Crece desafío de perpetuar la memoria de Nicanor Parra

Por: Carolina Marcos Fotografía: La Discusión 08:40 PM 2018-01-27

“Voy y vuelvo”. Con esta frase se recordó incansablemente esta semana al poeta, matemático y físico, Nicanor Parra Sandoval, quien falleció el martes último tras 103 años de vida. Las palabras, que también fueron depositadas sobre el féretro del antipoeta, están contenidas en “Obras públicas” (2006), un libro que reunió el trabajo de 20 años y que dejó al descubierto la tenacidad de Parra para transitar de las letras a los artefactos.

También es quizá la mejor frase para describir qué pasará con su memoria y trabajo a partir de ahora, porque a pesar que su figura ya no sea vista tomando el sol en su casa de Las Cruces, la necesidad de recordarlo seguramente hará que la familia tome urgentes decisiones al respecto. 

Una de ellas es convertir en museo la casa de Las Cruces. Por esta razón, apenas conocida la noticia de la muerte de Nicanor Parra, sus cercanos hicieron vida su petición, de que sus restos pudieran descansar en el patio de la vivienda, mirando al mar. La ruta se hace interesante por la costa, puesto que ya hacen lo propio otros dos poetas como él. Pablo Neruda descansa en Isla Negra, en su casa museo, mirando al mar junto a su última musa, la coihuecana Matilde Urrutia, y Vicente Huidobro descansa también en la que fuera su casa convertida en la actualidad en un museo con su vida y obra, en Cartagena. 

A diferencia de Huidobro, Parra pudo llegar directamente a ser sepultado en este lugar. El primero falleció en 1948 y el alcalde de  Cartagena de la época le prestó a la familia un lugar en el Cementerio Municipal, hasta conseguir los permisos correspondientes para transformar su casa en un lugar de peregrinación. La historia de Neruda es más conocida. Falleció a pocos días del golpe militar de 1973 y fue sepultado en el mausoleo de la familia de la escritora Adriana Dittborn, sin embargo, un año más tarde su cuerpo sería trasladado a otra sepultura en el Cementerio General. Recién en 1992 su féretro y el de Matilde fueron trasladados a Isla Negra, como era su voluntad. En el año 2016, sus restos fueron exhumados por la investigación de su muerte.  

En Las Cruces, vecinos ya manifestaron su voluntad de que la casa que ocupó durante las últimas décadas Nicanor Parra pueda transformarse en un lugar de peregrinación. Y la familia dio el primer paso al permitir al pueblo el ingreso tras las exequias del pasado jueves. 

En Ñuble
Apenas en la Región de Ñuble se conoció la noticia de su fallecimiento, en San Fabián de Alico, su cuna, se levantaron voces solicitando un museo o centro cultural. Así lo expresó el alcalde Claudio Almuna, quien anunció que ya existen conversaciones al respecto. 

“Es necesario una visión desde el gobierno que esté a cargo del país, que nos permita primero expropiar, ya que como municipalidad, con la situación que tenemos, no podemos. Se deberían rescatar estas propiedades que son privadas”, sostuvo en relación al predio de Las Guardias, lugar exacto de su nacimiento. 

Por su parte el diputado Jorge Sabag comentó que “Parra es un referente para las artes y la cultura de nuestro país, al cual debemos valorar y perpetuar como un icono de nuestra región. Por eso la importancia de rescatar este tipo de patrimonios como una forma de expresión de su obra, la cual nos obliga a mirar de nuevo nuestro entorno, nuestra historia, nuestras costumbres y sobre todo nuestra identidad”.

Agregó que este lunes asistirá junto a Almuna a una reunión con el ministro Ernesto Ottone con el fin de conseguir el apoyo para levantar en el lugar un museo o centro cultural que resguarde la memoria no solo de Nicanor, sino que de todo el clan Parra. 

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