La nueva representación política que estrena Ñuble

Por: Isabel Charlin 07:35 PM 2018-03-03

Martín Arrau fue anunciado como uno más de los futuros intendentes del país, el pasado lunes.

A partir de septiembre, ejercerán los 3 gobernadores de Diguillín, Punilla e Itata.

Sorpresa causó el pasado lunes, cuando al nombrar a los futuros intendentes, el Presidente electo, Sebastián Piñera, incluyó a Martín Arrau en representación de Ñuble, entre los elegidos.

Si bien a nivel local era claro que la designación correspondía a la de delegado Presidencial para la instalación; en todo el país se hablaba del “intendente de Ñuble”, lo que por primera vez puso a nuestro territorio en el mapa político nacional.

Siempre relegadas a las designaciones de gobernadores, esta vez las veintiún comunas tenían un representante propio, distinto del de Bío Bío, lo que independiente de las especificaciones sobre el real rol de Martín Arrau, marcó el inicio de una nueva era en torno a los liderazgos en Ñuble.

Los próximos seis meses, si bien el ingeniero deberá trabajar codo a codo con Jorge Ulloa (futuro jefe regional de Bío Bío) para lograr echar a andar la región; sentará las bases de lo que vendrá a partir del 6 de septiembre, cuando el Presidente Piñera nombre al primer intendente.

Paralelamente, por estos días, se deberá designar al gobernador de Ñuble, otro cargo que durará solo hasta septiembre, y que también generará un nuevo liderazgo, ya sea si es alcanzado por un militante de RN, como ha trascendido; o recae en el mismo Arrau.

Precisamente el senador de la UDI y promotor de la designación del ingeniero como delegado, Víctor Pérez, manifestó que esperaban que ambos cargos quedaran en la misma persona, “para que de esta forma, nuestro representante quede empoderado y le dé eficacia a la acción gubernamental. Pero eso será algo que definirá el Presidente Piñera. Estamos muy satisfechos con que a Ñuble se le trate como región y se haya elegido a una persona con todas las capacidades técnicas y políticas como es Martín Arrau”, manifestó el legislador, quien fue el que propuso esta “fusión de cargos” al futuro ministro del Interior, Andrés Chadwick.

La otra postura, encarnada por RN, sostiene que es necesario separar ambos cargos, pues uno -el de delegado- es de carácter técnico; y el otro -el de gobernador-, político.

“No tendría sentido que el delegado, quien tiene una labor técnica, fuera la misma persona que el gobernador, quien responde a criterios políticos. Tienen tareas diferentes, y entiendo que se tomó la decisión de mantener la figura del gobernador aparte, y en el caso de Ñuble, recaería en alguien de RN”, planteó Sauerbaum, siendo Paola Becker y Horacio Bórquez los nombres propuestos por la colectividad.

Todos ellos, delegado, gobernador y futuro intendente, serán quienes corran con ventaja para competir en la primera elección de gobernadores regionales, en octubre de 2020.

Delegado con aires de intendente

La designación de Martín Arrau junto a los otros quince intendentes del país, fue una potente señal. Pese a que es delegado Presidencial para la instalación, su representación del territorio desde el pasado 26  de febrero, ha adquirido un cariz bastante político, desde las reuniones sostenidas en Santiago con el Presidente Piñera y distintos ministros; hasta su interacción con el futuro intendente de Bío Bío, Jorge Ulloa.

Nadie lo dice, pero la posibilidad de que sea él quien lidere la región a partir de septiembre es alta, sobre todo, si al término del proceso de instalación, demuestra un buen trabajo.

Tanto Arrau como quien propuso su nombre, el senador de la UDI, Víctor Pérez, han dicho abiertamente que les gustaría que hubiera “continuidad” a partir de septiembre, lo que se traduce en el nombramiento del delegado como intendente, una especie de transición “natural”.

Eso, sin embargo, será decidido en su momento por Sebastián Piñera.

Fusión de cargos: empoderar a una persona

Algunos lo ven como dejar todo el poder en manos de un solo sector; otros, como una forma de empoderar a quien ostente los cargos de delegado y gobernador, de manera que se convierta en un interlocutor válido frente al Gobierno central.

La idea de fusionar ambas funciones en una sola persona fue propuesta en enero por el senador de la UDI, Víctor Pérez, al futuro ministro del Interior, Andrés Chadwick.

De inmediato fue bien recibida por el gremialismo, no así por RN, que desde un comienzo planteó la separación de ambos cargos, por representar funciones distintas. Posturas que se reafirmaron luego de conocerse la designación de Martín Arrau, quien es cercano a la UDI.

Otros sectores de Chile Vamos, como Evópoli, desdramatizaron el tema.

“Que decida el Presidente. Si decide que sea una sola persona, todos apoyaremos. Si nombra a dos, entonces a trabajar en equipo”, manifestó el coordinador del partido en Ñuble, Juan Manuel Santa Cruz.

La co-habitación de dos liderazgos

Renovación Nacional también tiene algo que decir a nivel local. Tras no lograr quedarse con la Delegación, su objetivo ahora es que uno de los suyos asuma como el último gobernador(a) de Ñuble, cargo eminentemente político que podría catapultar a uno de los suyos (Paola Becker u Horacio Bórquez) hacia la intendencia, a partir de septiembre.

De materializarse este nombramiento, entre el 11 de marzo y el 5 de septiembre co habitarán dos liderazgos fuertes en la naciente región, los que buscarán permanecer más allá del sexto mes.

Si bien esta competencia no es mal vista al interior del conglomerado, bien podría desvirtuar el principal objetivo del período: dejar operativo al nuevo territorio.

Por otra parte, quien deje sus funciones en septiembre no necesariamente debería salir de la escena política: podría trasladarse hacia otro cargo, o bien, asumir alguna de las tres gobernaciones. Y por qué no, competir en las elecciones de gobernadores regionales de 2020.

Proyección para los futuros candidatos

Uno de los requisitos que el Presidente electo Sebastián  Piñera le habría pedido a los futuros intendentes antes de sus nombramientos, es que estuvieran dispuestos a competir en las futuras elecciones de gobernadores de regionales de 2020, comicios emblemáticos, que por primera vez permitirán elegir democráticamente a las autoridades regionales.

Bajo esta premisa, Martín Arrau, quien es novato en las lides políticas, sería la carta de la UDI para disputar esta importante elección, de ahí el interés de posicionarlo como gobernador y futuro intendente.

Mismas pretensiones tendría un gobernador de RN.

Cabe recordar que el intendente que asuma el seis de septiembre solo podrá estar en su cargo hasta octubre de 2019, ya que la ley estipula que debe renunciar un año antes de los comicios, si es que quiere competir. 

Es decir, el futuro intendente de Ñuble, si elige ser candidato en octubre de 2020, solo podrá ejercer durante un año un mes.

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