Reducir el desempleo

Por: 2018-03-02

La tasa de desempleo de 7,5% en Ñuble durante el trimestre noviembre-enero, que fue informado por el INE esta semana, confirmó que la reactivación económica todavía no llega a la zona, pues el guarismo representó un incremento de 0,5 puntos en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Dicho sea de paso, la tasa ubica a Ñuble como la tercera región con mayor desocupación del país, después de La Araucanía -la más pobre de Chile- y de Antofagasta.

Y es que el dinamismo de sectores como la agricultura, la industria -principalmente agroindustria- y el comercio no fueron capaces de contrarrestar la pérdida de puestos laborales en rubros relevantes como la construcción, la enseñanza y el turismo.

De hecho, el sector construcción, considerado como un termómetro de la economía, pues refleja el ritmo y volumen de las inversiones, evidencia un preocupante retroceso en el empleo (en 12 meses se perdieron 2.790 puestos de trabajo, un 15,9% de los ocupados en el sector), lo que responde a la desaceleración que aún no cede en la futura región.

Ése fue precisamente el diagnóstico del Observatorio Laboral Ñuble, que llamó a monitorear de cerca el comportamiento del sector para entender el comportamiento del ciclo económico en Ñuble.

Es así como en materia de edificación habitacional se exhibe un escaso dinamismo, debido a que salvo excepciones, las inmobiliarias están enfocadas en liquidar los stocks de viviendas antes de iniciar nuevos proyectos, y los datos de edificación autorizada no ofrecen un panorama muy auspicioso para el sector en los próximos meses.

La construcción del casino de juegos y de algunos edificios y conjuntos habitacionales en Chillán podrían contribuir a mejorar el panorama, sin embargo, mientras no se inicien proyectos de gran envergadura, como el hospital, el embalse La Punilla, la central El Campesino o el centro de Justicia, el impacto en el empleo será acotado.

Y si bien desde el Gobierno se apresuraron a destacar que la cifra se ubica en el promedio de los últimos 4 años y que durante la actual administración la desocupación fue más baja que en el periodo de Sebastián Piñera, mientras la futura región exhiba un desempleo sobre el promedio nacional, en la zona baja del ranking, no hay espacio para la autocomplacencia, menos aún si se observa una mayor precariedad laboral, con cada vez menos asalariados y más empleos por cuenta propia.

En ese sentido, uno de los principales desafíos para las futuras autoridades de la región será mejorar los indicadores de inversión y de empleo, para lo cual no bastará con ser región, pues si bien la instalación demandará la contratación directa e indirecta de un número no menor de trabajadores, se requerirá duplicar los esfuerzos para incrementar el nivel de industrialización de la economía local, y para ello se debe definir con prontitud una estrategia de atracción de inversiones.

Comentarios