Chicha de Ñuble abre temporada y desfila por las mesas de todo el país

Por: Carolina Marcos Fotografía: La Discusión 09:10 PM 2016-04-29

Como un “acto republicano”. Así califican la actividad con la que el local Onde’l Pala inicia  a la temporada de la chicha cada 1 de mayo desde hace más de 50 años, peculiar fiesta que comenzó a desarrollar en  los sesenta Baldemar Palavecino y que fue seguida por Rómulo y Rodrigo, el nieto a cargo hoy de la picada. 


“Se trata de una fiesta tradicional instaurada en la agenda no solo cultural de Chillán, sino también política”, cuenta Rodrigo Palavecino. “La hemos desarrollado desde mi abuelo Baldemar y espero la  continúen mis hijos en el futuro”, cuenta en medio de un descanso, puesto que durante toda la semana la familia estuvo enfocada en la vendimia que permitirá que los parroquianos puedan degustar el producto final en la fiesta que se desarrollará hoy domingo al mediodía en Flores Millán 31. 


“Están todos invitados. La chicha la traemos de nuestro fundo Los Montes en San Nicolás. Ya la probé y este año está más sabrosa que nunca”, advierte contento. 


No solo Onde’l Pala tendrá una celebración en torno al brebaje. El 16 de abril los pequeños productores de Batuco, en Ránquil, también darán vida a la Fiesta de la Chicha, actividad patrimonial que rescata la usanza campesina. Comienza a las 14.00 horas en la centenaria bodega de Batuco, en el camino entre Ñipas y Coelemu. En el sector habitan cien familias que viven en torno a las actividades tanto forestales como viñateras. Y no solo habrá música, sino también gastronomía típica, artesanía y, obvio, chicha. 


El Comité de Agricultores de Batuco anticipó que esperan congregar unas cinco mil personas. 


Chicha reina en santiago
En la capital son varios los locales que hacen honor a los mostos de esta zona. Uno de ellos es “El chillanejo”, una distribuidora que lleva hasta Santiago chicha y pipeño tanto de Chillán como de Portezuelo. 


Patricio McKay, encargado del local, cuenta a LA DISCUSIÓN  que la chicha ha bajado un poco su venta en la capital desde hace unos cuatro años, cuando comenzó con fuerza el fenómeno del terremoto, la bebida estrella de las ramadas en los últimos años. “Por eso nos hemos enfocado más al pipeño, que es con que se prepara este trago. La gente ya nos conoce, porque el local tiene más de 35 años de experiencia y ha sido destacado también a través de la prensa nacional”, cuenta. 


“El chillanejo” perteneció desde sus inicios a Jovino Sepúlveda, un viñatero de Coihueco, quien hace unos siete años vendió el local que conserva su misma impronta. La misma familia Sepúlveda se encarga de llevar los brebajes hasta la capital. “Estamos vendiendo alrededor de 30 mil litros de chicha al año y esto para las Fiestas Patrias se convierte en una locura”, cuenta el encargado del recinto ubicado de Cerrillos. 


Otro de los locales reconocidos en Santiago se llama Las Pipas de Einstein. Su dueño, el chillanejo Mario Rivas, es el encargado de llevar hasta la capital todo el sabor de los mostos de esta zona, y como es de costumbre, desarrolló una gran fiesta de lanzamiento de la temporada el pasado 23 de abril en el local ubicado en la comuna de Independencia. 


Sus fiestas son reconocidas porque en ellas no solo ofrece el tradicional mosto, sino también, toda la cultura de la zona que lo vio nacer. “Los vinos y la chicha provienen de Portezuelo, Coelemu, Ñipas y Rahuil, son los mejores de todo el país porque todos sabemos que también existen vinos y chichas que no son buenas. Con las longanizas pasa exactamente lo mismo. La gente no necesita ser enóloga para darse cuenta si el producto está alterado. Lo bueno es que yo vendo tal y como saco el vino y la chicha del campo. En el caso de esta última, está certificada por el SAG porque no la entrego cocida, sino que cruda”, precisa.

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