Es una falsa ilusión pensar que el Oscar va a arreglar el cine chileno

Por: Carolina Marcos Fotografía: La Discusión 09:15 PM 2018-05-04

El reconocido cineasta Orlando Lübertt estuvo este jueves en Chillán para presentar su última película “Cirqo”. La proyección estuvo a cargo de la Cineteca Nacional a través del programa Red Cine Club Escolar y en la instancia, desarrollada en dos jornadas en el Centro de Extensión de la Universidad del Bío-Bío, el realizador de emblemáticas cintas como “Taxi para tres” tuvo la oportunidad de traspasar su experiencia a estudiantes de distintos establecimientos educacionales de Ñuble. 

Entre charlas, encuentros y proyecciones, se dio un tiempo para conversar con LA DISCUSIÓN respecto a esta actividad, de colegas como Alejandro Fernández y los Premios Oscar. 

-¿Qué te motiva a participar en esta actividad para estudiantes?
-Cada día se me hace más patente que vivimos en un país que tiene la cultura norteamericana muy impregnada. Nos preocupamos del Oscar, pero no de nuestra propia cultura. El cine es identidad. Los que realizamos un tipo de cine en Chile lo hacemos con ese espíritu y con todas las dificultades que esto conlleva. Esta iniciativa, por ende, es fantástica. En mi caso, ver que un chico entendió la película en su profundidad me produce un estremecimiento muy grande. Mil Premios Oscar no valen lo que eso vale para mí. 

-¿Cuál es el mensaje de Cirqo?
-Más que el mensaje, es una historia que está contada de tal manera que queda impregnada por las imágenes. Hay un humor muy chileno y una historia que desgraciadamente es chilena. Tiene escenas que entran por la cabeza para llegar al corazón. Puedes reír y llorar, como lo hacía Chaplin. 

-En Chillán tenemos una historia con el cine y nuevos talentos como Alejandro Fernández ¿Qué te parece su trabajo?
-Me gustó la primera cinta que hizo, “Huacho” porque Alejandro logró algo muy difícil y es cómo el cine de manera muy natural se hace cargo de un paisaje y de personajes que son parte de tu vida. Ese manejo era bien potente. 

-¿Y su evolución?
-Creo que ha hecho algunas cosas de manera muy rápida, pero es un trabajo que impacta, que tiene que ver con nosotros. Él tiene un corto muy campesino que es maravilloso. Primera vez que veo una estética campesina en una cinta y un cariño por los paisajes. 

-¿Algún nuevo proyecto?
-Varios, pero está difícil el financiamiento. Hoy hay todo un criterio en la forma de entregar los recursos de los fondos. He sido jurado y siempre te marcan que debe haber una segregación positiva y que dice relación con favorecer al joven, a las provincias y a las mujeres. Yo creo que es un error, debería ser por originalidad e impacto. Hay cosas muy erráticas en las políticas culturales que necesitamos corregir. Necesitamos subir el nivel del cine chileno. Hay muy buenas historias, pero mal contadas. Tenemos un tremendo capital para contar, pero no estamos a la altura todavía. 

-¿Qué te parece lo que ocurrió con “Una Mujer Fantástica”?
-Cuando hice “Taxi para tres”, me mandaron al Oscar y tuve que ir a unos festivales para hacer lobby, pero para hacer ese trabajo se necesitaba un dineral. En aquella época me dijeron que necesitaba un millón de dólares. Con esa plata me hacía cuatro películas. Es una falsa ilusión pensar que el Oscar va a arreglar el cine chileno. Tenemos un gran problema de audiencia. Algunos periodistas dicen que el cine chileno esta atravesando por su mejor momento, pero la misma cinta de Lelio antes del Oscar no tuvo público. 

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