Pagó la deuda en casa y ahora es el sublíder de la B

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Mauricio Ulloa 2018-04-02

Sebastián Varas marcó el único gol del partido tras empalmar un centro del paraguayo Marcos Prieto.

Un solo gol bastó para que Ñublense volviera a sonreír en casa y pagara la deuda que mantenía con sus hinchas tras dos empates en línea en el estadio Nelson Oyarzún.

Ayer los diablos rojos trabajaron el partido de manera inteligente y con pragmatismo puro, para superar a Wanderers por 1-0 y alcanzar el subliderato de la Primera B con 15 puntos, cuatro menos que el puntero Cobresal.

Ñublense lo ganó con el sello de Astorga. 

Sí, con la impronta táctica del entrenador de San Antonio.

Porque golpeó en el momento preciso y luego supo defender con orden, fiereza y concentración la ventaja mínima ante un rival que ofreció ímpetu, vértigo por las bandas, pero escaso finiquito.

De hecho, la primera llegada de riesgo la provocó el elenco caturro cuando el veloz venezolano Reiner Castro azotó el vertical izquierdo con un zapatazo.

Tras cartón, vino el 1-0 de Ñublense que aprovechó un error en la salida por la banda derecha de Wanderers, para gestar una carga que inició Juan Pablo Andrade, prolongó para Michael Silva y éste habilitó al paraguayo Marcos Prieto por la franja izquuierda, quien centró para que Sebastián Varas empalmara y pusiera el 1-0.

Wanderers sintió el golpe de Ñublense y bajó su intensidad. Medel y Cuadra dejaron de controlar el juego, los extremos Fernández y Castro perdieron presencia en ataque y Villalobos fue absorbido por la dura marca de Pedreira.

Manejó el partido
Con la tempranera ventaja a su favor, Ñublense proyectó el partido ideal que le gusta a Astorga.
Ganando y esperando la salida del rival para liquidarlo de contraataque aprovechando los espacios.

Los caturros adelantaron las líneas y comenzaron a soltar más a sus laterales, pero carecieron de un finiquitador certero y un enganche con llegada.
Ñublense apostó a explotar las bandas para iniciar transiciones rápidas por intermedio de Croce y Silva, que pudieran terminar Varas o Prieto.

El elenco de Astorga rozó el 2-0 cuando Prieto y Croce casi conectan en el área.

Sebastián Varas también tuvo el segundo, pero definió mal, al igual que Michael Silva que elevó en el punto penal.

Como no pudo cerrar el partido cuando tuvo opciones, Ñublense vio crecer a Wanderers en la recta final, pero su técnico Emiliano Astorga, apostó por cerrar todos los caminos, sacando a Varas, Silva y Croce, para levantar dos líneas de cuatro con el ingreso de Arrúa. Gaete y Desfadur.

Fue entonces cuando apareció el sólido dispositivo defensivo de Ñublense que tuvo como estandartes al portero Sebastián Contreras, los centrales Bascuñán y Pedreira y al aplicado lateral zurdo Juan Pablo Andrade.

Aunque el “socio de todos” para ayudar a recuperar balones y distribuir con claridad, fue Octavio Pozo.

Los caturros sumaron jugadores al ataque, pero se estrellaron con la férrea línea defensiva de los diablos rojos que fue uno de los puntos altos del planteamiento de Emiliano Astorga, que por primera vez en el torneo repitió de un partido a otro la formación titular.

Con el paraguayo Marcos Prieto como exclusivo referente de ataque, Ñublense pobló su sector y decidió cerrar el partido, confiando plenamente en el trabajo defensivo que le volvió a dar dividendos.

En los minutos finales, el equipo de Astorga neutralizó a Wanderers y cuidó el triunfo que ahora lo deja en el segundo lugar de la tabla (tras el empate ayer de S. Morning) y vislumbrando el duelo con Puerto Montt como visitante el próximo sábado a las 18 horas en el Estadio Chinquihue.

Por primera vez Ñublense gana dos partidos segudos, por primera vez repite una oncena y por primera vez en este torneo, Varas anota de manera consecutiva.

El Rojo va en busca de la regularidad que le permita seguir peleando arriba.

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