Ñublense acrecienta su deuda como anfitrión

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Mauricio Ulloa 2018-03-19

No sabe ganar de local y sigue acrecentando su deuda con el público chillanejo.

Ñublense volvió a resignar puntos vitales como anfitrión tras igualar anoche 1-1 con Unión San Felipe en el Estadio Nelson Oyarzún.

Los diablos rojos dejaron escapar la opción de meterse en la lucha por el liderato plasmando un fútbol de reacción, tal como le sucedió con La Serena cuando también regaló el primer tiempo.

Sí, ayer igual protagonizó un primer tiempo para el olvido.

Ñublense se vio un equipo sin movilidad ni capacidad de penetración por las bandas  y el centro, ante un San Felipe que agrupó detrás de la línea de pase siempre a casi todos sus jugadores.

El cuadro del Valle del Aconcagua, percibió la falta de idea y vértigo en la posesión de los diablos rojos y defendió con doble línea de cuatro, apostando a los contragolpes con los veloces Amarilla, Cisternas y Valdivia.

Ñublense quedó atrapado en su impotencia creativa, con escaso desdoblamiento de los laterales, abusando del centro a Prieto, con un Varas neutralizado como enganche y un Croce aislado como puntero.

San Felipe aprovechó la desesperación del local y en una de sus transiciones rápidas, Yimmy Cisternas, aceleró por el callejón central, eludió a tres diablos rojos en velocidad y ante salida de Sebastián Contreras, lo derrotó con un remate bajo.

El golazo del eléctrico Cisternas fue un verdadero balde de agua fría para Ñublense que llegó apenas en un par de ocasiones con aproximaciones de Prieto.

Reyes y Pozo encadenados a la zona de contención, y Varas anulado como enganche, concretaron un pobre panorama creativo.

Michael Silva no gravitó por la franja y Prieto recibió muchos centros frontales, lo que facilitó la faena de los centrales sanfelipeños.

Astorga corrige su pizarra
La impotencia creativa y la falta de profundidad ante el ordenado dispositivo defensivo de San Felipe, Emiliano Astorga quiso corregirlas con un movimiento en su pizarra.

Ubicó a Croce como enganche, su puesto natural, y mandó a Varas al centro del ataque junto al paraguayo Marcos Prieto.

Sacó a Bugueño, que en el complemento sufrió en la marca del rápido Amarilla, y cerró esa banda con Diego Opazo.Los movimientos le dieron una mejor cara al equipo.

Ñublense comenzó a articular mejor juego asociado, liberó a Roberto Reyes por la banda derecha, Croce comenzó a hacer jugar a los atacantes y Sepúlveda intentó proyectarse.De hecho, el propio lateral zurdo tuvo el empate iniciado el segundo tiempo.

Tras cartón, el juez Rafael Troncoso no sancionó un claro penal a Sebastián Varas, pero la justicia llegó más tarde cuando Marcos Prieto anotó de cabeza el empate tras centro perfecto a tres dedos de Pozo que apareció internado en el área por el sector izquierdo.

El paraguayo lo gritó con todo. Era el 1-1 y el primero en su cuenta personal.

Ñublense mostraba mayor hambre ofensiva, sumaba volumen en ataque y lograba emparejar el marcador.

Cuando parecía que venía el segundo aire del elenco chillanejo, el equipo de Astorga comenzó a equivocar el camino nuevamente, abusando del centro frontal para buscar al marcado Marcos Prieto.

En medio de la insistencia, Rafael Troncoso no sancionó otro penal tras una mano del central Gazzolo en el área.

Ñublense se enredó sobre el final del duelo, incluso con Jiménez en cancha, y no pudo romper la igualdad en un partido en el que volvió a resignar puntos de local frente a un rival que supo cerrarle casi todos los caminos.

Con este nuevo empate de local (el segundo de tres partidos), Ñublense baja al séptimo lugar con 9 puntos, mientras San Felipe trepa al 13º lugar con 5 puntos.

El sábado a las 17 horas el Rojo visitará a uno de los líderes, Santiago Morning.

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