Incendios y planificación

Por: La Discusión 09:25 AM 2018-01-10

Los incendios forestales han consumido más de mil hectáreas los últimos 5 días en la Región de Ñuble, afectando principalmente a las comunas del secano,  la zona que sufrió la mayor destrucción en la catástrofe del año pasado. 

Al examinar la respuesta que han tenido las autoridades locales y organismos de emergencia, se puede decir que en términos de capacidad de reacción, su desempeño puede considerarse eficiente. Han sido competentes en la coordinación y enlaces intersectoriales, que han redundado en un oportuno despliegue de recursos humanos y materiales, dentro de las siempre limitadas posibilidades que existen cuando la emergencia se produce en distintos puntos del territorio, de manera simultánea.

Pero distinta sería la evaluación si se analizara la capacidad de anticipación, entendida como acciones planeadas para reducir o evitar los riesgos y las vulnerabilidades de una zona determinada. 

Desde esta perspectiva, no se puede estar conforme, ya que en estos últimos años los factores de riesgo han aumentado significativamente y no han sido integrados en instrumentos de planificación que en nuestra zona también brillan por su ausencia. Estos tienen que ver con el cambio climático, el aumento de las temperaturas y la escasez de agua; también con el aumento de los monocultivos forestales que han cambiado la fisonomía y biodiversidad del territorio y por último, con la expansión urbana y su proximidad a áreas de alto riesgo.

Claramente, urge contar con una adecuada planificación del territorio, que permita la convivencia armónica de las distintas actividades, de manera de reducir los riesgos de desastres y conflictos, poniendo atención sobre las plantaciones forestales, los monocultivos y el crecimiento habitacional en zonas rurales y de interfaz.

La positiva novedad es que a partir de la reforma en materia de descentralización que impulsó el Gobierno y aprobó en diciembre pasado el Congreso, las regiones podrán decidir los usos de su territorio, igual como lo hacen actualmente los planes reguladores comunales respecto del crecimiento urbano.

Debido al evidente incremento de los conflictos y situaciones de riesgo, es muy importante contar con estudios serios que aborden los impactos y externalidades de las distintas actividades, lo que permitirá contar con los insumos para una adecuada planificación que debe ser definida a partir de un diálogo abierto, que considere a los municipios, las empresas, la academia, los vecinos y a todos los actores que residen y ocupan productivamente el territorio regional. 

Por ello, a partir de la nueva normativa y con la convicción política de las futuras autoridades de que este tema no puede quedar librado al azar, la Región de Ñuble debe abordar como una de sus tareas prioritarias la planificación para un desarrollo armónico y seguro de todo su territorio.

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