Exdelegados cuestionan que Ñuble parta “a medias”

Por: Isabel Charlin Fotografía: Intendencia Arica/Agencia Uno 09:15 PM 2018-03-25

Dos grandes diferencias tuvo el proceso de instalación de las regiones de Arica y Parinacota y Los Ríos, con el que vive actualmente Ñuble: hace una década, cuando se crearon los primeros dos territorios después de 1974, solo se otorgaron seis meses a sus respectivos delegados presidenciales para dejar implementada la institucionalidad; y dicho proceso se vivió bajo un solo mandato, el primero de Michelle Bachelet.

Si bien al proceso ñublensino se le otorgó un año, el cambio de Gobierno volvió a fojas cero muchos actos desarrollados  por la anterior delegada, Lorena Vera, a lo que se suma una mirada distinta entre administraciones en torno a la priorización de instituciones a instalar y el presupuesto destinado para ello.

El anuncio del delegado, Martín Arrau, respecto de partir en septiembre con solo seis o siete seremías, produjo desazón en algunos sectores, que ven en el acercamiento de la institucionalidad pública a la gente una herramienta para mejorar la calidad de vida.

Tanto en Los Ríos como en Arica se partió con dotación completa de autoridades. En el caso de Valdivia, el exdelegado y actual diputado, Iván Flores, fue enfático.

“No entiendo por qué el delegado señala que hay que ser realistas. Lo realista es que hoy él tiene un mandato de ley, no es voluntario que no pueda estructurarse un equipo regional de acuerdo al mandato de la propia ley que crea la región. Yo entiendo que para la instalación de una región hay un plazo determinado (que en Los Ríos fue de 180 días y fuera de la ley de presupuesto), para diseñar e instalar el aparato público de la región. A partir de esa fecha, la región debe asumir la responsabilidad administrativa y jurídica, o sea, si no está instalada la región fijado el plazo de la ley, hay solamente dos caminos: o se modifica la ley, cosa que sería un numerito, porque Ñuble ha tenido un año para esto, y dentro de la ley de Presupuesto; o aquí está pasando otra cosa, porque claramente la región no puede partir con la mitad de sus autoridades”, sostuvo, añadiendo que no pueden quedar carteras sin instalar, pues además del tema político, hay obligaciones jurídicas y administrativas.

“Si hay una obra en Ñuble y fue contratada por la Región del Bío Bío y los papeles están en Concepción, la pregunta es a quién le cobra el contratista al día siguiente de vencido el plazo. ¿Cómo zanjan los tribunales el hecho que teniendo Concepción la prohibición de pagar porque ya no es su región y las platas son regionales, cómo va a pagar Ñuble si no tiene la institución instalada? Puedo citar muchos ejemplos ligados a la conducción autónoma de un territorio, y de sus responsabilidades jurídicas y administrativas. Yo creo que eso no es posible. La región se crea o no se crea, pero crearla a medias, con la mitad de los seremis, me parece increíble”, planteó.

Y remató: “No pueden ni por una estrechez fiscal ni por el motivo que sea, partir con la mitad de las autoridades. La ley que creó la Región de Ñuble, entiendo, que contiene las condiciones y plazos para que esto se cumpla, es un mandato de ley, por lo tanto, si el delegado está diciendo que partirá con menos seremías, o no se ha leído la ley, o la verdad es que aquí hay un numerito que es gigantesco en torno a lo que se escribió y se interpreta de esta ley. No creo que la normativa tenga ese vacío. Les da un plazo de un año y no es facultativo ni voluntario que se arme un poquito más o un poquito menos de región. La región se arma o no se arma. No hay términos medios en ese escenario”.

“Somos todo o no somos”
El exdelegado presidencial de Arica y Parinacota, Luis Cornejo, recuerda que desde el nivel central también intentaron realizar la instalación de manera “gradual” en 2007. Pero él se opuso.

“De acuerdo a la ley que nos creó, solo nos dieron 180 días para instalar la región. Partimos en abril y terminamos en octubre, fecha esta última en la que casi todos los servicios públicos tienen los presupuestos agotados. La ley permitía que en el caso de los seremis, permanecieran por un tiempo los mismos para la región madre (Tarapacá) y la nueva (Arica), respondiendo a sus dos intendentes, tal como entiendo, se redactó también la ley que creó Ñuble. Nosotros no aceptamos eso. En particular, lo conversé con la Subdere de la época, liderada por Claudia Serrano, y con la Dipres. Peleé porque nos pusieran los fondos para infraestructura y equipamiento y le hice saber al ministro del Interior, Belisario Velasco, que iba a ser muy conflictivo partir la región con los seremis de Tarapacá, quienes tendrían dos jefaturas. Era un problema, porque además, cuando la Presidenta promulgó la ley en marzo acá, señaló que desde el momento en que entrara en vigencia la ley, nadie tendría que ir a Iquique a hacer ningún trámite. Que tendríamos autonomía como todas las regiones. Ese fue el argumento que utilizamos, se buscaron los recursos, y en octubre partimos con todos los seremis que correspondían. Fue autonomía completa”, recuerda. 

El exdelegado, quien luego de la instalación retomó sus actividades académicas -no siguió una carrera política-; manifestó que los argumentos de estrechez fiscal no son suficientes a la hora de justificar partir una región con menos de lo estipulado por ley.

“A nosotros se nos dijo que seríamos como todas las regiones. No podíamos nacer como una región a medias. Somos todo o no somos. Recuerdo que se hicieron reasignaciones, mucho del presupuesto no se agota, una parte se devuelve y lo toma la Dipres. Este es un tema de voluntad. Al menos, en Arica y Parinacota y en octubre, cuando los presupuestos de los servicios públicos están más agotados; peleamos y nos dieron los recursos para partir con todas nuestras autoridades”, aseveró.

Cornejo recordó que en julio de 2007, previo a la entrada en vigencia de la Región de Arica, debió preocuparse de pelear por el presupuesto del año siguiente, misma tarea que le tocará al delegado de Ñuble, Martín Arrau, en tres meses más.

“Su delegado presidencial deberá participar en la discusión del Presupuesto 2019. Nosotros, como región nueva, tuvimos que incluir muchas cosas básicas en nuestro presupuesto, como mobiliario, refrigeradores, etc., lo que después fue objetado por la Dipres. Fueron peleas chicas, pero si no las defendía, nos habrían pasado a llevar, porque la Dipres siempre dice que no hay. Quizás la lejanía, estábamos a más de 2 mil kilómetros de Santiago, y los conflictos limítrofes con Perú influyeron, pues nuestras autoridades como región tenían que estar al mismo nivel de los peruanos. Un ejemplo, nosotros no teníamos generales de Ejército, porque éramos provincia. Ese fue otro argumento que utilizamos para que la Dipres abriera la mano”, recordó.

Y sentenció: “Nosotros éramos quienes teníamos que responderle a la comunidad, mandarla a resolver sus problemas desde la Región de Arica ya creada, a Tarapacá.  Era mejor buscar fondos para regularizar la situación y contar con todas la institucionalidad, que los problemas que se iban a generar por no tenerla”.

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