“País Apellinao” un vino seco sin más restricciones que el precio

Por: José Luis Montes Fotografía: FIA 09:25 PM 2016-05-04

Algunos de sus conceptos no apuntan a todo el mundo, como el “Terroir Sonoro”, que es el primero y hasta donde es sabido el único vino del mundo que se madura en bodega expuesto a las vibraciones de música. Tampoco el producto de esa misma familia  musical  “País Apellinao” de 13 grados, seco, que tuvo su proceso en barrica, pero de madera nativa -en este caso corazón de rauli o notrafagus alpino- y que fue presentado  el jueves pasado en la “La Cava del Pescador” en Chiguayante. 

En esta línea de la producción Juan José Ledesma, agrónomo de la Universidad de Concepción,  innovador del área vitivinícola y gestor de “Viñas Inéditas”, apunta a un sector especializado. Realizó una partida acotada, de cuatro mil botellas y las vendió en exportación directa a clientes específicos que distribuyen en el  mercado de alta gama en Inglaterra y Brasil, en valores que rondean los 10 a 12 dólares en la puerta de su bodega, según nos comenta. Agrega: “No es una producción muy grande, pero puedo decir que el negocio, desde mi punto de vista, es bueno”.

Agrega que el potencial que se ha ido forjando su negocio familiar tiene claras proyecciones de crecimiento, ya que la demanda es creciente y se ha propuesto avanzar por la línea del rescate de las cepas tradicionales como el Malvec de San Rosendo, el País, el Cinsault y Moscatel de Alejandría. Esta senda lo ha llevado a discontinuar algunos productos interesantes que hacía con Cabernet Sauvignon y otras cepas. También apunta a readecuar tecnologías ancestrales de la Octava Región, en el sello de sus vinos.

Emprendedor
Este productor local además trabaja en otras líneas, no tan exclusivas, que han tenido algo copadas sus instalaciones camino a Cato, como “El Impostor” un semiespumante, Cinsault, Rosé, con que apunta al mercado de la cerveza artesanal en envases de 330 cc., que nos señala, en la producción de 2015  se vendió toda en una sola feria y figura como producto revelación de  la Guía Descorchados, la principal de Chile del periodista Patricio Tapia. “Se llama ‘El Impostor’ porque parece cerveza, fue planeado para una graduación que no daba para vino, pero resultó de 11,5 grados. Engaña porque parece fruta ácida, como una limonada”.

El productor ha contado con un importante apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria, lo que le ha permitido incursionar con éxito en proyectos innovadores de alto riesgo. “Estos proyectos siempre dejan enseñanzas y tareas para el futuro. En el caso del “País Apellinao”, nos permitió descubrir que hay poco árbol nativo que permita construir cubas. En la práctica solo tuvimos éxito con el raulí de edad avanzada, no así con el roble. En el fondo sale más caro hacer barricas de nativo que importar de roble francés. La francesa tiene un costo de $480 mil  y la de raulí nos salió cerca del millón. Eso da un costo por botella del orden de los $1.400. Pero quedamos con 23 barricas y una capacidad de unos 4.500 litros. Nuestros clientes apreciaron de inmediato la diferencia sutil del raulí y lo pagan bien”.

La nueva variedad de vino se presentó en el cierre del proyecto “Prácticas Enológicas patrimoniales del Bío Bío: Envejecimiento en barricas de maderas nativas como herramienta de diferenciación para los vinos finos de la Región del Bío Bío”. La iniciativa es una acción que se enmarca en la Estrategia Regional de Innovación y es financiada por el Gobierno Regional del Bío Bío a través de  Fondo de Innovación para la Competitividad Regional(FIC-R), liderada por FIA.

Ledesma comentó que fue una odisea conseguir los árboles adecuados para la concreción del proyecto y que para fines enólogicos se requiere de bosques manejados para la producción de tonelería que es un proceso largo ya que se requiere de trozos sin nudos y resistentes: “la madera nativa  que usamos se compró en Osorno, se aserró en instalaciones de la UBB en Concepción, y se procesó en la Tonelería Francesa del empresario Sebastián Villard”.

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