Ch. Viejo clama por dejar de ser una zona de sacrificio ambiental

Por: Jorge Chávez 08:20 AM 2018-01-29

Comunidad afirma que el problema dejó de ser local y que todo Ñuble debe sumarse a la causa. Buscarán comprometer a las nuevas autoridades para evitar más iniciativas de impacto ecológico.

Aproximadamente 30 mil habitantes tiene la comuna de Chillán Viejo

1200 firmas entregaron al gobernador  vecinos de Ch. Viejo que se oponen al relleno de Inser.

Un relleno sanitario de Ecobío en funcionamiento (domiciliario e industrial) que recibe los desechos de comunas de Ñuble y de algunas regiones vecinas; uno de Enasa cerrado en 2002 y otro que actualmente se encuentra en proceso de aprobación dentro del Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), acoge Chillán Viejo.

A estos puntos de acumulación de residuos se suman las plantas de tratamiento de aguas servidas y la de lodos de Essbio, además de la iniciativa de crianza de cerdos para la producción de carne de la empresa Maxagro, que cuenta con dos planteles porcinos.

El común denominador de todos ellos es que, si bien prestan algún necesario servicio para la comunidad, su presencia también ha significado la precarización en la calidad de vida de las comunidades rurales e incluso las urbanas de la intercomuna Chillán-Chillán Viejo.

Las fuertes emanaciones de malos olores que sueltan el centro de saneamiento y las chancherías, sobre todo en la época estival, y los desbordes que suelen sufrir las piscinas decantadoras de los rellenos en época de lluvia y que terminan contaminando las napas de agua subterránea, según denuncian los vecinos, son la razón del porqué de la molestia de la comunidad chillanvejana con la ingrata existencia de estas industrias.

No más basura
A juicio del concejal de la municipalidad chillanvejana, Jorge del Pozo, las leyes ambientales han sido permisivas, lo que ha ocasionado que se instalen una cantidad importante de proyectos de impacto ambiental en una comuna pequeña, lo que no se repite en sus pares de la región.

El edil comenta que Chillán Viejo se ha convertido en una verdadera zona de sacrificio ambiental, situación que tiene preocupado y molestos a los vecinos.
Del Pozo advierte una suerte de flexibilidad por parte de las autoridades llamadas a fiscalizar el funcionamiento de las empresas; no obstante, confía en que con la instalación regional se pueda revertir el difícil panorama.

“Con la creación de la Región de Ñuble y el funcionamiento de los servicios en nuestra propia área administrativa creo que podemos tener más avances en la defensa de la comuna para dejar de ser cabeza de turco (....) Es hora que otras comunas, especialmente Chillán, se haga cargo de la basura y  aguas servidas que producen”, sostuvo.

Acciones ciudadanas
El presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Chillán Viejo, Sergio Torres, enfatiza que las externalidades negativas que están viviendo  dejan de ser un problema local y manifestó que debería entenderse como un conflicto ambiental ñublensino.

“Estamos viendo la posibilidad de levantar el problema en el contexto de la conformación de la nueva región, porque este ya no es un tema nuestro, sino regional propiamente tal; es por eso que haremos una convocatoria general a las organizaciones de las otras comunas para ver cómo abordar esto y planear las instancias a seguir(...) También comprometeremos a las nuevas autoridades para que eviten seguir entregando permisos de este tipo”, explica.

Mientras prepara la acción colectiva, el representante social aclara que están evaluando paso a paso el proyecto de nuevo relleno sanitario presentado por Inser al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y así evitar que reciba la aprobación para su instalación.

Para Ulises Lari, presidente del Comité Ambiental Comuna Chillán Viejo, la realidad que atraviesa la comuna se debe a las deficiencias del Plan Regulador Intercomunal (Prich), en donde prácticamente se condenó al sector rural chillanvejano como un verdadero “patio trasero”.

“Nosotros tenemos 191,8 kilómetros cuadrados de extensión, somos la comuna más chica de las 21 comunas; en cambio Chillán tiene 511 kilómetros cuadrados, pero el Prich no permite rellenos ni plantas de tratamiento (...) Al parecer este documento lo hicieron chillanejos”, opina.

El dirigente ambiental clamó para que se aplique la denominada equidad ambiental en la comuna histórica, que permita rebajar la elevada carga que sufre la población desde hace años y así mejorar su deteriorada calidad de vida.

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