Carabineros dictó un taller de seguridad para inmigrantes en Chillán

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa 2018-03-10

El prefecto de Carabineros de Ñuble, coronel Erick Flores, explicó durante un taller sobre seguridad dirigido a inmigrantes en la región que “apenas en el 1% de los delitos que se cometen en Chile hay algún extranjero involucrado como autor”.

Agregó que “por el contrario, hemos estado notando que son ellos quienes están siendo víctimas de delitos y otros abusos, principalmente engaños y estafas”.

Junto con recordar las cifras entregadas la semana pasada por la Gobernación, respecto a que en estos primeros meses de 2018 hay “casi dos mil extranjeros más que han tramitado su visa en Ñuble”, planteó que “el decir que la llegada masiva nos ha sorprendido a todos es algo tan cierto como el que muchos llegaron para quedarse y eso es algo que tenemos que aceptar”.

Es en este marco que carabineros de esta prefectura realizó un taller sobre seguridad, deberes y derechos para inmigrantes, el que tuvo lugar en la sala de teatro de la Escuela Artística Claudio Arrau León, donde previamente se realizó una charla exclusiva para carabineros de todo Ñuble, referente a como comprender este fenómeno migratorio para conseguir una mejor comunicación e interacción con ellos”.

La ponencia estuvo a cargo de la teniente Yolanda Palma, especialista en Derechos Humanos, y en el taller el coronel Flores anticipó que “uno de los principales inconvenientes que algunos extranjeros como los haitianos tienen es la barrera del idioma. Si bien son ellos quienes deben adaptarse a nuestra cultura y aprender nuestro idioma, consideramos necesario que ya se empiece a preparar a algunos funcionarios en el créole”.

Agradecidos y engañados
No fueron más de 20 los extranjeros que llegaron al taller, lo que deja en evidencia lo complejo que es convocarlos por la barrera idiomática.

Se les enseñaron algunas leyes chilenas, se les explicó que el comercio ambulante estaba prohibido, que no se podía escuchar música fuerte en las casas ni estar gritando en las calles, pero también se les pidió rechazar ofertas laborales o comerciales “demasiado buenas, porque por lo general son un engaño, así como esas pesqueras que los llevan ilusionados a algunas islas en el sur, para pescar, pero no les brindan las condiciones mínimas de subsistencia”.

Mientras los migrantes venezolanos que asistieron se mostraron agradecidos, acogidos y sorprendidos por las políticas de acogida que han visto en Chile, los haitianos, que poco entendieron del taller, lamentaron la falta de trabajo y acusaron ser constantes víctimas de engaños y abusos económicos, desde arriendos exagerados a ventas con sobreprecio.

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