Ch. Viejo:Detalles desconocidos del mural a 45 años de su inauguración

Por: Carolina Marcos Fotografía: Mauricio Ulloa 09:25 AM 2018-02-26

45 años cumplió esta semana la obra que María Martner plasmó en el Parque Monumental de Chillán Viejo entre los años 1971 y 1972 y que recrea la vida de Bernardo O’Higgins. 45 años en que el mural ha sido testigo de desfiles presidenciales cada 20 de agosto, de juegos infantiles e inocentes y también de actos que están lejos de ser aplaudidos. 

Hace unos días, la Corporación Histórica y Cultural Bernardo O’Higgins de Chillán Viejo emitía una voz de alerta a través de los medios de comunicación. Y es que el llamado “Mural de Chillán Viejo” de la autora María Martner está siendo utilizado por jóvenes como muro de escalamiento desde hace algunos meses, contribuyendo con ello al deterioro de la obra de arte que el 6 de enero del año pasado fue declarada Monumento Histórico por el Consejo de Monumentos Nacionales. 

La historia del mural de piedra comienza en 1970, cuando la  Fundación Histórica Bernardo O’Higgins (creada en 1957) le encarga al arquitecto Carlos Martner García planear el Parque Monumental, puesto que en 1930 se había demolido la casa del prócer ubicada en la plaza. Martner pensó de inmediato en su hermana María para el trabajo de desarrollar un mural. Ella ya tenía experiencia abrazando el amor por las piedras desde muy pequeña. La familia de los hermanos tuvo una mina en el norte del país, algo que contribuyó para que María adquiriera conocimiento respecto de cada una de las piedras existentes a través de improvisadas excursiones. 

Más adelante, y motivada por su amigo Pablo Neruda, María dejaría la carrera de Química en la Universidad de Chile y daría rienda suelta a su vocación, haciendo murales también en algunas propiedades del vate, quien le dedicó el poema “Piedras para María” en la primera exposición que la muralista hizo en el Ministerio de Educación y con la ayuda del propio Neruda. 

El mural en Chillán Viejo se inauguró el 25 de febrero de 1973 y fue la propia María Martner quien explicó los alcances de su obra. 

En el mural se relata y dibuja la vida de Bernardo O’Higgins: primero, su juventud y su vida en el campo chileno, lo que es simbolizado por un helecho; luego, la imagen del Libertador y la gesta independentista, y finalmente, ilustra al Director Supremo. Extrañamente, Martner nunca le dio un nombre a su obra.

“Es el mismo deseo que yo tengo al demostrar en mi trabajo cómo O’Higgins luchó junto a la gente del pueblo. En esa época no existía una escuela militar. Bueno, yo no puse militares en mi mural (de Chillán Viejo). O’Higgins era un hombre de pueblo, maltratado. Era ‘el huacho Riquelme’”, detalló en una de sus últimas entrevistas la autora, quien falleció en Santiago en el 2010. 

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