Construcción reconoce frenazo en la inversión

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 10:00 PM 2016-05-04

El repunte del empleo en el sector construcción de la provincia en el trimestre enero-marzo, que significó un aumento de 26,8% en el número de ocupados respecto a igual trimestre del año pasado, podría ser una de las últimas cifras positivas del sector, considerando que en marzo se observó por tercera vez consecutiva una brusca caída en la entrega de permisos de edificación, lo que anticipa un menor dinamismo para los próximos meses.

Según cifras del INE, los permisos de edificación en la Provincia de Ñuble, luego de exhibir aumentos significativos durante 2015, comenzaron a mostrar un retroceso a partir de enero del presente año. Fue así como en dicho mes disminuyeron un 39,3% respecto a igual mes del año pasado, totalizando 25.543 metros cuadrados; en febrero cayeron 72,6% en la comparación interanual, al sumar 17.026 metros cuadrados; y en marzo alcanzaron los 22.803 metros cuadrados, lo que representó una contracción de 28,2%.

De esta forma, durante el primer trimestre del presente año se han autorizado en Ñuble un total de 65.372 metros cuadrados, lo que representa una disminución de 50,7% en comparación con el primer trimestre de 2015, en que la superficie autorizada llegó a los 132.744 metros cuadrados.

Lo anterior da cuenta del impacto de la desaceleración económica que se observa a nivel nacional desde 2014, caracterizada por una menor tasa de inversión, y que no había tocado al sector construcción de la provincia en los últimos dos años. Ello, por una suerte de “veranito de San Juan” que se evidenció en el sector y que tuvo como factor principal la fuerte demanda habitacional en las principales urbes, como Chillán, Chillán Viejo, San Carlos y Quillón, que en los últimos años vienen exhibiendo un crecimiento urbano importante, proceso que se aceleró el año pasado como consecuencia del mayor gasto público en viviendas con subsidio y de la reforma tributaria, que estableció la aplicación del IVA a la compra de viviendas nuevas a partir de 2016, lo que incrementó la demanda y obligó a las constructoras a solicitar permisos antes de dicho plazo para aprovechar la exención del pago de IVA.

Una de las últimas modificaciones a la reforma tributaria, anunciada en diciembre del año pasado, precisó que estarán exentas de IVA las viviendas cuya promesa de compra se haya firmado antes del 1 de enero de 2016, así como aquellas cuyo permiso de edificación se haya solicitado antes del 1 de enero de 2016 y su construcción finalice en 2016. De igual forma, aquellas que tienen subsidio estatal también estarán exentas del pago del impuesto.
Conviene señalar, sin embargo, que la fuerte caída de los permisos de edificación registrada en el primer trimestre del presente año responde también a la alta base de comparación que significaron las positivas cifras de 2015. Según el INE, durante 2015 se aprobaron 603.690 metros cuadrados, un 10,5% más que en 2014.

Proyecciones
En opinión del presidente de la Cámara Chilena de la Construcción sede Chillán, Ariel Larenas, esta reducción en la superficie autorizada comenzará a hacer sentir sus efectos en el crecimiento del sector, y posteriormente en el empleo, aunque hizo hincapié en que “disminuirá la demanda, bajarán los salarios y luego se perderán empleos, aunque no será una caída muy profunda, simplemente la reducción de la velocidad de crecimiento”.

Respecto de las causas, confirmó que la desaceleración económica está comenzando a notarse en el sector, pero subrayó que un factor importante de este menor ritmo es la gran incertidumbre que existe entre los inversionistas. “Hay un aspecto, que es la reforma laboral, donde hay incertidumbre, no sabemos qué va a pasar con el proyecto, y si se insiste con la propuesta original, la verdad es que nos afecta mucho, entonces, algunas empresas tienen detenidas algunas decisiones de inversión”.

Reconoció también la preocupación que existe por lo que ocurrirá una vez que se termine el “efecto IVA”.

Añadió que otro elemento no menor, “son los problemas de conectividad en Chillán, pues hay empresarios que ven con preocupación que hay sectores que están colapsados, como Parque Lantaño o Las Mariposas, donde aún hay proyectos que están en construcción. Y vemos que la autoridad hasta ahora no ha hecho nada, solo promesas”.

En el gremio destacan, además, la escasez de proyectos de inversión privada en construcción ligados a comercio e infraestructura, y las obras públicas licitadas han sido insuficientes para compensar este deterioro.

Comentarios