Dieta Tributaria

Por: Elías Karmach Sánchez 2018-01-15
Elías Karmach Sánchez

Contador Auditor de la Universidad de Concepción.   
Magister en Educación Superior de la Universidad Católica de la Santísima Concepción.
Diplomado en Pedagogía Universtaria. Área de Especialización: Gestión de Control.

Aunque generalmente asociamos la expresión “ponerse a dieta” con la reducción de alimentos para recuperar la figura perdida, cabe señalar que el término dieta deriva del latín diaeta que se podría traducir como estilo de vida equilibrado. En el sentido laboral, se daba como retribución por los trabajos realizados y, por ende, derivó como pago por una jornada de trabajo.

Al respecto, en Islandia, a partir del 1 de enero de 2018, se prohíbe la brecha salarial entre hombres y mujeres por el mismo trabajo (por ley), tanto empresas como organismos del gobierno que empleen a más de 25 personas tendrán que obtener una certificación oficial que avale que le paga lo mismo a hombres y mujeres.

En este ámbito, el salario mínimo en Chile para trabajadores dependientes a partir del 01 de enero asciende a la cifra de $ 276.000.-, el cual es determinado por el Congreso. Lo paradójico de esto es que dicho salario es pagado por las empresas y particulares que tengan contratados a colaboradores y empleadas de casa particular, respectivamente, y no quien debatió la ley. Alcanza sólo para ir y volver al trabajo, 1 kilo de pan al día, y con lo que sobra, un arriendo básico de $ 150.000. El costo de la vida para la mitad de los trabajadores en Chile no tiene relación con los mínimos sociales.

En el plano de los independientes, se prorroga hasta el 2018 (operación renta 2019) la obligatoriedad de cotizar, es decir, por boletas de honorarios emitidas en el año 2018 se deberán pagar cotizaciones previsionales a partir del año 2019. Cabe señalar que, por concepto de devolución de impuestos, más de USD $ 36 millones están en Tesorería General de la República que no han sido cobrados.

Además, este año rige en plenitud la Reforma Tributaria y podremos ver sus efectos recién a partir del año 2019. Así como la existencia de la humanidad, también la de los tributos. Podríamos decir, como en todo orden de cosas, que lo planteado se traduce a dos planos estrechamente relacionados: uno personal y otro social.

En lo personal, para trabajadores dependientes, un ingreso mínimo mensual para muchas familias no permite un “estilo de vida equilibrado”. Y, para trabajadores independientes, se presenta la discusión sobre la real “cobertura” de las prestaciones de jubilación que se perciban producto de la obligatoriedad de cotizar.

En lo social, se aprecia la relación entre entidades públicas y/o privadas con trabajadores dependientes e/o independientes en la oferta y/o demanda de sus bienes y/o servicios. Si bien las entidades públicas mantienen escalas de remuneraciones que varían considerablemente de las privadas, estas últimas son las que aportan mayor capital  de trabajo al país y generan los indicadores pertinentes de políticas públicas que fomentan inversiones en los distintos rubros en que participan, sean estos: IMACEC, IPC, Inflación, índices de desempleo, etc.

Con todo, si bien la realidad Islandesa está basada en otra cultura, el paradójico “sistema de normas” en Chile nos invita a pensar que el dicho: “apretarse el cinturón” pareciera hacer referencia a tener que emprender para un estilo de vida equilibrado y no precisamente a hacer dieta. 

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