Cuida las cosas porque valora el trabajo

Por: Elías Karmach Sánchez 2018-04-23
Elías Karmach Sánchez

Contador Auditor de la Universidad de Concepción.   
Magister en Educación Superior de la Universidad Católica de la Santísima Concepción.
Diplomado en Pedagogía Universtaria. Área de Especialización: Gestión de Control.

El próximo 21 de mayo, se celebran 109 años de la fundación oficial del Escultismo en Chile. Fue el día 21 de Mayo de 1909, ocasión en que el Dr. Alcibíades Vicencio Tholar fundó el Movimiento Scout en nuestro país en un día histórico de nuestras Glorias Navales.

El Movimiento Scout fue fundado en Inglaterra por Lord Robert Baden-Powell en 1907, Chile fue el primer país en “internacionalizar” esta organización, es un movimiento juvenil de carácter educativo con un sistema de autoeducación progresiva, y que constituye un todo integrado en el que se combinan diversos elementos. Uno de estos elementos consiste en un código de valores y un estilo de vida expresados en una Ley Scout, a los que el movimiento invita a aceptar libremente. Entre los 10 artículos de esta Ley, el 9° artículo menciona: “Cuida las cosas porque valora el trabajo”.

En el contexto de la Operación Renta 2018, y todas las anteriores, los contadores han sido puentes entre las empresas y el Estado, en cuanto al cumplimiento tributario y la recaudación de impuestos para cubrir más del 80% del gasto fiscal, entre otros aspectos. 

En este sentido, la reforma tributaria, que ya ha sufrido varias modificaciones desde su aprobación, este año entra en régimen y, a la hora de llevarla a la práctica, los que más han sufrido con ella son los encargados de hacer las declaraciones de impuestos. Considerando que el 95% de las empresas en Chile son PYMES, la realidad es que no todas pueden pagar asesorías “actualizadas”. Hasta cierto punto, los contribuyentes tienen que dedicar mucho tiempo a entregar información al Servicio de Impuestos Internos (SII), en vez de dedicar tiempo a hacer crecer el negocio. Los contadores, pese a la capacitación impulsada por el SII, siguen encontrando dificultades a la hora de hacer su trabajo. Solo por mencionar, se modificó todo el sistema de declaraciones juradas que las empresas deben presentar ante el SII: creó 9 de estos documentos, modificó 18 y eliminó 12.

Por otra parte, los cambios a la Reforma Tributaria fueron ideados a puertas cerradas, en su confección no se consideró el funcionamiento práctico de los negocios ni contó con la aprobación de la ciudadanía, que debía hacer suyas las modificaciones. “Cada vez que los Gobiernos realizan reformas ya sea tributarias o con efectos contables y en las cuales se apoyan en los contadores, los resultados han sido exitosos, prueba de ello fue la reforma del año 1974 y 1984 (IVA y Renta)… […], donde nuestro rol como Colegio fue fundamental” (Alejandro Vera, Presidente Colegio de Contadores).

Frente a la relevancia de los destinos de los tributos, la participación ciudadana en conjunto con la autoridad fomentaría un sentido de pertenencia tal, que la percepción del trabajo realizado dejaría satisfecho y contento a quien lo realiza y, por el bien común que persigue. Sumado a lo anterior, si se disponen de las herramientas necesarias y se alcanza su dominio y aplicación, es más útil a la comunidad. Si queremos “cuidar las cosas y valorar el trabajo” (no solo monetariamente) es necesario libremente volver a reconocer a la persona y la importancia de su labor.

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