Traficantes de Ñuble se arman y pelean con grupos contrarios

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Carabineros 09:35 AM 2018-03-26

Para el capitán Juan Guzmán, jefe del OS7 Ñuble, Chillán sigue siendo una ciudad muy segura, bien cubierta policialmente y de bajo riesgo delictual si se la compara con otras similares en el país.

Es más, asegura que dentro de los ambientes de tráfico de droga de la zona centro sur de Chile, los tribunales de Ñuble tienen fama de ser de los más duros, por lo que para ellos ingresar droga a la región es algo así como un doble riesgo.

Sin embargo, advierte, “no se puede caer en eso de entregar imágenes irreales, no tiene sentido esconder, por ejemplo, que en la zona ya hay bandas rivales, que están armados y que ha habido homicidios por causas de drogas, lo que hasta hace unos años o no ocurría o eran casos aislados. Como ejemplo está uno de los últimos procedimientos que hicimos esta semana, en donde en una misma casa encontramos tres armas hechizas”, dijo.

El perfil del narcotraficante en Ñuble es en esencia el mismo de toda la vida, es decir el de un delincuente que se enriquece en base a la debilidad y vulnerabilidad de otros, pero también evidencia cambios.

Para el suboficial mayor, Wilson Cáceres, quien hace 10 años es parte del OS7,  “una de las fortalezas del traficante de hoy es que ya no siente que deba trabajar escondido, en las sombras, sino que lo hace expuesto, le da lo mismo si lo ven”.

Según el suboficial, esto se debe a que “los medios y la sociedad en general han validado y hasta naturalizado el consumo de droga, en especial el de la marihuana”.

Los “mata choros”
Otro de los puntos que ha complicado el trabajo policial es que “cada vez hay más traficantes buscando nuevos reclutas, los buscan entre las personas vulnerables, los mismos adictos, gente que no tiene trabajo y que está pasando por aprietos económicos”.

De acuerdo al OS7 los sectores donde se suele concentrar la venta de drogas en Chillán son las poblaciones Vicente Pérez Rosales, Los Volcanes, Lomas de Oriente, Nueva Río Viejo y al rededor de la calle Hernando de Magallanes.

“Pero la Hernando de Magallanes ha bajado mucho esta actividad, tal vez en casi un 30% menos”, completa Cáceres.

En cuanto a las drogas más vendidas, la pasta base y la marihuana siguen siendo las principales. En menor medida la cocaína y la marihuana “gourmet”.

Además “ya hay ciertos indicios de la aparición de otras drogas como el LSD, pero lo que sabemos no lo podemos hacer público”, dice Guzmán.

Pese a la creencia generalizada, los ladrones, los monreros o los timadores no suelen ser reclutados por los traficantes.

“Lo que pasa es que para ser ladrón hay que ser choro, bravo...”, asegura Cáceres. “Y el que cae en droga se debilita, queda vulnerable, por eso en la cárcel los traficantes les dicen los “mata choros” y evitan mezclarse con ellos.”

Buscan sectores rurales
La proliferación de microtraficantes dentro de un mismo barrio no es una buena noticia para los que ya vendían drogas en ese lugar. De hecho, en el OS7 saben que muchas veces quienes denuncian estos focos de venta, a veces, son otros traficantes, lo que genera las rivalidades.

“Nos encontramos con peleas porque el hijo le roba droga al padre, o se la roban otros familiares y hasta los mismos adictos asaltan a quienes la venden”, explica Guzmán.

Esto, más la georreferenciación policial ha hecho que los traficantes busquen establecerse en sectores rurales de Ñuble. “Sabemos que traficantes de Chillán, de Concepción o de Santiago han comprado parcelas en la zona, para evitar a las policías y a las bandas rivales, por eso hemos dado grandes pasos en lugares como Coihueco, San Carlos o Quillón. Lo cierto es que cada una de las 21 comunas de Ñuble tiene sus puntos de venta, y es ahí donde los vecinos pueden ayudarnos mucho, haciendo denuncias concretas, anónimas, pero necesitamos que sean lo más completas posible, las denuncias al voleo no nos sirven”, afirma.

20 armas ilegales en 2017
En 2017 se incautaron 20 armas en los allanamientos por drogas en Ñuble. De ellas, ocho eran escopetas, cuatro revólveres, una pistola y siete armas hechizas, sin contar sables, bates o cadenas.

Este año ya se ha incautado cinco armas, una escopeta, un revólver y tres armas hechizas, más 41 municiones.

Además, en lo que respecta a este año, el OS7 ha incautado 15 kilos de droga, ocho de marihuana, seis de pasta base y uno de cocaína, sin contar plantas de cannabis. Todo esto ha dejado un total de 83 detenidos.

os7“Cada año modificamos nuestras estrategias, porque ellos también cambian. De hecho un traficante que llega de Santiago a Chillán viene con la droga vendida, por lo que nunca está más de dos horas en la ciudad, debemos movernos más rápido que ellos y lo hemos estado logrando, esta semana. Ya logramos incautar ocho kilos y detuvimos un total de diez personas. La gente puede estar tranquila, pero si nos ayudaran más, todo resultaría más fácil”, finalizó el capitán Guzmán.

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