Agua y conexión vial: mayores carencias de sectores rurales de Chillán

Por: Jorge Chávez Fotografía: Victor Orellana 08:40 PM 2018-03-24

“Nosotros nos abastecemos de agua a través de pozos que tenemos, pero la verdad ya estamos cansados de consumirla porque no es de buena calidad debido a que la profundidad desde donde se extrae es de solo tres metros. Como hoy en día todos trabajan con líquidos en el campo para la siembra, estos productos terminan llegando a los pozos y contaminan el agua”, se lamenta la presidenta del Comité de Adelanto y Desarrollo Unión Las Vegas, Alejandra Navarrete.

El mayor anhelo que tienen en la actualidad los vecinos del sector rural, conformado por una veintena de familias, es contar con un vital elemento que les garantice que su libre uso y disposición no les afectará a su salud ni a los cultivos que, en la mayoría de los casos, son la principal fuente de la economía del hogar.

Si bien la comunidad, ubicada al nororiente del área urbana, solicitó al Ministerio de Obras Públicas (MOP) que evaluara un proyecto de Agua Potable Rural (APR), la repartición pública les aclaró que por el reducido número de beneficiados que suman no ameritaba la gestión de recursos sectoriales.

Más que afectarlos, la negativa los convenció que deberán ser ellos mismos quienes hagan realidad su plan. Es así como a través de actividades populares como el “Festival de la Humita”, realizada a fines de febrero pasado, los lugareños están juntando el dinero para financiar la obra.

“Queremos conseguir recursos y poder tener nuestra agua potable de calidad que tanta falta nos hace, por eso estamos trabajando, porque queremos vivir mejor tomando agua de calidad, de pozos de más de 30 metros”, comenta la dirigente y añade que el proyecto como tal podría costar entre 30 y 50 millones de pesos.

Problemas viales
Solo seis kilómetros separan a Ñuble Alto con el centro de la ciudad, de los cuales aproximadamente tres corresponden a caminos de tierra. Pese a que el poblado situado al norponiente se encuentra a menos de 15 minutos de la urbe, las carencias en cuanto a conexión vial que se viven en la zona reflejan el desbalance en términos de inversiones para con ese punto, habitado por unas 200 familias.

“Siento que estamos olvidados en todo sentido por las autoridades, estando tan cerca a Chillán. Los caminos son de tierra y están en mal estado, lo que impide que la locomoción colectiva haga recorridos hasta acá porque dicen que no quieren echar a perder sus máquinas. Tampoco tenemos pavimento, veredas y desagüe en el poblado”, advierte el ñublealtino Luis Aldea.

Vecinos del lugar como Rodrigo Arias denuncian que el poco interés de las autoridades por su situación se hizo más que evidente a mediados de la semana pasada, cuando el municipio no entregó el servicio de transporte escolar a los estudiantes por casi una semana y media. En algunos casos los niños tuvieron que ser trasladados por sus mismos padres en condiciones no apropiadas y otros sencillamente no fueron a clases.

“No sé qué diferencia tendremos nosotros con el resto, pero siempre sufrimos estos inconvenientes. La semana pasada hubo niños que tuvieron que ir caminando a la escuela  y otros en la parte trasera de mi camión; es como si no fuéramos de la comuna”, opina.

Deficiencias en servicios
“Chillán es una gran capital con grandes inversiones pero nosotros estamos relegados”, opina Heraldo Betancur, presidente del Comité de Adelanto y Desarrollo de Colliguay, quien explica que uno de los problemas que aquejan a su sector es la iluminación.

A juicio del dirigente vecinal, el deficiente servicio público con el que cuenta el sector genera una sensación de inseguridad en sus habitantes, lo que dificulta el diario vivir de la comunidad ubicada al poniente de la cabecera comunal.

“El alumbrado es muy antiguo y ya necesita renovarse. Otro de los problemas que tenemos es el de la electrificación, ya que se da el caso de que hasta 20 familias comparten un solo medidor, lo que resulta peligroso”, advierte el dirigente social y añade que el mayor temor es que las sobrecargas eléctricas por el consumo generen incendios y desastres que afecten cosechas, viviendas y la integridad de los vecinos.

Pese a que en la vecina Quinchamalí se ha atendido adecuadamente las necesidades básicas como agua potable, conexión vial e iluminación, la recolección de basura es uno de los inconvenientes planteados por los propios concejales de Chillán, quienes han exigido al municipio mejorar el servicio y aumentar la frecuencia del camión recolector de dos veces por semana.

Mejoras
“Históricamente los sectores rurales de la comuna siempre han sido postergados por las autoridades. La inversión que se hace en los sectores urbanos en comparación a la zona rural es desproporcionada, diría que hasta de un 80% y 20%”, señala el presidente de la Asociación de Desarrollo Rural de Chillán, Pedro Rubio.

A pesar de que el dirigente social admite que aún quedan grandes deudas para los poblados de la periferia chillaneja, asegura que en los últimos años se ha avanzado en proyectos que han mejorado la calidad de vida de las personas que habitan esos lugares.

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