[Editorial] Turismo e infraestructura

Por: Fotografía: Mauricio Ulloa 10:45 AM 2016-04-25

Uno de los aspectos destacables del último informe de empleo del INE, correspondiente al trimestre enero-marzo fue la generación de puestos de trabajo en el sector turismo, específicamente en hoteles y restaurantes. Según el informe, en la provincia el sector registró más de 7.000 ocupados. Esta cifra es baja en comparación con otros rubros -como la agricultura, construcción, o el comercio- y no da cuenta del verdadero aporte en generación de empleos. Basta mencionar que los flujos de visitantes tienen un efecto positivo en el comercio, en el transporte y también en la construcción. 
Lamentablemente, aún dicho aporte es estacional, puesto que sus efectos se perciben principalmente en el verano y en la temporada de nieve. A ello hay que agregar que la calidad de éstos no siempre es lo deseable, caracterizado por sueldos bajos e informalidad, salvo excepciones, limitando las opciones de perfeccionamiento profesional y acceso a beneficios como salud y previsión. 
Frente a esa realidad es necesario definir una mirada estratégica para el turismo, que permita, por un lado, generar las condiciones para la explotación sustentable de los atractivos de la futura región, que no son pocos, y por otro lado, trabajar en la diversificación y promoción de la oferta en conjunto con asociaciones de empresarios, de manera de consolidar a la zona como un destino de toda temporada. 
Respecto de la condiciones, empresarios y autoridades admiten que existen fuertes limitantes, y la principal es la ausencia de una planificación estratégica que considere el mejoramiento de los caminos y la vocación turística de ciertos sectores, quedando vulnerables al desarrollo de proyectos de inversión que pueden terminar atentando contra su explotación sustentable. 
De ahí el valor del trabajo que ha iniciado el ministerio de Obras Públicas, con talleres que convocan a representantes de los municipios, de los servicios públicos y empresarios turísticos a fin de que el MOP pueda desarrollar obras adecuadas a las necesidades de cada localidad, respetando las condiciones naturales y de infraestructura que debe tener cada destino. 
Este trabajo, que continúa con la sistematización de la información recogida en los talleres, se traducirá en la elaboración de un plan regional de infraestructura de apoyo al turismo, que debiera estar concluido a fin de año y que definirá proyectos con dos horizontes temporales: 2020 y 2030. 
La información proveniente hasta ahora de diferentes comunas comienza perfilar la escala de prioridades que deberá tener en cuenta el MOP: pavimentación de caminos, construcción de miradores, instalación de señalética y recuperación patrimonial asoman como las principales demandas de las comunidades de Ñuble. 
Ñuble tiene el privilegio de contar con destinos de gran valor turístico, como Cobquecura y Buchupureo, Quillón, San Fabián y Las Trancas y Termas de Chillán, por nombrar a los principales, sin embargo, pareciera que aún no se toma el peso del impacto económico que ello significa. 
Es tiempo de contar con una estrategia de desarrollo para la futura región de Ñuble, que además de acoger esta vocación turística, se traduzca en acciones concretas, tanto en el ámbito público como privado, como una forma sustentable de mejorar el empleo y la calidad de vida de sus habitantes.

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