Un gigante dormido que espera renacer

Por: Sergio Bustos 03:10 PM 2018-05-06

La Liga Renacer -amateur- de fútbol femenino de Chillán es la única expresión real de competición en el que las mujeres pueden demostrar sus cualidades y dotes con el balón.  La Copa Mundial Femenina Sub-20 disputada en Chile en 2008, y que tuvo a Chillán como una de las sedes, fue un aliciente para generar un equipo bajo el alero de Ñublense, siendo el exjugador rojo, Jimmy Castro, quien tomó las riendas y fue uno de los impulsores del fortalecimiento del deporte femenino futbolero. 

Entre los años 2008 y 2011 Ñublense participó del Campeonato ANFP, logrando posicionarse como un equipo de respeto y con jugadoras exportables.  “La base provenía desde los colegios, institutos y universidades. Nos dimos cuenta que había otras ciudades que potenciaban el fútbol femenino a través de talleres escolares. El Mundial en Chillán nos dio un gran impulso para replicarlo acá”, comenta Castro, agregando que a nivel escolar se realizaron varios torneos que a la postre fueron el semillero de la Liga Renacer. 

Esa realidad fue la que motivó a la gerencia de Ñublense a potenciar al equipo que representaba al club en el torneo ANFP de Santiago, por lo que siete jugadoras chillanejas partieron a la capital.  “Al año siguiente Ñublense femenino tomó fuerza como provincia, y se formó el equipo acá. Fue una experiencia enriquecedora porque hubo varias preseleccionadas chilenas, y además jugaban con rivales de envergadura como Colo Colo. Los viajes, las competencias, forjaron un gran equipo”, relata Castro, sin desconocer su tristeza por la abrupta forma en que los gerentes decidieron poner al fin al ciclo femenino ñublensino. 

Pascal Vera (19), reciente goleadora de un torneo femenino interclubes realizado en Chiloé, donde participó como refuerzo del club local Las Brisas, indica al factor recursos como piedra de tope para el crecimiento profesional del balompié femenino.  “Como suele suceder en otros deportes, la falta de financiamiento repercute en el desarrollo de competencias. En el caso del fútbol femenino, no existe ninguna liga al menos semi-profesional en toda la Región de  Ñuble. Por eso, hemos tenido que acercarnos a Concepción para encontrar nichos más formales de competiciones”, afirma Vera, aludiendo a la fase regional del Budweiser Fútbol 3x3 Night Cup Concepción, en el cual se coronó campeona junto a otras tres jugadoras ñublensinas: ganaron ocho partidos consecutivos. 

Ahora van por la final nacional a disputarse en Santiago el próximo 17 de mayo. Representando a Ñuble, solicitaron recursos a la Municipalidad de Chillán, la que se comprometió  a entregarles la indumentaria (camisetas).  Catherine Gutiérrez (24) integra el equipo Bernardo O’Higgins de la Liga Renacer y comparte el diagnóstico.  “Acá siempre el tema de los recursos es la explicación que nos dan para que las mujeres no podamos jugar fútbol a un nivel más alto. La idea de profesionalizar siempre está y a veces surge con más fuerza, pero nuevamente el factor económico apaga cualquier intención”, dice. Ni el reciente logro obtenido por la roja femenina de fútbol contribuyó al surgimiento de nuevas expectativas a nivel local, plantea Vanessa Gutiérrez (25) del equipo Las Brisas. 

“Hay que pensar que la ANFP es la única que podría dar el salto y motivarse por hacer del fútbol femenino algo rentado. Pero solo existe una competencia semiprofesional, donde las mujeres no reciben sueldo. De esa forma, es difícil lograr motivación, pero aún así las seleccionadas nacionales se instalaron en el Mundial de Francia 2019”, sostiene Vanessa, quien alguna vez fue preseleccionada para integrar la selección chilena femenina de fútbol. 

“Las niñas están esperando que vuelva la oportunidad de jugar en Ñublense femenino. A nivel social, cultural, la mujer ya está empoderada con este deporte y lo demuestra la técnica y pasión con la que juegan”, agrega Castro. 

Sin la posibilidad de jugar a nivel local en un club profesional, muchas futbolistas han tenido que salir a buscar espacios a otros equipos, tales como Rangers, Everton y Universidad de Concepción. Por ello, las esperanzas están puestas en que en algún momento la gerencia deportiva de Ñublense se decida a retomar la senda victoriosa con que las “diablas rojas” dejaron al club en lo más alto de la liga nacional, como campeonas. La materia prima existe, solo hay que retomar. 

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