¿Qué se debe hacer en los 12 mil mt2 del ex Grupo Escolar?

Por: Jorge Chávez Fotografía: M.Ulloa 2018-02-10

8 años sin uso cumplirá el próximo 27 de febrero el terreno del ex Grupo Escolar, tras el terremoto de 8.8 grados. 

Este mes se cumplen ocho años del fatídico terremoto que sacudió cinco regiones del país, incluida Ñuble.

El movimiento telúrico dejó su sello de devastación en numerosas edificaciones de la ciudad, uno de ellos el Grupo Escolar, conformado por las escuelas municipales Javiera Carrera y Diego Barros Arana.

Mientras la ciudad vio como se reconstruían los liceos Narciso Tondreau y Marta Brunet, la cárcel y varias edificaciones públicas, el Grupo Escolar a la fecha sigue en el suelo. Pese a que el municipio en los seis primeros años post terremoto bregó por conseguir los recursos para construir un nuevo establecimiento en el mismo lugar (intersección de las Avenidas Argentina y Collín), finalmente el gobierno comunal decidió no seguir con la iniciativa, motivado además por la persistente negativa del Ministerio de Desarrollo Social, que nunca dio luz verde a la recomendación técnica que requería la inversión.

El propio alcalde de Chillán, Sergio Zarzar, hace unos días argumentó que la marcha atrás del proyecto de recuperación del histórico Grupo Escolar se debía a que el sistema municipal tiene el espacio suficiente para acoger a todos sus alumnos en las escuelas que administran.  Asimismo, agregó que sería un despilfarro exigir al Ejecutivo $4.000 millones para levantar un centro educativo que, a la luz de los hechos, la capital de la Región de Ñuble no lo necesitaría.
Al ser consultado sobre el destino del extenso y céntrico paño de aproximadamente 12 mil metros cuadrados, el jefe comunal confesó que no se ha discutido su destino; no obstante, admitió que es un trabajo pendiente.

“No se ha evaluado aún, pero efectivamente vamos a tener que ver lo que podemos hacer con ese terreno”, precisó la autoridad.

De acuerdo al Plan Regulador Comunal (PRC), la superficie está dentro de la Zona Mixta 2 (ZM-2) y en ella se permite usar el suelo para el rubro residencial, actividades productivas (talleres y bodegas industriales inofensivas) e infraestructura en transporte, sanitaria y energética. Igualmente el documento precisa que se puede implementar equipamiento en el ámbito científico, comercial (excepto discotecas), culto y cultura, deportivo (con prohibición de estadios), educacional, de esparcimiento (excepto parques zoológicos), de salud (no cementerios ni crematorios), en seguridad (con excepción de cárceles y centros de detención), servicios, social, espacios públicos y áreas verdes.

Como adelanto al debate ciudadano y municipal que se instalará en la ciudad por la propiedad, LA DISCUSIÓN recogió la opinión de la comunidad chillaneja (autoridades, vecinos, arquitectos, etc.) sobre qué es lo que debería instalarse en el poco más de una hectárea de paño.

Edificio edil y social

Carencia de espacios y comodidad para la atención de público y en el trabajo mismo de los funcionarios, además de hacinamiento, son algunos de los problemas que se observan en el actual edificio consistorial de Chillán, ubicado en la esquina de calle 18 de Septiembre con Libertad.

La estrechez de ambientes para acoger a todas sus oficinas ha obligado al gobierno comunal a arrendar propiedades y así habilitar dependencias como las direcciones de Tránsito, Educación y la de Desarrollo Comunitario.

A juicio del concejal del Partido Radical, Juan López Cruz, el terreno debería ser usado para construir un edificio que acoja a las unidades que ahora se encuentran repartidas en diferentes puntos de la comuna.

“El municipio necesita entregar las mejores garantías para la labor de los funcionarios y para la comodidad de los vecinos. Nosotros mismos a veces tenemos que atender a las personas en los pasillos porque no tenemos lugares apropiados para hacer nuestro trabajo. Lo que podemos hacer es solicitar un préstamo oficial al Ministerio de Economía y pagarle mensualmente, así como lo que se está gastando ahora en arriendos”, comenta.

Para la presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Chillán, Cecilia Henríquez, la infraestructura a la que debería darse prioridad en el terreno es la dirigida a las organizaciones sociales. Salas de capacitación vecinal, zonas en donde se pueda desarrollar talleres municipales, salones especiales de reunión para el adulto mayor, son algunos de los ambientes que anhela la dirigenta vecinal.

“Actualmente no tenemos un lugar de encuentro en donde podamos agruparnos para estar cerca y evaluar nuestras realidades, así que creo que sería una buena alternativa tener un lugar en pleno centro”, menciona.

Para el deporte o transporte

La Casa del Deporte ya no da para más y el Complejo Quilamapu no cumple con ofrecer espacios para otras actividades deportivas menos masivas, según el diagnóstico del concejal del PPD, Camilo Benavente.

“El terreno es ideal para un polideportivo en el que se incluya ambientes para deportes de contacto, básquet, natación, tenis de mesa y otros. Es más de una hectárea y creo que dado el momento que está pasando Chillán y Ñuble, urge construirse el gran gimnasio regional, es una gran oportunidad que tenemos”, explica.

El edil afirma que en Los Ángeles se ejecutó un proyecto parecido con una inversión de $4.000 millones, por lo que a su entender es factible realizar esa ambiciosa obra con la que se ofrecería comodidades a los destacados deportistas que tiene Chillán y Ñuble.

La opinión del investigador de la historia local, Juan Ignacio Basterrica, es usar los 12 mil mt2 de terreno para reordenar el flujo vehicular dentro de las cuatro avenidas.

“Es fundamental que se mejore el tránsito liberando zonas saturadas dentro de las cuatro avenidas de la comuna. Creo que se debería trasladar allí el terminal rural La Merced y despejar la calle Sargento Aldea del recorrido de micros interurbanas; no sé cuáles son las condiciones del terreno, pero sería una buena oportunidad de mitigar el impacto vial del centro”, indica.

Desarrollo inmobiliario y verde

El sitio disponible es estratégico para proyectos que apunten a la densificación urbana aprovechando la inmejorable ubicación, de acuerdo a la experiencia del arquitecto Carlos Montt.

“Debería levantarse un complejo de edificios de uso mixto, que reúna proyectos habitacionales, comerciales y con amplias áreas verdes para la comunidad. La infraestructura no debería ser menor a cuatro pisos ni mayor a seis; esta exigencia permitiría que se mantenga una armonía con el espacio urbano. Si las construcciones superan la altura máxima, afectaría la percepción de la gente generando una sensación de hacinamiento y estrechez del entorno”, precisa el arquitecto y urbanista chillanejo.

Por su parte el concejal RN, Jorge Vaccaro, es de la idea de crear un nuevo y céntrico  pulmón verde para la ciudad en la hectárea en desuso, pero lo primero es necesario desafectar la propiedad de su uso para la educación.

“Nos hace falta estos espacios de recreación dentro de la ciudad para generar mejor calidad de vida”, recalca.

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