Planificación: Una de las grandes deudas de la urbe

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa 08:40 PM 2017-12-30

La Planificación comunal sigue siendo uno de los grandes problemas de la ciudad. Al iniciar el año 2018 la capital regional aún no dispone de un Plan de Desarrollo Comunal actualizado que reeemplace al que concluyera el 31 de diciembre de 2015 y que fuera extendido por un año.

Y en el caso del Plan Regulador las cosas no parecen marchar mejor, pues si bien existe uno que fue actualizado durante el año 2016, tras casi ocho años de estudios, necesita ser modificado, pues no satisface los requerimientos de urbanistas, constructores y de la comunidad que pide nuevas normas constructivas.

El Plan de Desarrollo Comunal, comentaron representantes de la Universidad del Bío-Bío (UBB), entidad a cargo de su confección, debiera ser entregado al municipio chillanejo durante el mes de abril próximo.

Si se cumplen los plazos establecidos, los que perfectamente se pueden dilatar por razones administrativas y burocráticas, hasta llegar a su aprobación final por el concejo, la ciudad tendrá una carta de navegación que regirá su evolución por los próximos seis años.

La  municipalidad busca que la UBB se centre en al menos tres áreas como son realizar “un diagnóstico del estado actual de la comuna, diseñar prospectiva y participativamente el proyecto comunal e instalar capacidades, de modo que la participación se transforme en una constante de la conducción estratégica de la comuna”.

El gobierno comunal, además, pretende que los distintos actores de la comuna se transformen en sujetos activos en la construcción del futuro, de tal manera que puedan apoyar la planificación estratégica. 

En el fondo, “la planificación aportará claridad de visión para detectar y diferenciar entre ventajas comparativas y ventajas competitivas. Son precisamente las segundas las que se encuentran relacionadas con la construcción social de la comuna, a través de estrategias que demandan claridad para mejorar el potencial local” manifiesta el municipio.

Estos objetivos y otros se transforman en una verdadera urgencia para una urbe que según el otro gran instrumento de planificación local, el Plan Regulador, ha crecido de manera inorgánica.

Modificar y actualizar el Plan Regulador ha sido una tarea sumamente compleja para el municipio chillanejo que desde el 2009 estuvo trabado en su diseño hasta el 2016 cuando pudo ser aprobado finalmente.

Pero, en el intertanto, las condiciones de la ciudad se modificaron, renació la necesidad de construir en altura en el centro y la ciudad a escala humana con edificios bajos en el perímetros externo a las avenidas principales quedó obsoleto. Hoy se pretende modificarlo para adecuarlo a las condiciones futuras de una ciudad que se proyecta verticalmente.

Uno de los instrumentos de planificación que marcha satisfactoriamente es el Plan Regulador Intercomunal Chillán-Chillán Viejo que coincidentemente no lo ejecuta el municipio local, sino que la Seremi de Vivienda, el que tiene desplegado una serie de iniciativas para su concreción en el mediano plazo.

“En la actualidad, la ciudad carece de un instrumento de planificación, pues el actual está obsoleto”, señala el concejal Camilo Benavente.

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