El lucro y la negligencia que se esconden tras la basura

Por: Felipe Ahumada Fotografía: La Discusión 09:30 AM 2018-04-09

Vectores, ratas, hedor y riego de incendios son algunos de los perjuicios.

A pocos días de finalizada la semana santa, el personal de la oficina de Aseo y Ornato de la Municipalidad de Chillán,  debió retirar una camionada completa de restos de mariscos que fueron a parar a uno de los tres vertederos ilegales existentes al sur del puente El Saque, camino a Las Mariposas.

El hedor era, como se podrá intuir, insoportable, “y los guarenes que andaba caminando por encima parecían coipos de lo grande que eran. Y a eso hay que sumarle una nube de moscas”, describió Pablo Garrido, Inspector Técnico del departamento de Aseo y Ornato, unidad que se dejó, literalmente, caer la semana pasada en estos lugares para agilizar su clausura y notificar a los dueños.

El negocio es tan ilegal como rentable y libre de impuestos, puesto que “constantemente llegan autos, camionetas, camiones a botar de todo a ese lugar. Les cobran cerca de 3 mil pesos por la descarga de una camioneta y unos diez mil pesos por camionada y estamos hablando de decenas de descargas diarias”, aseveró el inspector.

Por tal razón, una multa más o una multa menos, no hace mayor diferencia para ellos.

Es más, la unidad municipal advirtió que en uno de estos vertederos ilegales, su dueño, puso un letrero pintado con brocha en el que se lee la leyenda “autorizado por la seremi de Medio Ambiente, lo que es falso, nosotros lo consultamos con la propia seremi y nos confirmaron que jamás les han dado autorización para funcionar como tal”, acusó Garrido.

Dentro de los problemas que genera la existencia de estos vertederos ilegales, instalados cerca de sectores residenciales, más allá de la presencia de vectores y ratas, destacan el mal olor que se siente a distancia y “los riesgos de incendios, puesto que hay mucho material combustible como frazadas, colchones, muebles, plásticos o ropa. Pero el otro problema es que las personas que buscan evitar la tarifa, van dejando lleno de basura los caminos traseros por los que se meten al vertedero para evitar el pago de las tarifas”, apuntó el ITO.

Los dueños no ayudan
De menor tamaño, pero de actividad inacabable, son los microbasurales que la municipalidad ha detectado dentro de los cuatro cuadrantes en que se ha estado haciendo los catástros tendientes a limpiar la comuna (norte, oriente, poniente y centro).

Algunos como los ubicados en calle Esmeralda, en la población Luis Cruz Martínez o en la villa Emmanuel, por años han sido limpiados pero reutilizados en forma inmediata.

“Lo que se trata de realizar en estos casos es ubicar a los dueños para pedirles que cierren estos sitios, que al estar vacíos y abiertos, las personas los usan para deshacerse de escombros, muebles viejos, ramas o basura. Lamentablemente, tenemos algunos que no se ha podido determinar o ubicar a los dueños”, comenta Renán Cabezas, encargado de la Oficina Municipal de Seguridad (Omse).

Es más, conforme a lo explicado en la Oficina de Aseo y Ornato, algunos dueños prefieren pagar las multas que gastar en algún cierre perimetral.

“Y es aquí donde nos encontramos con el factor de negligencia, porque en Chillán existe la cantidad vertederos autorizados suficientes para toda la comuna. Pero lo que vemos es que a las personas les da flojera llevar sus escombros y deshechos a estos lugares y prefiere botarlos donde les resulte más cómodo”, aclara Cabezas.

Uno de los casos más inverosímiles es el de microbasural que existe en calle Esmeralda, en el sector Los Puelches y que pertenece a un servicio público.

“Este terreno figura como propiedad del Serviu y está justo en medio de dos jardines infantiles de la fundación Integra, quienes se ven afectado por vectores y roedores”, acusa Pablo Garrido.

En la oficina de Aseo y Ornato aseguran que le propusieron al Serviu donar el terreno para que lo puedan utilizar de espacio de juego, ambos jardines, ofreciendo instalar juegos infantiles con recursos municipales, “pero nunca nos respondieron y nos dijeron que no tenían recursos para cerrar el predio”, acusaron.

A la espera del dron
Finalmente, Renán Cabezas, dijo que con la llegada del dron de televigilancia que compró el municipio, “no solo será útil para la delincuencia o el comercio ambulante, ya que podremos identificar las patentes de los vehículos que van a botar basura a estos lugares. Estamos decididos a terminar con esto”.

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