“Piratas del asfalto” han dejado pérdidas por sobre $450 millones

Por: Felipe Ahumada 10:55 PM 2016-04-23

Dicen que la rutina de quien trabaja manejando por horas y horas en la carretera es el peor enemigo del camionero. El tedio, la fatiga y el sueño atentan contra su propia seguridad ya que un simple pestañeo puede terminar con su vida, la de terceros y en el mejor de los casos con su continuidad laboral.

De eso sabe el chofer René Cid, quien se desempeña para la empresa de transportes Blue Express, con terminal en Avenida O’Higgins, a la salida norte de Chillán.

Pero Cid, ahora sabe de otro enemigo no menos nefasto que afecta a su gremio.

El pasado martes 19 de abril, cuando promediaban las 03.20 de la madrugada y llegaba con un cargamento de celulares, él y otros empleados del lugar fueron abordados por un grupo de delincuentes encapuchados quienes los intimidaron con armas de fuego.

Les quitaron su dinero, teléfonos celulares y a uno de los trabajadores de Blue Express, lo forzaron a bajar los pallets de celulares con una grúa orquilla, mientras al resto los seguía apuntando un cañón negro empuñado en la mano de quizás quién, forzándolos a desarmar los pellets.

En ese momento, entraron en escena dos camionetas con cuatro encapuchados más, con la misión de cargar lo robado y llevarse a los testigos, intimidados y boca abajo, incluyendo a René Cid, a quienes hicieron bajarse a metros del peaje de San Carlos.

“Nos fueron a botar a San Carlos, hacia el norte, a la orilla de carretera y nos hicieron correr por un potrero para adentro, sin poder mirar para atrás. Fue con violencia, pero como no pusimos resistencia no nos hicieron nada”, contó el afectado, quien aclaró, demostrando que esto ya no es una novedad, que “nosotros estamos propensos todos los días a que nos asalten, que choquemos, que nos choquen, así que hay que estar preparados”.

Si bien en Chile no se ha llegado al nivel que este delito bautizado internacionalmente como “piratería del asfalto”, en países como Argentina, se registran cinco robos a camiones cada día, estos siniestros van en declarada alza.

“Es un delito que en cierto modo tiene en alerta a las policías, no solo en esta zona, yo diría que en todo Chile, por ejemplo, en el tramo entre Santiago y San Antonio, sé que la PDI está siendo un muy buen trabajo para poder desbaratar a las bandas que allí operan”, explicó el comisario Jorge Aguillón, jefe de la Brigada Investigadora de Robos (Biro), de la PDI de Chillán.

Los casos de Ñuble
En lo que respecta a Ñuble, desde mayo de 2015 a la fecha se han registrado siete robos completos de camiones, ocurriendo la totalidad de ellos en San Carlos, Chillán y Bulnes.

El 5 de mayo de ese año, carabineros de nuestra comuna se enfrentaron al primer caso, es decir el robo de un camión que traía mercadería para el supermercado Santa Isabel.

Pero lejos de ser un golpe planificado por alguna banda organizada y especializada en estos asaltos, resultaron ser siete delincuentes comunes quienes horas después fueron vistos descargando la mercadería en la Población Luis Cruz Martínez, en un acto tan llamativo como anómalo y que dio paso a un llamado anónimo al 133, lo que permitió la detención de los siete integrantes.

Horas más tarde se detendría al chofer del camión, quien pese a simular haber sido asaltado resultó estar coludido con el resto de la banda.

El 6 de mayo, 14 de mayo y el 1 de junio siguientes se denunciaron dos robos a camiones que transportaban salmones desde el sur.

El 4 de junio se denunció el robo de otro camión, en las cercanías del peaje Santa Clara con el cruce a Monteáguila, que transportaba mercadería por más de $100 millones. El chofer acusó haber sido abordado en Bulnes por una mujer que le hizo dedo y al bajarse, fue abordado por los delincuentes quienes lo secuestraron.

El 14 de septiembre, el robo de dos camiones que transportaban carne, en las cercanías de Bulnes, motivó una alerta nacional sanitaria por parte del Ministerio de Salud. En la oportunidad robaron más de 3.500 kilos de carne y varios vacunos vivos.

El año cerró con el robo de cerca de $45 millones de mercadería destinada al supermercado Tottus, el 8 de octubre, afectando a un camionero a quien habrían seguido desde la localidad de Retiro.

Incluyendo al que afectó a Blue Express, la policía estima que el total de lo robado en esos 8 casos bordea los $450 millones, sin incluir los robos de mercadería desde camiones estacionados en la ruta.

Delito fácil de aprender
Dentro de las medidas aplicadas por carabineros para desincentivar estos asaltos está la mayor fiscalización en la ruta y la seguidilla de multas a quienes se estacionan o se bajan de sus camiones en sectores no habilitados.

“Lo que sucede es que en la mayoría de los casos denunciados, los choferes son abordados en esos sectores, donde hay poca luz y nadie más en los alrededores”, comentó el mayor Mario Mora, jefe de la Tercera Comisaría de Carabineros de Bulnes.

En esa unidad se han investigado diversos casos de hurtos de mercadería y robos de camiones, “y cuando hemos tenido detenidos han resultado ser delincuentes de este mismo sector, pero que aprendieron a perpetrar este delito de otros delincuentes con quienes habían compartido en la cárcel”, apuntó.

En esa misma línea, el comisario Aguillón agrega que “no necesariamente se trata de personas con alta preparación, hay que entender que el delincuente también sigue algunas modas porque eso hasta les da algo de estatus en sus barrios o en la cárcel, por lo demás, ellos también van dejando de lado algunos delitos que se les empiezan a hacer difíciles de realizar, es decir, si se dan cuenta de que la PDI, Carabineros, el Ministerio Público y ahora hasta el Gobierno están haciendo trabajos intensos para erradicar el microtráfico de las calles, entonces ellos se sienten amenzados en esa actividad y buscan ganar dinero de una manera más sencilla”.

Además, para el jefe de la Biro no se puede perder de vista que “a diferencia de lo que puede significar robarse un cajero automático, por ejemplo; o ingresar a un local del centro desactivando alarmas o cortando las protecciones metálicas, éste es un delito más fácil de imitar ya que se trata solo de un robo con intimidación”.

Tanto Aguillón como el mayor Mora destacan que si bien se ha logrado detener algunas de estas bandas, “no hemos podido dar con las personas que reciben y pagan por esta mercadería, ya que esto es una cadena”.

En Argentina, la ley obliga a las empresas contratar guardias para estos camiones y además se ha incorporado tecnología como cámaras dentro de los remolques, alarmas que avisan cuando éstos se abren y la incorporación de gigantografías con las patentes ubicadas al costado de los remolques para facilitar su búsqueda en caso de robos.

En Chile, aún se opera en base al seguro y a las instalaciones de GPS. Nada más. “Hasta el momento, lo único que se ha visto es que los choferes les pagan a un cuidador para que les cuide los camiones cuando se bajan en estas cafeterías que hay en la carretera, nada más”, dice el mayor.

Para el comisario Aguillón, eso no basta “y por mi experiencia creo que las empresas deberían tomar medidas de seguridad algo más serias”. 

En Argentina, al menos, la piratería del asfalto comenzó a dejar víctimas fatales.

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