratación de mano de obra a estas empresas, por lo menos durante la puesta en marcha, que puede ser un año o año y medio”.

De igual forma, planteó que el territorio debe generar condiciones mínimas que favorezcan la inversión, como contar con buena conectividad, un tema en el que Ñuble exhibe un importante déficit (solo el 23% de sus rutas están pavimentadas). “Para la gente de la fruta es un gran problema, que debido a los caminos llega con el producto en mal estado a los frigoríficos, por ejemplo. También está el tema sanitario, en que las industrias que se quieren instalar se dan cuenta que no hay red de alcantarillado, lo vemos con el casino, que han tenido que hacer una tremenda inversión para extender la red de alcantarillado desde el Portal del Libertador, en Paul Harris, y estamos hablando de 2 a 3 millones de dólares”.

Ambiente favorable
Alejandro Lama también reconoció que se necesita un plan de atracción de inversiones. “Además, estamos sumamente preocupados porque el sistema municipal no es capaz de levantar proyectos de inversión pública, porque no tiene el personal idóneo para que los genere. Y si no es capaz de levantar proyectos que significan trabajo y beneficio para la comunidad, por lo menos que se permita que el sector privado pueda hacer lo suyo, pero para eso se requieren herramientas que faciliten la inversión”.

El dirigente gremial comentó que “Ñuble es una de las regiones con mayor pobreza del país. Hay que hacer cosas que permitan que inversiones lleguen a la región y para eso hay que dar facilidades, ya sea vía beneficios tributarios, vía agilización de trámites, u otras”.

Lama criticó que “hoy, a nivel local, no existe un ambiente favorable para la inversión. Uno escucha siempre al sector público decir que están dispuestos a hacer cosas, pero en lo concreto no se ven señales claras. Todos tienen buenas intenciones, pero eso no se concreta. Tiene que haber decisiones firmes para que ello funcione”.

Lama indicó que además de los incentivos tributarios de nivel comunal, hay otras áreas donde también se debe trabajar, como las disposiciones del Plan Regulador, “que limita la instalación de industrias en ciertos sectores, y también está limitando el desarrollo inmobiliario, con las limitaciones de altura de los edificios, y eso está haciendo que la ciudad se expanda a zonas agrícolas. Hay un montón de cosas que se deben corregir para lograr el objetivo de un mayor crecimiento”.

Atraer capital humano
Para Benito Umaña, “claramente, Ñuble necesita un plan de atracción de inversiones. Como país, tenemos un fuerte centralismo, y la descentralización no se va a generar si no hacemos que efectivamente se generen inversiones a nivel de regiones”.

El académico planteó que un primer paso debiese ser “que partamos con un programa de atracción y retención de capital humano, un aspecto relevante es que si no existe a nivel regional capital humano calificado y avanzado, no va a haber inversiones. Las empresas miran esto en forma relevante”.

Otro punto que planteó Umaña es definir “qué áreas queremos que se vengan a instalar dentro de la región, y eso yo creo que no lo tenemos claro. Tenemos que atraer inversiones, pero ¿qué tipo de inversiones? Y nosotros creemos que un área importante de la cual se puede partir y que es una iniciativa potente es el tema de los servicios. Hay hoy tecnología y suficiente avance como para que nosotros podamos instalar industrias de servicios en la región de Ñuble y con eso retener y atraer capital humano avanzado. Creemos que ésa es una vía importante para iniciar, y por lo tanto, debiéramos generar incentivos para que eso ocurra y para que las empresas logren instalarse. Estamos pensando, por ejemplo, en la industria de desarrollo de software. Iniciativas como ésa son fáciles desde el punto de vista de la instalación y no requieren un plazo y una inversión tremenda. Si esperamos grandes inversiones de grandes empresas, yo creo que no van a ocurrir, lo que tenemos que fortalecer es el tejido productivo de la región.

Respecto de los incentivos, sostuvo que “Corfo tiene que generar incentivos, poner recursos para poder hacer esta captura de proyectos. Yo no estoy hablando solo de incentivos hacia las empresas, yo creo que la empresa se va a venir sola si es que tiene las condiciones. Yo no estoy pensando en incentivos hacia las empresas, excepto el tema tributario que hoy está zanjado y a lo mejor ahora se modifica, en el sentido que lo tributario es nacional, y no se puede, dada nuestra estructura, establecer impuestos locales diferenciados, excepto lo que podría hacerse a nivel de municipios, y ahí yo creo que hay espacios”. 

El académico explicó que “yo estoy pensando en propuestas a nivel de proyectos que se puedan realizar entre el mundo privado y las universidades para generar estudios que permitan definir cómo es esta instalación de estas empresas dentro de la región, porque tenemos que definir qué areas desarrollar, cómo hacerlo, y eso no lo tenemos definido. Por ejemplo, no hay información sistematizada para que las empresas conozcan lo que nosotros tenemos en la región”.

Asimismo, Umaña hizo hincapié en que mejorar la calidad de vida dentro de la región constituye otro incentivo para la instalación de empresas y para la atracción de capital humano.

Finalmente, expuso que la definición de la estrategia regional de desarrollo constituye una gran oportunidad para definir las áreas que se quieren potenciar.

Perspectiva global
Por su parte, Francisco Gatica comentó que “para todas las regiones es fundamental contar con un plan de inversiones, ya sea para captar nuevos negocios como para cambiar el tipo de inversión que se está recibiendo, un mayor nivel de complejidad y mejor convivencia con el medio ambiente. En el fondo, un plan de atracción de inversiones permite que los dineros públicos tengan un mayor efecto de apalancamiento de los recursos privados”.

Respecto de las características de dicho plan, el director de Corbiobío señaló que “en principio, el plan debe tener una perspectiva global. Los territorios competitivos son aquellos que construyen localmente para insertarse en los flujos globales. Es clave también que el plan sea un producto de los actores locales. No sirve solo la opinión de un experto externo, sino que debe ser un producto participativo”. 

De igual forma, Gatica expresó que “no sirve cualquier empresa, sino que se debe captar negocios que cumplan con condiciones deseables: que no sean depredatorios de los recursos naturales y que generen empleos de calidad”, por ejemplo. 

En cuanto a las herramientas o incentivos a los cuales se podría echar mano, el profesional coincidió con Umaña en que “un plan de atracción de inversiones debe ofrecer un mapa completo de las ventajas que tiene la nueva región. Ese diagnóstico de base debe ser comparado con otras regiones en escala nacional o latinoamericana y debe cubrir los espacios subrregionales; los que son heterogéneos”. 

Gatica añadió que “una segunda dimensión es captar las alianzas con actores claves: Prochile, Corfo, agregados comerciales, entre otros. Y una tercera dimensión es la coordinación en las diferentes reparticiones del Estado para actuar de forma coherente y rápida; sin perder su énfasis regulatorio. En cuarto y último lugar, debe haber líderes locales que asuman un rol clave en impulsar el plan de atracción de inversiones”.

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