Decisión clave

Por: Rodrigo Oses 2016-04-25
Rodrigo Oses

¿Cuál será el objetivo deportivo de Ñublense para el siguiente torneo de la Primera B?

¿La Corporación tomará el mando del club y las principales decisiones porque Patrick Kiblisky se desligará absolutamente de la gestión?

¿Se apostará por un entrenador joven con proyección en la categoría o un adiestrador que sepa de ascensos o definiones en la Primera B?

¿Rubén Espinoza seguirá con su doble rol como gerente deportivo del primer equipo y además coordinador general de cadetes?

¿Se seguirán contratando jugadores extranjeros vía intermediarios que solo quieren sacarle un pedazo a la torta?

¿Los técnicos de cadetes seguirán dirigiendo dos series cada uno o se profesionalizará la cantera con un entrenador por categoría?

¿Ñublense seguirá resolviendo en tribunales sus líos económicos?

¿Cuántos canteranos del semillero están realmente preparados para ser promovidos al primer equipo?

¿Cómo lo hará la dirigencia de Ñublense para reencantar a una hinchada que tiene nula sintonía con la actual administración?

¿Será el centenario del club la oportunidad vital para reconciliar a la hinchada con la actual administración?

¿Tendrá por fin Ñublense un plan de comunicaciones y un encargado de prensa para mejorar un área deficitaria en el club?

Las dudas sobre la gestión que se viene en Ñublense son muchas.

El fracaso deportivo que significó esta temporada, demostró que no se tomaron las mejores decisiones.

Que primó a veces el criterio económico por sobre el proyecto deportivo. Que las diferencias internas derivaron en un imparable naufragio. Que la indisciplina y la falta de compromiso de algunos jugadores destrozó la unión del plantel, que el técnico no pudo contrarrestrar. Que la caída de la columna vertebral evidenció la pobreza de variantes en un plantel corto.Y que Fernando Díaz, siendo un técnico experimentado, sucumbió a todas las zancadillas y sus propios desaciertos en un infernal derrotero del ascenso. Antes de elegir un DT y buscar jugadores, cabe preguntarse si hoy Ñublense tiene la gente idónea y una carta de navegación que le marque el camino al éxito.

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