Familia recupera centenaria casa de adobe y la transforma en proyecto

Por: Carolina Marcos Fotografía: Victor Orellana 03:20 PM 2016-04-23

La vivienda recuperada albergará un restaurante con gastronomía patrimonial

El proceso de mejoramiento se podrá conocer este fin de semana

Contribuir al desarrollo turístico y patrimonial de San Carlos es el principal interés del empresario gastronómico David Vivero. El profesional acaba de finalizar el proceso de recuperación de una vivienda de adobe que ha denominado Casona Violeta y que data del 1800, para convertirla en un centro de eventos y bar café que se dedicará solo a la gastronomía patrimonial de la zona. 

“Mi familia la adquirió hace unos diez años y me fui a vivir ahí hasta el terremoto de 2010, cuando se declara inhabitable. Hace tres años regresé a la casa con la idea de recuperarla; entonces desde el municipio nos aconsejaron que nos acogiéramos al programa del Serviu para el rescate de fachadas patrimoniales destruidas en el terremoto y así lo hicimos, consiguiendo un cofinanciamiento que nos permitió llevar la obra adelante con un completo equipo de profesionales preparados para este tremendo desafío”, cuenta el empresario. 

El proyecto logró no solo su habilitación, sino también su restauración utilizando el mismo procedimiento con el que se levantó, es decir con barro. “Reutilizamos muchas partes de la casa, pero también de otras casas que cayeron con el terremoto y el paso del tiempo. Estuvimos trabajando con un caballo para revolver el barro y además, se amarraron los muros con fierro, entre otras técnicas antiguas”, precisó. 

Parte de este proceso es el que se estará mostrando hoy y mañana de la mano de los arquitectos del Estudio Manzana Verde de la Universidad del Bío-Bío, quienes estuvieron a cargo de las obras. La idea es mostrar el uso de la tierra cruda y el rescate patrimonial arquitectónico de la casa. 

Las jornadas comenzarán a las 11.00 horas en Brasil 885 y consisten en un taller práctico de preparación  de revoques en tierra y un almuerzo patrimonial por parte de la casa (que consiste en choripán con navegado y pebre, plateada con longaniza y papas cocidas, ensalada a la chilena). La inscripción para estudiantes tiene un valor de $5.000 y de $7.000 para el público en general. 

Turismo y gastronomía
Lo que viene ahora para el espacio es potenciar la gastronomía patrimonial que David está implementando. La casa está recibiendo actividades de carácter privado, pero de martes a sábado abre a partir de las 19.00 horas para ofrecer parte de este menú tradicional y típico que prepara el chef de profesión. “Estamos ofreciendo plateada en horno de barro, además de longanizas de San Carlos con sopaipillas y vino navegado. Embutidos Aliro y Pincheira, además de ceviche de salmón y camarón, y tortas caseras, entre varias otras cosas. La idea es que la gente nos visite y pueda no solo conocer el proceso y la casa, sino también parte de nuestra gastronomía”, puntualiza David,  contento por lo logrado en torno a la vivienda.

 

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