Ñuble es la segunda región con menor inversión proyectada

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa Ganz 10:05 PM 2018-05-12

Con un total de 3.536 millones de dólares, Ñuble es la segunda región del país con menor inversión proyectada, según el catastro de proyectos de la Corporación de Bienes de Capital (CBC).

La nueva región, la más pequeña en superficie del país, la que exhibe la mayor tasa de ruralidad y altos niveles de pobreza, solo supera a Aysén en materia de proyectos de inversión, que alcanza los US$703 millones.

De esta forma, Ñuble queda lejos de la inversión proyectada en Arica (US$4.014 millones), Magallanes (US$4.471 millones), Los Ríos (US$4.530 millones), Maule (US$5.784 millones) y La Araucanía (US$6.098 millones), entre otras regiones.

Según expertos, el bajo nivel de Ñuble no solo permite explicar las altas tasas de desempleo en la actualidad, sino que constituyen un factor de freno al crecimiento de los próximos años.

Rodrigo Fuentes Solís, académico de la Escuela de Administración y Negocios de la Universidad de Concepción, aseguró que “baja inversión lleva a bajo empleo, es una regla bastante simple, y las cifras de desempleo actuales así lo demuestran”.

Sin embargo, de acuerdo al seremi de Economía de la Región del Bío Bío, Mauricio Gutiérrez Bustos, “la inversión baja no es patrimonio exclusivo de Ñuble, las cifras con ritmo decreciente se han observado a nivel país en los últimos cuatro años, por tanto, lo que esperamos nosotros es revertir eso, porque entendemos que una mayor inversión es una condición sine qua non para el crecimiento económico y por ende, una mayor generación de empleo”.

Factores

En opinión del director del Centro de Estudios de la Realidad Regional (CER Regional), Renato Segura Domínguez, esta situación se puede atribuir a varias razones, “entre la que se puede mencionar una cartera de proyectos desconocida y/o con rentabilidades poco atractivas para los inversionistas”.

El profesional sostuvo que “el desconocimiento es un factor crónico que se observa como norma en la distribución de las inversiones a nivel territorial. En el caso de las inversiones productivas, éstas suelen concentrarse en un radio cercano a los mayores centros urbanos y/o de estructura logística. Este desarrollo, por lo general, invisibiliza las oportunidades de inversión en el entorno más lejano”.

Asimismo, expuso que “las rentabilidades menos atractivas entre proyectos similares, tienen mucho que ver con las barreras en el acceso a recursos críticos (como mano de obra calificada, por ejemplo) o regulatorios. Por ejemplo, en el país existe un sinnúmero de casos de conflictos generados en la localización de las inversiones debido a la expansión de zonas urbanas”.

En consecuencia, Segura planteó que “en el corto plazo, se genera un círculo vicioso de barreras naturales y/o generadas por el propio sistema económico que afectan negativamente las decisiones de inversión (la paradoja del huevo o la gallina). Sin embargo, los mayores costos se materializan cuando se hipoteca el desarrollo económico y social del territorio en el largo plazo”.

Por su parte, Fuentes planteó que varios factores podrían explicar la baja inversión.

“La nueva región antes era parte de la Región del Bío Bío, y la inversión se centra allá, más cerca de la metrópolis que es Concepción, es natural entonces ver que las comunas alejadas de esa metrópolis tengan baja inversión (...) Al no ser una metrópolis, no es posible usar apoyos fiscales para incentivar inversiones, porque se priorizaron otras áreas”. 

El docente también apuntó a la vocación agrícola del territorio. “La región tiene un foco agrícola y a la vez, de baja agregación de valor, y menos valor implica menos inversión”. 

En ese sentido, mencionó que hoy existen grandes empresas con historia, como Iansa, Orafti, Arauco y Copelec, entre otras, “pero no se aprecian nuevas empresas grandes, por lo tanto, no hubo inversiones antes que impliquen nuevas empresas ahora”. 

Sectores clave

Un aspecto a destacar es que del total de inversiones catastradas en Ñuble por la CBC, los proyectos del rubro energético suman US$2.043 millones, vale decir, un 57,7% del total, donde destacan las centrales El Campesino, Ñuble y Las Arcillas.

También sobresalen los proyectos del sector inmobiliario y las inversiones públicas en salud, vialidad y embalses. De hecho, del total de la inversión proyectada, US$1.167 millones corresponden a proyectos gestionados por el sector público, fundamentalmente del Ministerio de Obras Públicas y del Servicio de Salud Ñuble, como el embalse La Punilla, el Hospital de Chillán o el mejoramiento del Canal de la Luz.

Sin embargo, en el rubro de la industria manufacturera no existe ningún proyecto.

Gutiérrez explicó que, “en el corto plazo, esto significa que no se estarían importando bienes de capital para la instalación de proyectos manufactureros. Mientras que en el área inmobiliaria, algunos proyectos todavía deben obtener su resolución de calificación ambiental, no obstante lo anterior, en los dos meses que llevamos de gobierno se han aprobado algunos proyectos inmobiliarios interesantes en Ñuble”.

Al respecto, Fuentes comentó que “lo ideal es tener inversión en varios sectores industriales distintos, pero también es positivo cierta especialización”. 

En ese sentido, advirtió que “es malo que no se vean proyectos industriales, porque estos son los que agregan valor más claramente, pero quizás no es tan malo si se considera que al ser malas las regulaciones ambientales siempre contaminan más de lo que deberían. Quizás exista una opción acá de elegir incentivar inversiones más limpias, industria de servicios, más temas de ingeniería y servicios especializados, lo cual es difícil porque implica generar incentivos importantes para atraer capital humano avanzado y planes de empresas que tengan altas expectativas de agregar valor”.

Consultado al respecto, Renato Segura afirmó que “las inversiones energéticas, tal como están concebidas hoy en la Ley de Presupuesto, es comida hoy y hambre mañana. En efecto, las inversiones energéticas generan actividad económica en el período de instalación, sin embargo, durante el período de operación la actividad económica territorial baja considerablemente, generando la enorme dualidad de generación de una gran riqueza para el país, con un nivel alto de pobreza relativa en las comunidades donde se genera dicha riqueza”.

Esta avalancha de iniciativas del rubro energético es destacada por el seremi de Economía: “Bío Bío y Ñuble nos estamos convirtiendo en regiones generadoras de energía, con proyectos de fuentes renovables no convencionales, como eólicos y solares, también estamos aprobando centrales a gas natural, que contaminan muy poco”. 

Pero Gutiérrez también reconoció la ausencia de inversiones en el sector manufacturero: “Ñuble no ha mostrado una vocación manufacturera relevante, por lo tanto, por su tradición agrícola, de servicios y comercio, tampoco se esperaría en el corto plazo inversiones en el sector industrial, no obstante, siempre es deseable que se presenten iniciativas en este ámbito, porque la industria manufacturera es más intensiva en mano de obra”.

Atracción de inversiones

Frente a este escenario, los consultados coincidieron en que la atracción de inversiones debe ser un objetivo estratégico de la naciente región.

En ese sentido, Segura planteó que “la buena noticia es que hoy en día, Ñuble y su gente está en mejores condiciones de lograr atraer inversiones con el estatus de región que con el escenario que disponía cuando era provincia”.

Asimismo, el seremi de Economía comentó que “la atracción de inversiones es, por definición, un objetivo estratégico del Gobierno. Nosotros tenemos tasas de crecimiento de la inversión negativas en los últimos cuatro años, por tanto, en esta administración pretendemos levantar fuertemente la inversión, a unas tasas muy ambiciosas, del orden del 6 al 7 por ciento anual en relación al PIB, para llegar de aquí a cuatro años a una tasa bastante más saludable para la economía, que sería del 25% del PIB”.

En cuanto a medidas concretas, la autoridad adelantó que el Presidente Piñera firmará un decreto la próxima semana que crea la oficina de grandes proyectos, “la que actuará como ente coordinador entre la Corporación de Bienes de Capital, la Sofofa y otros organismos gremiales, para contrarrestar lo que nos ha hecho bastante famosos, que es la excesiva burocracia, donde estamos en el último lugar del ranking de los países OCDE, nosotros nos estamos demorando mucho en revisar los proyectos y eso aleja al inversionista”.

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