Gestión profesional

Por: 07:30 AM 2018-04-23

Las frecuentes críticas que reciben los alcaldes y gobiernos comunales siempre están asociadas a su incapacidad de resolver problemas de la ciudadanía y tienen mucho que ver con los problemas de gestión dentro de los municipios. 

La gestión se entiende como el resultado del esfuerzo coordinado de los factores productivos para la obtención de un fin de manera efectiva y eficiente. Y dado que el principal factor productivo es el capital humano, se puede concluir que los malos resultados de gestión en los municipios se deben a la mala calidad de su capital humano. 

En efecto, la profesionalización de los funcionarios que atienden en las entidades edilicias es uno de los grandes temas pendientes de la administración pública.

De hecho, el porcentaje de personas con altas competencias laborales que ejercen en los gobiernos comunales es muy bajo; demasiado si se los compara con los que exhibe el sector privado. 

Bajas remuneraciones, imposibilidad de los municipios de obtener recursos para atraer a personal egresado de universidades para que ocupen puestos claves y la rigidez de la planta laboral que impide que se produzca el necesario tiraje de la chimenea, derivan justamente en que en Chillán el grado de profesionalización promedie apenas el 25,2%. Esta tasa es inferior a la de la región de Ñuble, que llega al 28% y de la nacional que es de 27%. En todo caso, un nivel óptimo debería ser del orden de 50%. 

Resulta preocupante que el gobierno comunal (con más de 500 funcionarios), que debe atender múltiples requerimientos de la población, no cuente con las personas más capacitadas para desarrollar cargos muchas veces estratégicos. Ello, según el informe que la UBB le entregó al alcalde la semana pasada, explicaría las señales de desarticulación entre direcciones, departamentos y unidades.

Pero el fenómeno es generalizado, y los resultados de la baja profesionalización saltan a la vista, admite la mayoría de los alcaldes de Ñuble, quienes se quejan que la causa de las pocas inversiones que llegan a través de fondos concursables como el FNDR u otros, es justamente que carecen de funcionarios capaces de generar proyectos técnicamente bien diseñados. 

Y si bien el problema de la gestión es mucho más amplio, ya que no se reduce sólo a la tasa de profesionalización de la planta funcionaria, puesto que también hay aspectos como el liderazgo del alcalde, la idoneidad de los directores de departamentos y la estructura económica de la comuna, está claro que hay una directa proporcionalidad entre la tasa de profesionalización y los resultados de gestión. 

Asimismo, la alta y creciente complejidad de la actividad municipal está exigiendo cada día mayor especialización en temas complejos como medio ambiente, seguridad y drogadicción, entre otros. De esta manera, una mejor dotación profesional permitiría acometer con propiedad temas técnicos y por tanto mejorar la calidad de sus servicios, tanto en cobertura como en temporalidad.

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