Leyenda viviente de la natación chilena dicta cátedra en Chillán

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Víctor Orellana 2018-01-05

Vital, alegre, enérgica y sin “pelos en la lengua”.

Así es Eliana Busch Herrera, la leyenda de la natación chilena que hoy,  con 83 años, sacó aplausos en el Nacional Master de la Universidad de Concepción, Campus Chillán, al batir el récord de los 800 metros libres, quebrar la marca de los 50 metros espalda y dar un verdadero ejemplo de vida.

En los años 50’ y 60’ fue una de las figuras de este deporte,  a nivel nacional y sudamericano. Era común verla en artículos de la revista Estadio levantando trofeos y representando a Chile en los sudamericanos.

Comenzó a nadar a los nueve años y brilló hasta los 25, pero luego se dedicó a la equitación porque se casó con un oficial de Ejército. Como se cayó amansando un potro, sumando 12 fracturas, volvió después de 50 años a la natación convencida por su hija y un dirigente iquiqueño. Se puso a nadar en 2016 en el torneo de Chile Master y no paró más.

Nadadora por siempre
“Entreno todos los días,  menos el domingo. Siempre fui crolista, practicaba crol, ahora nadé espalda también y mejoré mi marca, que debería ser la pretensión de todo deportista, no como algunos que van a competir y bajan”, recalca.

“Yo no tomo, ni fumo, no como grasa, ni como carne, ni nada. En este torneo nadé los 800 libres en piscina de 25 metros, aunque no está instaurado, en el Mundial de Budapest fui quinta, en el Sudamericano de Arica bajé mi marca y ahora quebré récord sudamericano, solo otra chilena tenía el récord. Yo  hice 18 segundos 33 centésimas. Soy ambiciosa, los deportistas deben ser ambiciosos, porque de lo contrario nos vamos para la casa”, cuenta la entusiasta nadadora de más de ocho décadas de vida que nada por el Club Deportivo Hahave (Pez Volador en lengua rapa nui) de Viña del Mar.

La leyenda de la natación criolla fue además segunda en la posta combinada, mejoró su marca en los 100 pecho y 100 espalda.

La queja de Busch
La señora Eliana se queja por la falta de apoyo de la Ley del Deporte a los nadadores master.

“Le quitaron el apoyo a los deportistas master, fui al Mundial de Budapest solo porque molesté y molesté, hasta que el municipio y el IND me ayudaron con el pasajes. Somos muchos los nadadores master, imagínese la cantidad de gente que vino a Chillán, y no vino toda, de lo contrario acá habrían 4 mil nadadores. Yo creo que los políticos deberían cambiar esto, pero no conocen la Ley del Deporte ni la han leído”, dispara.

La experimentada nadadora cuestiona las fechas del calendario nacional. “Las competencias deberían ser entre enero y marzo, por el clima. Mi idea es ir al Panamericano de Orlando, Estados Unidos, en julio. Quiero ir porque la última vez en el Mundial no me  ganó ninguna norteamericana,  fui tercera en los 200 metros y tercera en los 400, pero si no me pagan el pasaje no voy a ir, porque no soy Santa Teresa de Calcuta. No me voy a callar”, recalca.

“Un gran torneo”
De Chillán se va enamorada. “Chillán me dejó impresionada, precioso, la gente un encanto, el señor que coordina un encanto, todo. Solo un error, pero de la mesa, que  faltó que pusieran en cada prueba los récords de Chile para saber cuándo un nadador quiebra el récord, porque uno debe estar orgullosa de batir un récord sudamericano, más a los 83 años”, sentencia, con la misma pasión con la que nada.

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