Cambios en la Secpla

Por: La Discusión Fotografía: Mauricio Ulloa 05:20 PM 2018-03-30

El recambio de las viejas luminarias de sodio por otras de  tecnología LED que le significarán a la ciudad un ahorro del 40% en el gasto de iluminación y mantención del alumbrado público, tiene carácter de urgente y fue encomendada por el alcalde Sergio Zarzar al nuevo director de la Secretaría de Planificación, Francisco López. 

El tema, que viene siendo estudiado desde el año 2016, con una licitación fallida por irregularidades de uno de los oferentes, ha avanzado mucho en el último tiempo con un catastro del sistema lumínico de la ciudad que determinó con exactitud la cantidad de focos que deben ser cambiados. Son 15.000 y tendrían un costo de $7.000 millones, cifra bastante inferior a la que fue presentada hace dos años, cuando el proyecto fue licitado y llegaba a los $10.500 millones.

En aquella oportunidad la licitación fracasó por la falta de prolijidad y transparencia en el proceso, así como las acusaciones contra el asesor externo contratado para elaborar el estudio respectivo. De hecho, el diseño de las bases de licitación fue ampliamente cuestionado, pues se trataba de un traje a la medida para una de las empresas postulantes, la misma a la que perteneció durante años el consultor que fue reclutado por el municipio. 

Tal opacidad e irregularidades no pueden repetirse y tampoco lo ocurrido con otras licitaciones fallidas, donde el afán de maximizar los recursos hizo inviables económicamente importantes iniciativas de adelanto. Es clave, entonces, que esta vez el municipio no deje nada librado al azar, de modo que este proyecto -que apunta en la dirección correcta de la eficiencia energética- pueda concretarse.

Es obvio que en éste y otros temas la buena voluntad de la autoridad por desarrollar obras de adelanto nunca será suficiente, si no va acompañada del trabajo de equipos técnicos capaces y que tengan una conducción eficiente y proactiva, sobre todo en la postulación de proyectos a los distintos fondos públicos y líneas de financiamiento que hoy existen en los niveles regional y central. 

Es de esperar que esta vez sí haya acertado con el nombramiento del nuevo jefe de Secpla. Sería un paso adelante, aunque el cambio que se necesita es más profundo y corresponde a procesos de reorganización y modernización de una gestión que debe operar con menos voluntarismo y más programas de trabajo, metas y sus consiguientes evaluaciones de cumplimiento. 

Se trata de una empresa compleja y conflictiva, con numerosas dificultades, como las restricciones en materia de recursos humanos y financieros y la inercia de una forma tradicional de hacer las cosas. Pero esta es una de las cuestiones que reclama un cambio que el gobierno local debe encarar con urgencia para cumplir la promesa de avanzar en la construcción de la ciudad que los chillanejos merecen. A fin de cuentas, de eso se trata el verdadero liderazgo.  

Comentarios