Editorial|Gestión municipal

Por: Fotografía: M.Ulloa 07:50 AM 2018-01-30

Resulta preocupante que los gobiernos comunales, que deben atender múltiples requerimientos de la población, no cuenten con las personas más capacitadas para desarrollar cargos muchas veces estratégicos. 

Los resultados de la baja profesionalización saltan a la vista, admite la mayoría de los alcaldes de Ñuble, quienes se quejan que la causa de las pocas inversiones que llegan a través de fondos concursables es justamente que carecen de funcionarios capaces de generar proyectos técnicamente bien diseñados. 

Y si bien el problema de la gestión es mucho más amplio, ya que no se reduce solo a la tasa de profesionalización de la planta funcionaria, puesto que también hay aspectos como el liderazgo del alcalde, la idoneidad de los directores de departamentos y la estructura económica de la comuna, está claro que hay una directa proporcionalidad entre la tasa de profesionalización y los resultados de gestión. 

Asimismo, la alta y creciente complejidad de la actividad municipal está exigiendo cada día mayor especialización en temas complejos como medio ambiente, seguridad y tecnologías de información, entre otros. De esta manera, una mejor dotación profesional permitiría acometer con propiedad temas técnicos y por tanto mejorar la calidad de sus servicios, tanto en cobertura como en temporalidad.

La instalación de recurso humano calificado en los municipios es una urgencia. Desconocer esta problemática, bien lo sabemos en Ñuble, no deja de tener consecuencias sociales profundas, especialmente sobre aquellos de menor tamaño, porque contribuye a profundizar las inequidades territoriales entre municipios con más capacidades técnicas y municipios con menos capacidades técnicas. 

Los municipios son las principales instituciones que presentan proyectos para ser financiados vía Fondo Nacional de Desarrollo Regional y la principal causa del atraso que exhiben las comunas de la nueva región con los peores índices de pobreza multidimensional es precisamente que sus municipios no presentan muchos proyectos al financiamiento público o los que presentan tienen falencias técnicas que impiden obtener rápidamente la recomendación o aprobación técnica (RS). 

Dicho de otra forma, el problema fundamental no es la disposición de recursos fiscales para financiar proyectos, sino que hay muchos municipios que no tienen recurso humano calificado para formular adecuadamente dichas iniciativas. De esta manera, las inequidades territoriales se profundizan cuando los municipios más pobres no pueden presentar proyectos para solucionar sus problemáticas territoriales y como contrapartida, los municipios que cuentan con más personal calificado se llevan la mayor cantidad de recursos fiscales. 

Esta problemática se ha intentado subsanar con algunas iniciativas particulares de apoyo o capacitación de personal, no obstante, se siguen observando las mismas disparidades, ya que lo que se requiere son apoyos permanentes, impulsados por un diseño institucional y no solo programas aislados. 

Emparejar las condiciones técnicas de los gobiernos locales debería ser una de las prioridades del próximo  gobierno. En caso contrario, seguirán profundizándose las inequidades territoriales entre municipios grandes y pequeños y la frustración de comunidades que ven como el desarrollo y la prosperidad pasan por fuera de sus comunas.

 

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