“Hay un tema presupuestario que el Gobierno tendrá que negociar”

Por: Isabel Charlin Fotografía: Mauricio Ulloa 2018-03-09

Lorena Vera Arriagada reconoce que le tocó liderar la parte menos “vistosa” del proceso de instalación, y que será su sucesor, Martín Arrau, quien seguramente plasmará mucho del trabajo realizado en obras concretas.

Pero no le importa. La hasta hoy delegada presidencial para la instalación de la Región de Ñuble está satisfecha con el trabajo realizado, el cual, dice, sacó adelante desde cero, y con no pocas dificultades.

Fueron seis meses en los que levantó información en cuanto a requerimientos; articuló convenios y estudios para la futura región y realizó encuentros participativos en el territorio.

Sin embargo, mucho de este trabajo, reconoce, requerirá de revisión.

“Sin duda la información que entreguemos en torno a requerimientos tendrá que retomarla y rearmarla el futuro delegado, dado el cambio de autoridades. Al futuro Gobierno le tocará enfrentar la capacidad de reasignación de los servicios en los ministerios. Sin duda habrá decisiones políticas en torno a cuáles serán los énfasis, pero también hay un tema que es presupuestario, y que el Gobierno tendrá que negociar”, advirtió. 

- ¿Podría entonces variar el número de seremías a instalar (se estimaron 16) y de funcionarios a contratar (1.200)?
- Pudiera ser. Pero mucho de la creación de la nueva región tuvo que ver con que el aparato público estuviera presente en el territorio.

- Entonces, si cambian los énfasis, ¿Habrá que rehacer el trabajo?
- El delegado tendrá que sentarse nuevamente con todas las autoridades, porque serán todas nuevas. Eso es una realidad. Sin embargo, tendrá una información importante que será la base para dialogar, y de ahí saldrá cuánto es lo adecuado, o qué se puede alcanzar del óptimo propuesto, tanto de funcionarios, como espacio físico y presupuesto. Sí, una buena parte será hacer de nuevo el trabajo, porque son nuevas autoridades; porque él (Martín Arrau) es nuevo, y porque me imagino que querrá instalar su estrategia de trabajo para este proceso, y es importante que lo haga.

- Se ha destacado que la labor del delegado presidencial es eminentemente técnica. De acuerdo a su experiencia, ¿es así? ¿O debe también combinar la labor política?
- Generar la acción dentro de cada ministerio requiere de un rol político importante. Si bien es fundamental lo técnico, entender de números y de herramientas legales; también hay que ejercer una acción política con cada ministro, con cada director. Debe haber una cercanía y cierta negociación, porque si bien hay temas establecidos por normativa, otros requieren de una visión política. Un Gobierno es político, no podemos sacar ese ingrediente y dejarlo a un lado. No hay que olvidar que aquí uno no se relaciona solo con el mundo político de una sola coalición, sino con la ciudadanía, autoridades, que tienen distintos pensamientos.

Aterrizar las expectativas
- ¿Qué ha sido lo más difícil que le ha tocado enfrentar en este proceso?

- El cambio de Gobierno ha sido algo complicado para el proceso de instalación, porque para muchos acababa un proceso, y hubo que insistir mucho. Para los ministerios, la Región de Ñuble era una tarea que trascendía este Gobierno, y creo, faltó entender que el Gobierno termina el 11 de marzo. Por otra parte, tampoco era la idea que los ministerios dejaran cosas amarradas a las nuevas autoridades.

- Y a nivel local, ¿cuál fue el principal escollo?
- Aterrizar las expectativas, porque si bien el objetivo de ser región es tener instalada la institucionalidad pública en el territorio; esto tiene que ser acorde a las necesidades del país. No se trata de construir infraestructura en el corto plazo, o de llenar las oficinas públicas de funcionarios. La Región de Ñuble trasciende eso, y la instalación es solo una parte. 

- Su relación con el Comité Ñuble Región tuvo altos y bajos. ¿Cuál cree que es el rol que tiene que adoptar esta organización?
- El Comité Ñuble Región cumplió una tarea fundamental para lograr la región. Pero a veces se confunden los roles. No es lo mismo estar en la administración del Estado, y tomar las decisiones dentro de un marco normativo que no se puede saltar. Entiendo que las expectativas del comité son altas, ellos aspiran a instalar muchas oficinas públicas, pero estas cosas se dialogan. Las iniciativas no pueden ser antojadizas de un grupo, deben ser socializadas. Es importante que el comité se mantenga, pero no puede esperar a que el Estado funcione en torno a sus reglas.

- ¿Tiene definido qué hará a partir del lunes?
- No, pero sí sé que quiero seguir trabajando con personas y despliegue territorial. No descarto el tema educativo, que me gusta mucho, y sí me interesa mucho seguir en política. No descarto competir en elecciones, pero iremos con calma, viendo cómo se teje el camino.

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