“Siempre estoy disponible para el servicio público”

Por: Roberto Fernández Fotografía: Victor Orellana 09:00 PM 2017-12-30

Martín Arrau García-Huidobro (38) es el personaje del 2017 en el ámbito económico, elegido por los lectores de LaDiscusion.cl

Si bien había sido director de la Junta de Vigilancia del Río Ñuble (JVRÑ) desde 2005, alcanzó mayor exposición cuando asumió la presidencia, en mayo, luego que Margarita Letelier renunciara para competir en la elección de diputados. Desde el mundo gremial ha destacado por su posición crítica frente a la reforma al Código de Aguas, de hecho, en abril, cuando se desempeñaba como director, fue elegido miembro de la mesa directiva de la Sociedad Nacional de Agricultura.

Ingeniero civil industrial ligado a la derecha, precisa que no milita, porque “sería incompatible con el cargo de presidente de la JVRÑ”.

Subraya que la vocación de servicio público es uno de sus motores, razón por la que ha combinado su quehacer en el mundo privado como agricultor y ejecutivo de empresas, con el mundo público, como coordinador de asesores del ministro de Agricultura entre 2010 y 2012. Además, presidió la Fundación Educacional San Bartolomé, del Obispado de Chillán.

- ¿Qué le responde a los conocidos cuando le preguntan si va a tener una responsabilidad en el futuro Gobierno?
- Les digo que siempre estoy disponible para el servicio público, y si hay una opción de colaborar en algo concreto, yo feliz.

- Usted es ampliamente conocido por su trabajo gremial. ¿Qué satisfacción le genera esa labor?
- Ayudar a la gente, porque sin duda que como empresario la principal labor es dar trabajo de calidad y generar desarrollo, y ver gente que progresa junto con la empresa. Pero la gracia del mundo gremial es que puedes llevar efectos reales y concretos a la gente.

- ¿Crees que al sector público le faltan más profesionales con ese perfil que combina lo técnico con la vocación de servicio público?
- Yo creo que le hace falta más gente con vocación de servicio, sin duda. Uno ve muchas peleas chicas, poca discusión de cuál es la visión que tenemos como Ñuble a 50 años, para dónde queremos ir, falta una discusión con mayor altura de miras.

- Siguiendo esa línea, ¿cómo ve el desarrollo económico de Ñuble en el largo plazo, considerando que la nueva región vive una etapa clave de definiciones, por ejemplo, con la estrategia de desarrollo, donde se deben priorizar ciertos ejes y vocaciones productivas? ¿Está bien poner todas las fichas en el mundo agrícola?
- Uno siempre sueña con agregar valor y con desarrollo tecnológico, pero también hay que ser realista, y la vocación de nuestra región es agrícola, querámoslo o no. La gente que vive en Chillán, el comercio vive de la agricultura, cada peso que sale del potrero agrícola se multiplica por cinco en servicios. El encadenamiento del PIB agrícola se multiplica por cinco, entonces, toda esta futura región vive de la agricultura, sin duda que hay otras actividades, como el turismo, que se podrían potenciar, pero tenemos ejemplos muy cercanos, como la Región de O’Higgins o Copiapó, donde uno ve que tienen una agricultura muy desarrollada, muy encadenada, donde los productores están encadenados hacia la exportación, donde agregan mucho valor y vemos que los índices de pobreza son mucho menores, el desarrollo humano es mucho mayor, la productividad de los trabajadores es bastante más alta, porque se ha hecho bien la pega. Entonces aquí todavía estamos en un limbo entre agricultura tradicional, media anticuada, y desarrollo frutícola o vitivinícola, hay rubros que se pueden desarrollar hacia una modernidad, y tenemos que ver cómo desarrollarlos, desde el punto de vista logístico, en capacitación, encadenamientos, etcétera. 

Código de Aguas
- Con el cambio de Gobierno, ¿qué cree que va a pasar con la tramitación del proyecto de reforma al Código de Aguas en el Congreso?

- Acá se hizo un trabajo muy interesante desde Arica a Osorno, donde juntamos muchas asociaciones gremiales y comunidades de aguas, y lo que hemos trabajado en la última semana es precisamente que en el próximo Gobierno no se bote por la borda todo lo que se ha hecho, porque la verdad es que esta reforma, si bien partió muy mal, y sigue siendo mala, nosotros estamos convencidos que hay que hacer una reforma, y que hay que modificar tres o cuatro cosas para que ésta sea una buena reforma, y resolvamos los temas de fondo. Tenemos la esperanza que el próximo Gobierno va a hacer los ajustes para tener una buena reforma.

- Otro frente de su trabajo gremial ha sido La Punilla. ¿Siente que los problemas con la relocalización de las familias afectan o manchan el proyecto?
- Creo que hay que levantar un poco la cabeza. Éste es un tremento proyecto que está mucho más avanzado que hace 10 ó 15 años, está adjudicado, la empresa está haciendo cosas concretas y tiene un cronograma que ha ido cumpliendo. Sin duda que en el área chica nosotros vemos que hay ciertos retrasos que nos preocupan, porque hay metas que quizás no se van a cumplir o se van a tener que esforzar mucho para cumplir, y efectivamente habríamos esperado que el programa de desarrollo social hubiera sido llevado de una mejor manera, con mayor celeridad, con mayor diálogo con la gente, y efectivamente ensucia un poco el desarrollo del proyecto, pero en general es un muy buen proyecto.

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