Crece inquietud en Cobquecura y El Carmen por extravío de dos hombres

Por: Felipe Ahumada 07:45 AM 2016-04-29

Solo de tanto en tanto aparecen en la prensa casos sobre personas extraviadas o sobre quienes se hace una denuncia por presunta desgracia en Carabineros o en la PDI.

Se trata, generalmente, de casos que resultan emblemáticos, como los de la profesora Silvana Tassara, de 59 años,  quien tras casi dos semanas de búsqueda fue hallada sin vida en el cauce del río Ñuble; o el que aún moviliza a la Brigada de Homicidios de Punta Arenas, el de la profesora chillaneja Irma Solís Cruces, quien desapareció en esa ciudad  en mayo de 2015, aparentemente tras una discusión con su ex pareja.

Sin embargo, las cifras oficiales de Carabineros reflejan que se trata de un problema lo suficientemente grande como para justificar totalmente de una unidad dedicada exclusivamente a recoger e investigar esas denuncias.

Las cifras, el mejor argumento, dicen que en 2015 se presentaron 361 denuncias y en lo que va del 2016 las presuntas desgracias apuntadas alcanzan los 160 solo en la jurisdicción policial de Chillán.

El año que marca el récord es 2013, con 460 casos. Hoy los medios se han sumado a la campaña de búsqueda de dos personas mayores de 50 años, tramo que representa un 10% de los casos que al año se denuncian.

Se trata del técnico en Enfermería del hospital de El Carmen, José Manuel Palacios Cartes, de 57 años; y de Claudio Muñoz Rodríguez, un ex comisario de Investigaciones, del sector de Pullay, en Cobquecura, quien a sus 89 años  y enfermo de Alzheimer se le perdió el rastro el sábado pasado.

Según Carabineros, el grueso de las denuncias es por adolescentes de entre 12 y 18 años quienes huyen de casa o agobiados por las disfuncionalidades familiares, siguiendo a algún amor o por problemas asociados al consumo de drogas.

Si por otro lado quienes desaparecen afectados por cuadros de depresión no superan el 1% de los casos, el rango de quienes se extravían siendo mayores de 50 años es cerca del 10%. “El problema de estas personas  que son mayores, es que realmente suponen presuntas desgracias”, explican en la Segunda Comisaría, como acentuando la gravedad circunstante cuando son ellos quienes se pierden.

Calvario 
Loreto Puig, nieta de el ex comisario Muñoz Rodríguez, fue quien decidió hacer público su fono de contacto (961596923) para recoger cualquier dato que les permita dar con su abuelo.

“Lógicamente estamos todos en shock, creo que nadie está acostumbrado a que se te pierda un familiar, pero ha sido reconfortante ver a todos los vecinos del sector buscando día y noche, junto al GOPE, Bomberos y Carabineros, con linternas a las 11 de la noche e incluso el otro día que hubo temporal. Mi abuelo y mis padres viven acá (Pullay) hace más de 40 años y son muy queridos”, dice Loreto.

Su mayor temor es que, errando su rumbo habitual, haya salido a la carretera motivado por los recuerdos de sus amigos y familiares en Chillán. “La fe de encontrarlo con vida no se pierde, pero sabemos que cada día que pasa las posibilidades bajan”, finaliza Loreto, quien recuerda que su abuelo, de 1.65 de estatura, vestía bototos café, pantalones de cotelé azul oscuro y una chaqueta de pluma negra.

En el caso del técnico paramédico de El Carmen, él avisó a su esposa que viajaría a Chillán para realizan un trámite y no volvió.

“Estaba con mucho estrés, se sentía muy cansado, y pensaba solicitar vacaciones. No hemos dormido nada en esta búsqueda, ya que hemos recorrido la comuna, movilizando a familiares y vecinos, hemos recorrido Pemuco, Yungay, y aún no hay pistas”, comentó su esposa María Cristina Astroza. 

Actualmente, el trabajador, oriundo de Ñipas contaba con una licencia médica, debido a una descompensación que sufrió días antes. El día de su desaparición vestía un pantalón y una chaqueta azul. José Manuel tiene tez blanca, ojos café, mide 1.68 metros y pesa 75 kilos. Tiene residencia  hace 33 años en calle Esmeralda de la comuna de El Carmen. 

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