Chillanejo dado en adopción se reencuentra con su madre tras 38 años

Por: 04:55 PM 2018-03-22

Fue a los cinco años que dejó de ver a su hijo, tras dejarlo en un hogar de menores ubicado en la comuna de Chillán Viejo.

De eso ya han pasado 38 años y recién el pasado miércoles la familia se reencontró en la Segunda Comisaría de Carabineros de Chillán, gracias a las gestiones realizadas por la unidad comunitaria de la institución.

La historia tiene en su origen la precariedad social, situación que llevó a María Isabel Ruiz Godoy, madre de siete hijos, a dejar a uno de ellos al cuidado del hogar “Esperanza Pablo VI”.

Al poco tiempo, el menor de cinco años fue dado en adopción a un matrimonio belga, sin autorización de la madre, según relató María Isabel a Radio La Discusión 94.7 FM.

“Muchos años... Tenía cinco años mi hijito cuando quedó en un hogar, y cuando volví a buscarlo no estaba. Fue interno para yo poder trabajar, porque no tenía hogar. Se deshizo el hogar que yo tenía, entonces por eso mi hijito, como era el más chiquitito, lo traté de internar para protegerlo porque no tenía los medios, quien me lo cuidara, para yo ganarme el pan para él y los demás niños”, manifestó.

La mujer agregó que “en el Pablo VI de Chillán Viejo me atendió una señora, no era la madre, y me dijo unas palabras y que había sido llevado por sus papas adoptivos, yo no firmé nunca nigún documento. Lo busqué, consultaba e insistía en el hogar, pero nunca me dieron razón”.

Hoy, con 43 años, Juan Humberto Urra Ruiz, quien forma parte del ejercito belga, tiene el apellido de sus padres adoptivos, Stass.

El hombre, con un emotivo abrazo, se reencontró con su madre biológica y sus hermanos que residen en Chile.

La entrega en adopción, de acuerdo señalado por la ex directora del centro de menores, Lucy Hardyn, quien también estuvo presente en el reencuentro, fue legal y realizada por el Juzgado de Menores de Chillán.

“Ingresaron documentos en el Juzgado de Menores, entonces la preferencia estuvo en padres chilenos y después cuando no había nada, los belgas o otros países pueden. La mamá adoptiva murió”, dijo.

Por su parte, el mayor de la segunda comisaría de Chillán, José Freire, destacó los numerosos encuentros que se han desarrollado en la zona y que superan la media nacional.

“Para nosotros esto es muy emocionante. El reencuentro de siete hermanos con este hombre que viene de Bélgica a conocer a su madre, después de haber perdido a su madre adoptiva, y que a través de este hogar recurren a Carabineros para efectuar la coordinación de un encuentro internacional. Para nosotros como comisaría y como Carabineros es una labor muy importante que también se hace al interior de los cuarteles policiales”, comentó.

Freire añadió que “este es un trabajo en equipo que ha realizado la patrulla comunitaria con la persona que está encargada de los reencuentros familiares y también de las personas que se encuentran desaparecidas. Hay muchas personas que se encuentran en el extranjero que fueron adoptadas, y hoy ha nacido este encanto de querer conocer a sus padres. Regularmente acá es donde tenemos la mayor demanda de esos procedimientos”.

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