“Tía Rica” vuelve a Chillán junto con la nueva región

Por: Isabel Charlin Fotografía: Dicrep 09:35 PM 2018-05-19

Créditos prendarios simples, oportunos, que no distinguen estrato social y que resguardan las especies entregadas en garantía, son la base del trabajo que realiza desde hace 98 años la Dirección General del Crédito Prendario (Dicrep), más conocida como “Tía Rica”, en alusión a la explicación entregada en sus albores, al origen del dinero prestado.

Si bien funcionó en Chillán hasta principios de los 80 (en la esquina de 18 de Septiembre con El Roble, que actualmente ocupa Copelec); luego perdió presencia en la zona, la cual recuperará este año, con el debut de la Región de Ñuble.

“De aquí a fin de año esperamos tener instalada la oficina de la Dicrep en Chillán. Ojalá, el 6 de septiembre, pero es difícil, pues debemos invertir en medidas de seguridad para el local, instalación de la bóveda, etc. Es un mandato del ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, tener presencia en todas las regiones, razón por la cual llevaremos nuestros servicios a Ñuble y Aysén”, sostuvo el subdirector nacional de la institución, Cristóbal Saavedra, quien este viernes visitó Chillán en el marco de este proceso de instalación.

El lugar tentativo de ubicación de la “Tía Rica” sería la sede del Instituto de Previsión Social (IPS), que opera en Libertad esquina Carrera. Se estima que trabajarán en dicha repartición entre 10 y 15 personas.

“Ellos (el IPS) han sido muy generosos en compartir su espacio. Nosotros, además de seguridad social, debemos ofrecer seguridad para sus especies, por eso esperamos que se concrete la opción del IPS, ya que nuestros públicos son bastante parecidos, lo que generará una rentabilidad social importante. Esperamos que en esta etapa de instalación en la Región de Ñuble podamos contar con recepción de alhajas y objetos varios. Los profesionales técnicos están evaluando si se puede acondicionar un espacio para objetos; si no, abriremos, en un principio, solo una oficina para recibir alhajas”, aseveró Saavedra.

Al llevar una joya a la Dicrep, esta es tasada. El monto que se entrega es de hasta $250 mil por joya (el gramo de oro está a $10.300); y de $2.800.000 por persona, en el caso de presentar varias joyas.

Cuando son objetos varios (computadores, televisores), el máximo es de $150 mil.

“Muchos microempresarios nos utilizan para pagar el IVA; también la población gitana acude mucho a nosotros, porque maneja objetos de oro; y hoy los inmigrantes también son bienvenidos, comprobando su identidad. Nosotros no vemos condición económica, no le vemos el Dicom a nadie”, enfatizó el representante de la “Tía Rica”.

El plazo de pago es de cinco meses, más uno de gracia, con posibilidad de prórroga por otros seis meses. La prórroga se entrega pagando los intereses, que en estos momentos, son de 2,5% mensual. Además, en caso de remate, luego de cubrir lo prestado y el interés, se le devuelve al usuario el remanente del valor comercial en el que se subastó la joya.

“Nuestro interés es que las personas no pierdan sus objetos, ya que en el caso de las joyas, a veces tienen un valor muy especial”, sostuvo el subdirector nacional de la Dicrep.

Otras funciones
Con la entrada en vigencia de la Reforma Procesal Penal el año 2000, la Dicrep pasó a ser un órgano auxiliar de la Justicia, asumiendo la tarea de custodiar, subastar o destruir las especies decomisadas por los tribunales y las policías por infracciones a la Ley Nº 20.000, más conocida como la Ley de Drogas, generándose según Saavedra, un “círculo virtuoso”, ya que lo obtenido por esta vía, pasa a financiar programas de drogas administrados por Senda.

Además, la “Tía Rica” también está a cargo de los remates fiscales (inmuebles, bienes muebles y vehículos que son dados de baja), y supervisa los remates de maletas olvidadas en el aeropuerto, dándole legitimidad al proceso.

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