Instalación en fase 2

Por: 08:50 AM 2018-04-10

El camino que recorre la instalación de la institucionalidad pública en la nueva Región de Ñuble fue presentado el pasado domingo por el delegado Martín Arrau, quien tras detallar las acciones realizadas hasta la fecha, precisó los principales hitos que se cumplirán de aquí al 6 de diciembre de 2018, fecha en que expira el mandato presidencial para este proceso. 

Restan 150 días para debutar y el ingeniero considera cumplida la etapa de dar a conocer y motivar a los ministerios sobre el proceso, lo que tuvo un importante espaldarazo desde el propio Ejecutivo, ampliando las posibilidades de financiamiento fiscal para ese objetivo. De esta forma, la proyección inicial que era bastante conservadora, precisamente por el ajuste fiscal, trocó por una visión más ambiciosa, que considera instalar a prácticamente todas las secretarías regionales pertinentes (16) para la nueva unidad política-administrativa.

¿Qué viene ahora? La etapa que se inicia, es a  juicio de Arrau, una de las más importantes y responsable, en gran parte, del éxito de la naciente región. Se trata de la dotación de recursos humanos, donde actualmente continúan recibiendo información de los requerimientos de cada ministerio y servicio. A la fecha, un 60% ya la ha entregado y el 40% restante debería hacerlo esta semana.

De esta forma, en mayo deberían iniciarse dos procesos. Uno es la creación de cargos directivos, que implica la elaboración de decretos con fuerza de ley del Ministerio de Hacienda y su respectiva tramitación en Contraloría, lo mismo que de cargos no directivos a contrata y honorarios que se generan vía reasignación presupuestaria y que también depende de Hacienda. El otro, que le sigue, es la fase de selección y contratación, que en algunos casos será por Alta Dirección Pública (ADP), concursos normales vía Servicio Civil y contrataciones directas. 

La cifra exacta de cargos que se llenarán aún no se conoce, pero se sabe que en una primera etapa serán aproximadamente trescientos. Donde existe total certeza es en las expectativas que estos puestos generan a nivel local y que se ha traducido en una creciente consulta de profesionales que aspiran a llegar al servicio público de la nueva región.  

Así lo reconoce el propio Arrau, para quien el principal desafío será precisamente atraer a buenos profesionales, en un proceso que partirá en el mes de julio.  Un plazo que parece bastante razonable, salvo para aquellos que desean con ansiedad echar mano a los nuevos puestos de empleo que los partidos políticos dispondrán en la administración pública. 

Esta mala práctica, común a la izquierda y a la derecha, convierte la presencia de los servicios del Estado en una bolsa de empleos y es todo lo contrario a lo que la ciudadanía espera. De hecho, tres sondeos realizado por La Discusión revelan que la mayor preocupación de los ñublensinos sobre la instalación de la Región es la idoneidad de los directivos y funcionarios que ocuparán los cargos del servicio público. 

Por lo mismo, solo cabe esperar que las autoridades que tendrán la responsabilidad de configurar la institucionalidad regional, tengan presente que los mecanismos de selección meritocráticos aportan una dosis sustantiva de legitimidad social, y se guíen por el mérito y no por cuotas partidarias que no hacen otra cosa que dañar el incipiente capital social que Ñuble tanto necesita.

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