MOP define obras de infraestructura clave para el turismo en Ñuble

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 11:30 PM 2016-04-23

Trabajo participativo está recogiendo la opinión de municipios, servicios públicos y empresarios

En materia vial se plantea el desarrollo de cinco rutas en la costa, la precordillera y el Valle del Itata

El Ministerio de Obras Públicas, en conjunto con la Subsecretaría de Turismo, está desarrollando los talleres “Infraestructura MOP para el desarrollo del turismo sustentable” en las principales ciudades de Chile (54 talleres). Precisamente, esta semana se realizó en Chillán, con una alta convocatoria, cuya asistencia estuvo conformada principalmente por representantes de los municipios, de los servicios públicos y empresarios turísticos.

Según explicó Yasna Bustamante, directora (s) regional de Planeamiento del MOP, el objetivo de estos talleres es recoger las necesidades provenientes del mundo público y privado que permitan al MOP desarrollar obras adecuadas a las necesidades de cada localidad, respetando las condiciones naturales y de infraestructura que debe tener cada destino.

Este trabajo, que continúa con la sistematización de la información recogida en los talleres, se traducirá en la elaboración de un plan regional de infraestructura de apoyo al turismo, que debiera estar concluido a fin de año.

Santiago Fernández, profesional de la División de Estudios de la Subsecretaría de Turismo, precisó que este plan definirá proyectos de mediano plazo, al 2021, y de largo plazo, es decir, al 2030. “El MOP, cuando planifica, lo hace en el largo plazo, y justo ahora está haciendo su plan estratégico con una mirada al 2030, y nosotros como Subsecretaría quisimos que esta planificación tuviera un sesgo turístico importante”, sostuvo Fernández, quien explicó que hasta hoy esa planificación se hace pensando en la conectividad y el desarrollo.

“Queremos que cuando pensemos en un camino, no sea solo como la unión de dos puntos por la ruta más corta, sino que ese camino tenga un carácter, como ruta escénica, que tenga un equipamiento, como una ciclovía, que tenga berma, que permita a un usuario, que no siempre es el residente local, sino que también turista, sentirse mejor acogido, que va por una ruta segura, que pone en valor atractivos paisajísticos, turísticos, naturales, culturales”, añadió Fernández.

En ese sentido, Bustamante expuso que “este ejercicio le da valor a nuestra planificación, porque por ejemplo, en materia vial, si bien los proyectos que nosotros manejamos están orientados a mejorar la conectividad, al incorporar el factor turismo, lo que hacemos es adaptar esos proyectos, definiendo obras como estacionamientos, miradores, señalética o ciclovías, entre otras”.

Demandas locales
Bustamante informó que en la jornada realizada en Chillán, los planteamientos locales apuntaron al mejoramiento de la señalética caminera, destacando los atractivos de la zona, pero también informando adecuadamente y rescatando aspectos culturales; también se planteó la necesidad de incorporar miradores, que permitan a los viajeros estacionarse y disfrutar del paisaje; hay también una preocupación por dotar a las rutas de ciclovías y bermas adecuadas que aumenten el estándar de seguridad y se constituyan en caminos amigables.

En el borde costero, también se pidió abordar la construcción de bentotecas y en general, de infraestructura para el desarrollo de actividades ligadas al turismo en el litoral.
Además, existe un interés especial por la valorización del patrimonio, un trabajo que supone la recuperación de infraestructura con valor patrimonial y arquitectónico, particularmente en el Valle del Itata, donde uno de los principales focos del desarrollo turístico está puesto en la herencia campesina, el agroturismo y enoturismo, con la creación de rutas patrimoniales.

En tanto, hay zonas más aisladas, como San Fabián, donde una de las principales demandas es un helipuerto.

Vialidad
En materia de vialidad, las demandas están en sintonía con la planificación del MOP, de hecho, algunas iniciativas exhiben algunos avances.

Ejemplo de lo anterior es la construcción del puente Confluencia, que debiera estar terminado en marzo, y que unirá Confluencia con el sector Membrillar, en la comuna de Portezuelo, en el corazón del Valle del Itata, lo que potenciará el desarrollo turístico. Esta iniciativa representa una inversión de $12.399 millones.

De igual forma, está prácticamente terminada la ruta Ñipas-Coelemu, de 25 kilómetros aproximadamente, parte de la cual bordea el río Itata, aportando gran valor escénico y mejorando la conectividad del secano, con fuerte vocación vitivinícola y turística, además de forestal. Esta obra representó una inversión de $18 mil millones.

Por otro lado, se avanza en la pavimentación de otros caminos, principalmente a través del programa de pavimentos básicos del MOP, así como también mediante convenios con el Gobierno Regional.

Zona cordillerana
Bustamante destacó que existe un interés compartido del MOP con los municipios de desarrollar una conectividad vial en la zona precordillerana, que a diferencia de la que existe hoy, con prevalencia de rutas con sentido poniente-oriente, como el camino a las Termas, tenga también una orientación norte-sur.

Es el caso de la ruta alternativa a las Termas que promueve la Asociación de Municipios Laja-Diguillín, que conecta la Ruta 5 con el complejo de montaña a través de San Ignacio. Esta iniciativa, según comentó Sebastián Godoy, gerente de la Asociación, se ha ido concretando por etapas, con la pavimentación por tramos. Es así como hoy se puede acceder al camino a las Termas (Ruta N-55) desde Bulnes por una ruta pavimentada (N-69), que empalma con el camino a Yungay y luego continúa por San Ignacio y San Miguel, hasta Ciruelito y el cruce con la N-55. Recientemente se pavimentaron algunos tramos y según informó el seremi de Obras Públicas, René Carvajal, solo resta pavimentar 4,3 kilómetros en el sector Ciruelito, obras que comenzarán a ejecutarse a fines de este año.

Sin embargo, la idea de los municipios del territorio Laja-Diguillín es mucho más ambiciosa, pues proyectan una ruta precordillerana desde Yungay hasta Pinto, e incluso, hasta Coihueco, lo que potenciaría el desarrollo turístico de la precordillera de Ñuble. “Nunca se han generado planes de inversión importantes para este territorio, y tenemos zonas con gran atractivo, además de las Termas, como el sector Zapallar, desde Yungay hacia la cordillera, así como también en El Carmen. Por ello, así como en la costa se piensa en una ruta costera, nosotros también pensamos en una ruta precordillerana, por ello estamos trabajando en la gestión del financiamiento para el diseño de estos proyectos, y posteriormente postular al financiamiento a distintas instancias, como los fondos sectoriales del MOP o del Gobierno Regional”, puntualizó Godoy.

En la cordillera, en tanto, se plantea la necesidad de pavimentar el camino desde San Fabián hasta La Punilla (N-31), una demanda que se abordará con el proyecto del MOP en el contexto de las compensaciones por la construcción del embalse. El alto valor natural de la zona constituye su potencial turístico, además de la creación del lago artificial.

Este proyecto, de 26 kilómetros de longitud, representará una inversión de US$20,5 millones y se prevé que durante el presente año ingrese a tramitación por segunda vez el respectivo estudio de impacto ambiental, luego que en diciembre el SEA pusiera término anticipado a su evaluación.

Valle del Itata
En el Valle del Itata, según la profesional del MOP, hay un gran déficit en materia vial, pero a la vez, con la declaración de Zona de Rezago, existe una gran oportunidad por revertir ese escenario, dado que esto permitirá priorizar el financiamiento de proyectos en esta zona.

En ese sentido, los municipios de Portezuelo, Ninhue y Ránquil, están promoviendo el desarrollo de la Ruta intercomunal del secano interior, que hoy es de ripio y une de sur a norte el puente Confluencia con Ninhue, a través de Portezuelo, pasando por Membrillar, Llahuén y Pangue. El objetivo es pavimentar los 32 kilómetros de esta ruta, lo que se ha ido abordando por tramos, a través del programa de pavimentos básicos. Según el alcalde de Portezuelo, René Schuffeneger, los tramos pavimentados ya suman 7 kilómetros, por lo que falta abordar 25. “Uno de los ejes estratégicos de nuestro desarrollo es el turismo, particularmente vinculado a las viñas de la zona, por lo que contar con esta ruta pavimentada dará mayor dinamismo a este sector y se configurará como una alternativa para los flujos de tránsito hacia la costa también”, expuso el jefe comunal.

Al respecto, el seremi del MOP comentó que este proyecto ha sido priorizado en el contexto del plan Zona de Rezago y adelantó que “la idea es postular la etapa de diseño en 2017 a través de fondos sectoriales, en donde necesitaremos $400 millones para poder desarrollarlo”.

Zona costera
Hacia la costa, el proyecto estrella es la Ruta Costera, donde el MOP está licitando por segunda vez el estudio de prefactibilidad que permitirá determinar el trazado entre Cobquecura y Dichato en una extensión de 60 kilómetros, lo que incluirá un puente sobre el río Itata. Según René Carvajal, a fines de abril se conocerá el número de empresas interesadas y en mayo se revisarán las propuestas económicas.

Esta ruta es de vital importancia para el desarrollo turístico del litoral de Ñuble, toda vez que potenciará flujos desde la Región del Maule y desde Concepción, manifestó Bustamante.

Finalmente, en Coelemu existe interés por mejorar la conectividad hacia la costa, a través de la pavimentación de la ruta N-14-O, desde Puente Itata hasta Vegas de Itata, con una extensión de 23 kilómetros bordeando el río Itata. Según el MOP, actualmente se está pavimentando un tramo de 4,3 kilómetros.

Para el municipio de Coelemu, este proyecto es la principal prioridad vial, puesto que por un lado, conectará con la futura Ruta Costera, y por otro, dará continuidad a la recién concluida ruta Ñipas-Coelemu, generando un nuevo eje vial en la provincia, con auspiciosas perspectivas para el desarrollo turístico.

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