¿Fiestas comunales o apoyo a la cultura tradicional?

Por: Carolina Marcos Fotografía: Mauricio Ulloa 11:00 AM 2018-05-07

Cómo se reparten los recursos estatales para favorecer la cultura de la Región de Ñuble parece ser, para artistas y gestores, una cuestión vital a resolver de cara a la instalación de la nueva región. 

Así lo manifestó el historiador y académico Alejandro Witker la semana pasada en LA DISCUSIÓN, al sostener que “la nueva región puede cambiar las cosas siempre que cambien los criterios para la distribución de los recursos que van a la cultura. En 10 años la Región del Bío Bío ha entregado más de 22 mil millones de pesos para este destino. Sería bueno saber qué ha quedado de esa derrama de dinero. Fiestecitas lugareñas se han consumido gran parte de estos recursos, pero las bibliotecas municipales se debaten en la extrema pobreza, no tenemos museos ni grandes proyectos duraderos como sería el fortalecimiento de la Escuela de Cultura Artística dotada de un edificio acorde a su especialidad. Libros, películas, capacitación de actores culturales, darán mejores resultados que la Fiesta de la Tortilla más grande de Chile o aquellas otras donde el guitarreo y los chuicos convocan a las huestes electorales de algunos políticos”, lanzó,  abriendo el debate. 

Cristian Venegas, gestor cultural y productor, cree que es necesario el mejoramiento de los sistemas que hoy permiten financiar este tipo de iniciativas.

“Esto permitirá por un lado aumentar el impacto de la inversión pública en los diversos territorios de Ñuble, pero por otro lado significará un ejercicio más acabado para evaluar las prioridades y ejes de acción de estos instrumentos de estímulo, vale decir qué tipo de proyectos, programas o iniciativas queremos para así fortalecer el desarrollo cultural de la nueva región. En paralelo se debe avanzar en elaborar una política cultural regional, que establezca estos criterios a priorizar, tal como lo tienen la mayoría de las regiones en la actualidad”, advierte.

Venegas agrega otro punto al debate. “Yo tendría cuidado en subestimar a priori el impacto de ciertos proyectos vinculados a la tradición, las fiestas y las dinámicas micro territoriales, que a la larga no son otra cosa que el reflejo de una identidad en desarrollo, que tiene su propio valor por el hecho de ser generada desde comunidades que no están en los circuitos oficiales de la dinámica cultural o académica. Creo que este tipo de iniciativas de igual forma deben ser apoyadas por un financiamiento público”. 

Para lograr esto Venegas sugiere establecer nuevos requisitos diferenciados.

“Esto,  para que no ocurra como ahora, donde un fondo como el FNDR de Cultura (que entregan los gobiernos regionales) prácticamente  no tiene diferencias en la evaluación y en el criterio de entrega para su financiamiento, entre pequeñas iniciativas, de acotado impacto, y proyectos de impacto regional con una densidad y contenido mucho más elaborada”, precisa el gestor.

El consejero regional Javier Ávila sostiene que hablar del tema es positivo.

“Estos recursos, que por ley se destinan a actividades culturales, se regulan a través de bases que son de conocimiento público y que son auditables por Contraloría. Determinar qué es patrimonial o artístico cabe dentro del organismo a cargo. Esto pasa por una decisión de la autoridad u organismo correspondiente para circunscribir la actividad a un ámbito definido. Si está bien o mal lo que hacemos, yo siento que hay distintas manifestaciones o actividades culturales que también tienen su sentido como destacar algunas fiestas costumbristas. Pero también hay una actividad artística que de no ser por estos recursos, no sería posible poder desarrollarlas. Hay que tener una mirada amplia. Estamos hablando de accesos aunque no tengan el estatus de patrimoniales. Hablo de lugares de la región que están apartados y en donde sus habitantes merecen algo más artístico. Hay que abrir un poco la mirada también a eso”, expresa.

El artista local
Para el músico local Miguel Gaillard, este es un tema que, espera, sea asumido por las futuras autoridades de Ñuble.

“Nosotros esperamos que en el futuro, los recursos en este sentido sigan entregándose a las comunas, pero con cambios. Estos van en directa relación con el trato al músico local, versus al nacional. Lo importante es señalar que muchas veces se gastan cifras enormes en traer al artista del momento, pago que no recibe el músico local, con los mismos recursos. Nosotros esperamos que ahora que seremos región los dineros en ese sentido se distribuyan mejor. La idea no es que al tener más recursos, las fiestas de comunas traigan más artistas nacionales. El pago es otro problema porque siempre a las bandas o solistas de la región se les paga en último lugar, al contrario de lo que ocurre con el artista nacional”, precisa.

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